Santander (primera parte)

29 de Agosto de 2018

Nota 0

Esta entrada la he preparado para ver si puedo publicar mejor después de los cambios que un amigo me ha hecho en el diseño del Blog. 

La entrada Santander1 será la que haga directamente en el blog a través del teléfono. 

La entrada Santander2 será exactamente lo mismo, también desde el teléfono, pero a través de una aplicación que he instalado para gestionar el blog, y que, en principio, no tengo ni idea. 

Y después a ver si consigo intercalar, en alguno de los sistemas, las Fotos. 

Veremos lo que sale de esto….f

Nota 1

Cantabria es una Comunidad Autónoma uniprovincial. La provincia de Cantabria se constituyó el 28 de julio de 1778, y el Estatuto de Autonomía se aprobó el 30 de diciembre de 1981. 

Tiene una población de unos 600.000 habitantes, solo mayor demográficamente a La Rioja, con algo más de 300.000 habitantes. 

Tiene una extensión de 5.326 km2 y sus costas se extienden 284 km. 

Existen tres ámbitos geográficos, La Marina, La Montaña y Campo. De aquí que se la conozca como La Montaña, también la tierruca. El extremo más sobresaliente es el Cabo de Ajo. 

Los principales ríos son Asón, Agüera, Besaya, Camesa, Deva, Ebro, Escudo, Híjar, Miera, Nansa, Pas, Pisueña y Saja. 

Su capital es Santander con unos 175.000 habitantes. Las ciudades más importantes son Torrelavega (53.000), Castro Urdiales (32.000), Camargo, Piélagos, Astillero, Santa Cruz de Bezana, Laredo, Santoña, Los Corrales de Buelna (estas últimas del orden de 12.000 habitantes). Y cito Reinosa, donde nació mi madre, con menos de 10.000 habitantes. 

Es una comunidad rica en yacimientos arqueológicos del Paleolítico Superior, destacando las Cuevas de Altamira, cuyas pinturas rupestres están datadas hacia 37.000 años A.C.  Han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto a otras diecisiete cuevas (El Castillo, La Pasiega, Las Monedas, Covalanas, Hornos De la Peña, El Pendo, Chufin…). La primera presencia humana data de 200.000 años. 

Nota 2. 

Breve visita a la ciudad. 

Para hacer un recorrido virtual por la ciudad, vamos a empezar en la Plaza del Ayuntamiento. 

El edificio original del Ayuntamiento de Santander consistía en la mitad y fue inaugurado en 1907. En 1963 se hizo la ampliación actual. 

Del Ayuntamiento hacia Cuatro Caminos:

Saliendo del Ayuntamiento, hacia la derecha está la calle Jesús de Monasterio y a continuación la calle peatonal y comercial, Burgos. Se llega a las Plazas de Juan Carlos I y de Numancia. 

De aquí sale una gran calle, que llega hasta la Plaza de Cuatro Caminos. Curiosamente, la misma calle tiene tres nombres. El centro es peatonal, una gran avenida con árboles, La Alameda de Oviedo. A su derecha se va por la calle De San Fernando y hacia la izquierda por la calle Vargas. 

Pasando Cuatro Caminos nos encontramos la Plaza de Toros y el Hospital Universitario de Valdecilla. 

Detrás del Ayuntamiento: 

En las calles de detrás del Ayuntamiento se encuentran muchos de los edificios monumentales de Santander. 

Justo detrás está el Mercado de la Esperanza, de alimentación. Fue inaugurado en 1904 y es una de las grandes y escasas muestras de arquitectura en hierro decimonónica conservada en España. 

En sus alrededores está la Biblioteca y Museo Menéndez Pelayo, el Museo de Arte de Santander (MÁS). Hacia la derecha encontramos la Iglesia de la Anunciación y la Plaza Porticada, centro de números actos culturales. Está presidida por una gran estatua de Pedro Velarde, héroe de la guerra de la independencia, que era de Muriedas. 

En sus cercanías está el Centro Arqueológico de la Muralla Medieval, un curioso refugio antiaéreo, la iglesia del Sagrado Corazón de los Jesuitas…

Cerca hay un edificio singular, el Mercado del Este. Inicialmente fue construido en 1839 y fue uno de los primeros ejemplos de galerías edificadas en España. En el año 1986 fue declarado bien de interés cultural, y en el año 2000 el Ayuntamiento llevó a cabo una polémica demolición y posterior reconstrucción conservando escasos elementos originales. Hoy en día alberga diversos negocios relacionados con restauración, artesanía, etc, y también el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria. Una placa recuerda las oficinas de la Compañía Transatlántica, que hacía los viajes a América, a La Habana, Veracruz, Buenos Aires, Montevideo…

Seguimos hacia la plaza de Cañadío y la importante Iglesia de Santa Lucía. Hasta llegar a la Plaza de Pombo. 

En esa zona hay multitud de bares y restaurantes. Recorrer las calles Hernán Cortés, Daoiz y Velarde, plaza del Cuadro, Río de la Pila… es un excelente lugar para tapear y comer. También en esta zona se encuentra parte de la vida nocturna. 

Desde aquí, podemos subir por cualquier calle, hasta la zona de la Avenida del General Dávila o hasta el Alto de Miranda, calles del interior de la zona de las playas.  O atravesar por el Túnel de Tetuán hasta la Avenida de los Castros, que nos lleva a la playa. Podemos también bajar hacia el mar y la zona de Puertochico 

Enfrente del Ayuntamiento: 
Cruzando la calle Calvo Sotelo, a través de cualquier calle o cruzando por el Túnel, e Pasaje de Peña, se llega a las estaciones de tren y de autobuses. Se puede seguir hasta el mar, a la Estación Marítima. 

Un poco más lejos está El Barrio Pesquero, en que se conservan restaurantes para tomar buenos pescados, guisos marineros y, de modo especial, las sardinas asadas, de tamaño mediano y muy sabrosas. 

Del Ayuntamiento hacia las playas

Saliendo del Ayuntamiento hacia la izquierda, por la calle Calvo Sotelo, a continuación el Paseo de Pereda hasta la Plaza de Matías Montero. Desde esta plaza, hacia la izquierda por la calle Casimiro Saínz se atraviesa el Túnel de Tetuán, hasta la Avenida de los Castros, que nos lleva al Sardinero. 

Si seguimos de la Plaza de Casimiro Sainz en adelante, está la calle Castelar, en Puertochico, el puerto de barcos pequeños, de Vela, yates…, hasta el Palacio de Festivales y el CEAR de Vela “Príncipe Felipe”. 

De aquí, se sigue hacia la Península de la Magdalena y el Sardinero bien por la carretera, la cuesta del gas y Avenida Reina Victoria, o bien, bordeando el mar, pasando por las playas de los Peligros y de la Magdalena. 

En la calle Calvo Sotelo nos encontramos la Catedral, el edificio de Correos y el Banco de España. 

CATEDRAL 

La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Santander, Catedral Basílica, tiene una estructura principalmente gótica, aunque se ha ampliado y renovado en tiempos posteriores. 

Se empezó a construir entre los siglos XII y XIV en la parte superior de la antigua abadía de Santander, también conocida como Abadía de los Cuerpos Santos. 

La iglesia fue construida en la colina conocida como Cerro de Somorrostro, anteriormente un asentamiento romano. Se hizo para conservar las cabezas de San Emeterio y San Celedonio. 

Parece ser que eran hermanos, soldados romanos en Calahorra. En la persecución de Diocleciano, o quizá de Valeriano, se les obligó a renegar del cristianismo, y al negarse fueron encarcelados, torturados y les cortaron la cabeza. Huyendo de la invasión musulmana, las reliquias de sus cabezas acabaron custodiadas en Santander. Hoy las cabezas se conservan en la Catedral de Santander y los cuerpos en la Catedral de Calahorra. 

La Colegiata de los  Santos Cuerpos fue edificada en 1131 por Alfonso VII. Y ampliada a su forma actual en 1187 por Alfonso VIII. En los siglos XVI y XVII se amplió con nuevas Capillas. 

En 1754 se creó la diócesis de Santander y fue transformada en catedral por el Papa Benedicto XIV. 

Se puede seguir por el Paseo de Pereda, en que se encuentra la sede del Banco Santander y su espectacular Arco, la entrada a la Plaza Porticada, y unos edificios tradicionales de la capital. Enfrente los Jardines de Pereda y el muelle. 

En la calle hay numerosos comercios, restaurantes con estupendas terrazas, un bonito paseo que sigue por la calle Castelar. 

Pero desde el edificio de Correo se puede seguir otro camino. Bordeando el edificio hacia el mar se encuentra el muy conocido hotel Bahía, que se incendió en su totalidad hace unos años y reconstruido. 

Desde aquí podemos hacer un bonito recorrido por el muelle. 

De aquí parten los Jardines de Perea, con atracciones para niños, un espacio verde muy cuidado, y en el que actualmente se ubica el Centro Botín. 

CENTRO BOTÍN 
El Centro Botín es una instalación cultural destinada a la exposición e investigación artística dependiente de la Fundación Botín, diseñado por el arquitecto Renzo Piano, genovés, 
premio Pritzker en 1998, y fue inaugurado en 2017.

Ha sido un proyecto muy controvertido, dado el carácter vanguardista del edificio y su ubicación en el muelle. 

El Proyecto afectó también a los Jardines de Pereda, cuya superficie pasó de 2 a 4 hectáreas, debido principalmente al soterramiento de la carretera. 

Situado en voladizo sobre el mar, el edificio no toca tierra, está suspendido sobre columnas a 7 metros del suelo. 

Se articula en dos volúmenes conectados entre sí por una estructura de pasarelas, el pachinko. 

El volumen Este está dedicado a la cultura y la formación con un auditorio para 300 personas, aulas y espacios de trabajo. 

El volumen Oeste está dedicado a exposiciones de arte, con 2500 metros cuadrados de área expositiva. En la planta primera está la exposición permanente, y la segunda está dedicada a exposiciones temporales, estando actualmente, agosto de 2018, dedicada a una fantástica muestra de la obra escultórica de Joan Miró. En la parte baja está la tienda y una excelente cafetería. 

Pero la parte más impactante son las 270.000 piezas de cerámica que recubren el edificio. Se hicieron muchas pruebas de colores, materiales y esmaltes, hasta llegar a este color nacarado con tornasoles rosados, que reflejen la luz del mar, del cielo y los Jardines, en diferentes estaciones y horarios. 

Seguimos por el muelle, y está el Palacete del Embarcadero, en que se muestran diversas exposiciones. Y de aquí parten las excursiones en barco de Los Reginas, por la bahía, al Puntal, Somo, Pedreña…

A continuación tenemos unas esculturas de niños desnudos, los raqueros. Eran niños pobres, huérfanos, que vivían en los muelles de pequeños hurtos y trabajos. Se tiraban al agua a recoger las monedas que les echaban al agua marineros y viajeros. Su nombre deriva del que los daban los marineros ingleses, wrecker, ladron de barcos. 

Cercana está la escultura en homenaje al estupendo poeta santanderino José Hierro. 

Al borde del mar se encuentra el edificio Del Real Club Marítimo, exclusivo para socios, con elegantes salones en madera, y una agradable terraza sobre la bahía. 

A continuación, Puertochico, con un gran número de veleros y yates, que acaba en el Club de Vela y Palacio de Festivales. 

El Festival Internacional de Santander se celebraba desde 1952 en la Plaza Porticada. Pero en 1990 se pasa a celebrar aquí, en que se construye este fantástico teatro por el arquitecto Saenz de Oiza. 

A continuación sigue el paseo hacia el Sardinero. 


   Nota 3

Las playas

Para describir la zona de las playas nos situaremos en la Plaza de Italia, bordeada por el edificio del Casino y por el Hotel Sardinero. 

En sentido amplio se entiende por El Sardinero el área de la costa comprendida entre la península de la Magdalena y la zona de Mataleñas y el Faro. En sentido estricto, la playa De El Sardinero es la que se encuentra en la zona de la plaza de Italia. Llamada La Primera. La Segunda Playa del Sardinero está hacia la izquierda. En medio un promontorio que separa ambas playas, con  los famosos Jardines de Piquío, muy cuidados, con actividades y una vista magnífica de ambas playas. Se dice que se denominaba la Primera a la zona con instalaciones tipo balneario frecuentada por las clases altas, mientras que la Segunda era para la clase media y baja. 

Hacia la derecha está la playa de La Concha y la del Camello, hasta llegar a la península de La Magdalena. 

En el extremo opuesto destaca el Hotel Chiqui, en un lugar privilegiado con una vista espectacular de las playas. 

En la plaza inmediata, Plaza de Rubén Darío, suben en un lateral, casi escondidas, unas escaleras, que llevan a un paseo peatonal que bordea la costa, el espléndido Parque de Mataleñas y el Campo municipal de golf Mataleñas. Se bordea la costa pasando por la escondida y pequeña playa de Los Molinucos, hasta llegar al Cabo Menor. 

Sigue el camino hasta la Playa de Mataleñas, a la que se accede por una larga y empinada escalera. Así se puede seguir hasta llegar al Cabo Mayor en que se encuentra el Faro, con un espectacular mirador.

Se puede regresar por el mismo camino o por la Avenida de El Faro, que es el acceso de coches. En ella se encuentra la entrada al Campo de Golf y al Parque. 

A la vuelta, llegamos de nuevo al extremo de La Segunda. Al lado de la playa hay unos bonitos jardines, el Parque de Mesones. Si nos dirigimos hacia el interior nos encontramos con el campo de fútbol del Racing de Santander, los campos de Sport del Sardinero, en que se colocan atracciones, festivales, etc. 

A continuación, el Palacio de Deportes y el Escenario Santander, en uno de los Parques más bonitos de la ciudad. El Parque de las Llamas, recorrido por sendas y caminos, recorriendo los humedales, un estanque, plantas y árboles autóctonos de Cantabria, amplias zonas de juego, plataformas de madera, una maravilla. Cerca está situado el Palacio de Exposiciones. 

Pero volvamos a las Playas. Toda esta zona se puede recorrer por la calle, la carretera, que va desde Puertochico, en la ciudad, a través de la Avenida Reina Victoria, que llega hasta la Plaza de Italia. A continuación, sigue por la Avenida de Castañeda, pasando por la Plaza del Doctor Fleming, la Plaza de Rubén Darío, hasta llegar al extremo, el Hotel Chiqui. 

Se puede hacer este recorrido por el Paseo peatonal que bordea la playa. 

En el extremo, uno de los establecimientos más emblemáticos. La cafetería y restaurante Parque de Trueba, con una bonita y gran terraza, bien protegida. 

Muy cerca, sobre la playa está el Restaurante el Cormorán. En su planta alta se ha instalado este año Sergi Arola, en un lugar excepcional, encima de la playa. 

Pasando los bonitos Jardines de Piquío se llega a la Plaza de Italia. 

Allí se encuentran las instalaciones de baños. Pero en la zona superior está otro de los lugares emblemáticos de la zona. El Restaurante Maremondo, anteriormente y todavía conocido como El Rhin. Tiene una excelente terraza y es uno de los lugares más frecuentados y privilegiados de la zona. 

Alrededor de la Plaza de Italia hay muchos hoteles. En primera línea el Gran Hotel Sardinero, también el antiguo Hotel Rhin, hoy Silken, Hotel Hoyuela, Hotel Santemar, Hotel Victoria, Hotel Don Carlos… todos ellos muy bien situados. 

Un poco más alejado, en lo alto de esta montaña está el Hotel Real, de cinco estrellas y el con mayor trayectoria histórica. Tiene una excelente vista, aunque se encuentra un poco alejado de las playas. Fue construido en 1917, y se le llama la Dama Blanca. 

Al lado se encuentra la casa familiar de la familia Botín, “el promontorio”. 

Fue construido con el objetivo de albergar al séquito de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg. El propio rey llamó a Emilio Botín para pedirle que impulsara una sociedad para construir este hotel. 

 Volvemos a la Plaza de Italia. Yendo hacia la Magdalena hay otro estable muy bien situado. El Balneario de la Concha, con bar, restaurante, terrazas, y en la terraza un bonito bar de copas para la noche. 

Y tanto por la calle, como por el paseo al borde de la playa llegamos a la península de La Magdalena. 

Península de La Magdalena

La península de la Magdalena está ubicada en el lugar adecuado para la defensa de la bahía de Santander. Tiene 25 hectáreas y en este lugar se ubicó la batería de la Cerda y el Castillo de San Salvador de Hano. 

En 1812, durante la Guerra de la Independencia, los ingleses, aliados de los españoles, tomaron la Isla de Mouro, situada enfrente, actualmente hay un faro. Desde la isla bombardearon a los franceses logrando expulsarles de la posición. 

La península fue un regalo que en 1912 hizo la ciudad de Santander al rey Alfonso XIII quien la utilizó como residencia de verano entre 1912  y 1929. 

Fue construido entre 1909 y 1911 por suscripción popular para albergar a la familia real española. Obra de los arquitectos Javier González Riancho y Gonzalo Bringas Vega, se construyó en el lugar en que estaba el fortín de San Salvador de Hano. 

Costó 700.000 pesetas, aportadas por el Ayuntamiento de Santander y por suscripción popular a la que acudieron numerosas familias del lugar, por ejemplo, las 100.000 pesetas aportadas por la Sociedad El Sardinero o las 1.000 pesetas de la familia Botín. 

En 1914 fueron proyectadas las caballerizas al estilo de un poblado inglés medieval, con tejados puntiagudos, entramados de madera vista…

En 1977, fue vendido por Don Juan a la ciudad de Santander por 150 millones de pesetas, actitud que fue criticada por algunos sectores, al haber sido un regalo previo de la ciudad. 

En 1982 fue declarado monumento histórico artístico y entre 1993 y 1995 fue rehabilitado por el Ayuntamiento y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. 

Al lado que da a la playa del Camello hay un pequeño zoo, con pingüinos, leones marinos y focas. Cerca hay una exposición con las tres naves utilizadas por el marino Vital Aza para rememorar el viaje de Francisco de Orellana en el Océano Pacífico. 

Por supuesto, se llega al Palacio de la Magdalena, hoy sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Las caballerizas fueron acondicionadas como habitaciones para residencia de alumnos y profesores. 

Dentro de la península, en su otro lado, en la zona de las caballerizas está la playa de Bikini. A continuación la playa de la Magdalena y la playa de los Peligros, zona que se puede recorrer por unas pasarelas de madera en un recorrido muy agradable. 

Se llama de los Peligros, creo, porque en muy pocos pasos ya no se hace pie. 

Estas playas dan sobre la bahía.  Enfrente está El Puntal, una playa formada por un gran arenal de  4,5 kilómetros con un sistema dinar en su zona central. Y los municipios y playas de Simó y Pedreña. Se ve también la montaña más alta, Peña Cabarga. 

Se puede recorrer este camino, bordeando las playas, hasta llegar a la zona del puerto. Se pasa por el Club de tiro. También está el Museo Marítimo, muy buen instalado. 

Se llega a las instalaciones y plataformas que se hicieron para el campeonato del mundo de vela en la explanada y dique de Gamazo. 

Un edificio interesante, la Casa de Bombas, convertido recientemente en una bonita cafetería. 

Finalmente llegamos a la Escuela de Vela, y a Puertochico. Y se entra por la parte que se abre al mar de El Palacio de Festivales. 

Con lo que damos por finalizado este recorrido. 

Nota 4 

Restauración

En primer lugar los restaurantes con estrellas Michelin en la Comunidad. 

Hay dos restaurantes con dos estrellas. 

Annua, en San VIcente de la Barquera. El chef es Oscar Calleja. Está situado en un enclave privilegiado, al borde del mar, en un lugar que anteriormente hubo un criadero de ostras. 

El Cenador de Amós de Jesús Sanchez. Situado en una gran finca y una casa solariega del siglo XVII en Villanueva de Pontones, cerca de Solares. 

Hay cuatro restaurantes con una estrella. 

El Serbal, de Fernando Sáinz de la Maza, en el centro de Santander. 

El Nuevo Molino, de Toni Gonzalez, en Puente Arce. 

Solana, de Ignacio Solana, en La Bien Aparecida. 

Y el último, ha conseguido la estrella este año, La bicicleta, de Eduardo Quintana, en Hoznayo. 

A continuación voy a dar algunas referencias de restaurantes que conozco. Hay muchos más, y en general, en esta zona se come muy bien en todos los sitios. Seguro que hay otros estupendos. 

Centro de Santander 

Los más destacados, en la zona céntrica, cerca de Puertochico, aparte de El Serbal, para mí son La Bombi, Bar del Puerto, Cañadío y la Posada del mar. 

También están en esa zona, Zacarías, la Cigaleña, la Bodega del Riojano.  Y uno sencillo, con mucho prestigio, la Maruca. 

Otro a destacar por su calidad, pero un poco separado, en el Alto de Miranda, es La Flor de Miranda. Y más lejos del centro está La Casa del Judío. 

Cerca del hotel Bahía hay uno muy sencillo, y muy bueno. El Machi. 

Por último, uno poco conocido, enfrente de La Bombi, Casimira, que tiene cada día un plato de cuchara, de alubias, garbanzos, cocido montañés. Excelente. 

Y para tomar unos pinchos, en pleno Paseo de Pereda está Casa Lita. 

Zona de Las Playas

Mis favoritos son Los Infantes, en una calle al lado del Casino, y La Atalaya de Mayte al lado del hotel Sardinero. Y recientemente, el Cormorán de Sergi Arola. 

Al borde de la playa, en el Parque de Trueba es un lugar fantástico. El Balneario de la Concha y Maremondo, los tres sobre la playa. 

En hoteles están bien el Chiqui, el Sardinero, el Silken (se llama Marea Alta)…

Un poco separado en un chalet, muy de lujo, el Deluz. 

Y un restaurante tradicional, un poquito hacia el interior, es Casa Revert. 

Y el lugar abarrotado y típico es la calle Joaquín Costa, detrás del Casino, con el tradicional de La Cañía. Y más sofisticado y de raciones, el Costa 43. Pero hay varios sitios más, todos muy buenos. 

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