Este es el último intento. Voy a copiar del correo nuevamente todo el texto. Si no se puede leer, está todo escrito en los comentarios. Siento haceros este lío.
Me habéis comentado que no se lee. Algún amigo me dice que en el ordenador pulsando el cursor de la derecha se lee. De momento, hasta que lo resuelva lo iré publicando en Comentarios. Es un poco rollo pero no se me ocurre otra cosa
Miércoles, 10 de enero de 2018
Hoy iniciamos la visita a Borneo. Salimos en vuelo a las 6,55 horas, por lo que salimos del hotel a las 4 de la mañana. Y llegamos a Kuching hacia las ochoy media. Como salimos tan temprano en el Hotel nos han preparado una lujosa bolsa con sándwich, bollos, fruta y agua. Se las dejamos al guía. Al pasar el control de equipajes a Asun le quitan una pequeña tijera que lleva en la maleta. Tijera que lleva varios años pasando por los controles de aeropuertos. Por cierto, en Singapur me quitaron otra a mi, que también había viajado mucho, y estaba disimulada como un termómetro en una bolsa de medicamentos. En Asía vigilan las tijeras!!! A propósito de controles, en ninguno de estos aeropuertos que llevamos hasta ahora nos han hecho sacar los líquidos, aunque si los aparatos de ordenador, teléfono,etc. Una curiosidad es que en los aeropuertos internacionales de Singapur y de Kuala Lumpur el control de equipajes lo hacen en la puerta de embarque, lo que implica tener una gran cantidad de equipos técnicos y humanos en el aeropuerto, pero es bastante más eficaz, porque no te retrasan tu llegada al mostrador. Bueno, después de quitarle las tijeras, con el madrugón y el ajetreo de abrir maletas , le da a Asun una de sus características lipotimias. Vaya lío que se organiza. Hay unas 8 personas en el control entre hombres y mujeres, quieren pedir una silla de ruedas para llevarla al avión, uno de los guardias le da un frasquito con esencia fuerte, como bálsamo del tigre, para oler y frotarse las sienes. Y yo, lo habitual, no pasa nada, en cinco minutos está bien, ya se recupera…Al rato, ya está bien y nos vamos entre sonrisas, saludos y reverencias. El vuelo bien, pero de desayunar nos ofrecen pollo con arroz y refrescos, a las siete de la mañana, no hay café ni té, menos mal que consigo unas galletas!
Es la tercera mayor isla del mundo (748.000 km2), después de Groenlandia (2,13 mm k2) y Nueva Guinea (785.000 km2).
En primer lugar, aquí dicen Bòrneo, con acento en la primera o. En idioma indonesio se llama Kalimantan. El grupo étnico dominante se llama Dayak. Pertenece parte a Malasia, parte a Indonesia, y el sultanato de Brunéi. En total, la isla tiene unos 17 mm de habitantes. La parte correspondiente a Malasia tiene 6 mm de habitantes y es la que vamos a visitar. Se compone de dos estados, el estado de Sabah, con capital en Kota Kinabalu y el estado de Sarawak con capital en Kuching.
Fue descubierta en 1521 por Magallanes y Elcano. Pero no encontraron buen puerto y siguió hasta Filipinas. Muy vinculada en su historia a Filipinas, sometida por Legazpi. Disputada también por portugueses, ingleses, el sultanato y piratas.
Es famosa su red de cavernas. La Clearwater Cave tiene uno de los ríos subterráneos más grandes del mundo, alberga tres millones de murciélagos y acumula guano hasta 100 metros de alto.
Nos instalamos en el hotel Hilton. Y desayunamos estupendamente. Por la tarde hacemos una visita de la ciudad de Kuching, la capital del estado de Sarawak, que tiene unos 630.000 habitantes. El estado de Sarawak es el más grande de Malasia, ocupa 125.000 km2 y tiene unos 2,5 mm de habitantes. En el siglo XIX era un territorio independiente controlado por el Sultán de Brunei. En 1841 el Sultán se lo cedió a un inglés, James Brooke, y le nombró Rajah del territorio. Sus descendientes siguieron gobernando este territorio durante 100 años, lo que dio lugar a que se les llamase la dinastía de los Rajah blancos. Se convirtió en un Estado dentro del Imperio Británico, al estilo de los Rajas indios. La familia gobernó brutalmente a los pueblos indígenas lo que dio lugar a numerosas sublevaciones que fueron todas ellas sangrientamente reprimidas. En 1957 comenzó su proceso de independencia y federación con Malasia, estando todavía controlado por un Gobernador General Británico. Los indonesios lo reclaman y hay una guerra que culmina con la declaración de estado independiente dentro de la Federación de Malasia, en 1963. No obstante, Indonesia y Filipinas siguen reclamando este territorio. El nombre Sarawak significa antimonio, mineral muy apreciado para fabricar espadas.
Kuching significa Ciudad de los Gatos, aunque no se ven demasiados, pero el guia nos indica que se le da esa traducción, de gatos, pero que lo probable es que derive de otra palabra que significa manantial. Empezamos la visita por el Barrio Chino y el Templo Tua Pek. Después vamos al museo etnográfico de Sarawak, instalado en unos edificios de la antigua administración británica. Empieza a diluviar y visitamos El Barrio musulmán sin bajarnos del coche, Barrio de casitas individuales con pequeños jardines, paramos en la casa más antigua, de madera ensamblada sin clavos, hoy residencia de un ministro. Cuando deja de llover pasamos por la antigua residencia del Raja y la calle Gambier, para terminar en el Waterfront, parque en la orilla del río del que se ve la antigua Fortaleza Margarita, el Palacio Astana, construido en 1870 por Charles Brooke, y el Parlamento que es un edificio dorado con estructura oriental que destaca sobre el resto.
Por la tarde salgo a dar un paseo por este parque, y ceno en un café a las orillas del río con mucha tranquilidad, viendo pasar los barcos. Antes de acabar empieza a llover de nuevo, espero un rato pero no amaina, así que me lanzo de vuelta rápido, y llego bastante mojado, pero con el calor no molesta. Ducha caliente y a dormir.
Jueves, 11 de enero.
Vamos a visitar el Centro de Rehabilitación de Orangutanes de Semonggok Orang Utan situado a mediahora aproximadamente. donde podremos ver de cerca a los orangutanes. En malayo, Orang significa Ser, Persona y Utan significa Jungla, por tanto son Seres de la Jungla. En el mundo únicamente se encuentran orangutanes en las islas de Java y Borneo. Son algo diferentes, los de Borneo son anaranjados y tienen los mofletes en los lados de la cara, por eso se le dice el orangután Feliz, mientas que los de Java son de un naranja más oscuro, los mofletes o similar están debajo de la barbilla y se les dice orangután triste. Había más de un millón de orangutanes de los que quedan unos 60.000. Su principal peligro actual es que las grandes industrias están cortando selva para poner palmeras y obtener aceite de palma.
El Centro que vamos a visitar es el proyecto de una mujer canadiense, Agnes Keith, que observó horrorizada que mucha gente tenía como mascotas en sus casas orangutanes pequeños y cuando crecían los abandonaban. Comenzó a recogerlos y a mantenerlos y cuidarlos en este lugar de 40 hectáreas, en los que hay espacio para que puedan vivir en libertad pero sin peligro unos 30-35 orangutanes. Les daba de comer plátanos y leche exclusivamente con la idea de que se aburriesen de esta dieta y aprendieran a buscar el alimento. Actualmente, muchos de ellos están a veces varios días sin venir a buscar comida. Pero esperan a que falten más de un mes en volver por comida, para considerar que ya pueden adaptarse a la vida en libertad. Les duermen y les dejan libres en una zona adecuada de la selva.
Los hijos no son independientes hasta los diez años. Las madres cuidan de los hijos, pero a partir de los dos o tres años pueden tener otra cría, y se dedican a cuidarla abandonando a su anterior hijo. Aquí entra también el cuidado de estas crías. La vida en libertad de un orangután es de unos 40 años, pero algunos en estos centros con cuidados médicos y protegidos han vivido hasta los 65 años. Los machos pueden procrear a partir de los 20 años, las hembras antes. En cada grupo hay un macho dominante que controla todas las hembras. Cuando los machos crecen deben separarse y formar su propio grupo. Duermen en lo alto de los árboles, en los que cada día hacen una nueva plataforma, digamos como nido, con ramas. Esto evita la profusión de parásitos.
En este momento en el Centro hay 22 orangutanes, un macho de 37 años y 3 hembras de 47, 37 y 30 años, los cuatro recuperados y rescatados. El resto han nacido en el parque, y los hay desde 1 año a 25 años. El Centro es también un lugar de estudio de cocodrilos, que tienen separados. Vemos un gran cocodrilo, sesteando como es habitual. Y también investigan sobre plantas, nuevas especies, injertos, etc.
Nos llevan a una zona en que llevan habitualmente comida para los orangutanes. Nos advierten que hay serpientes venenosas, que vayamos con cuidado y no nos salgamos del camino. En Borneo hay 120 clases de serpientes, y la mayoría son venenosas. Entre ellas la más venenosa del mundo, la serpiente coral, más venenosa que la habitualmente considerada bamba negra, pero esa no está aquí, vive en la zona del mar. Seguimos unos 500 metros por un sendero fácil de caminar hasta una zona despejada enfrente de una plataforma en la que está uno de los cuidadores con frutas. De vez en cuando emite sonidos como de llamada a los orangutanes, pero nada. Pasa una hora y media, se cierra el parque y nos vamos sin ver nada.
A la vuelta, contratamos un conductor, 120 Rilling, para que nos lleve por la tarde. Mientras tanto paseamos por el centro de Kuching, y acabamos de nuevo en el Waterfront, todos los comercios a su alrededor y cogemos un barco para dar un paseo por el río, muy agradable. Por la tarde, volvemos a intentar ver orangutanes. Y tenemos más suerte. Nada más llegar, al lado de la entrada hay un orangután que ha venido a ver si pilla algo. Es un macho pequeño, de unos diez años. Un cuidador va con una cesta de frutas y nos entretenemos viendo como baja a coger plátanos, piña y papaya y cada vez que lo acaba, vuelve hacia el cuidador en postura de pedir. No come nada en tierra, todo lo coge y lo come arriba, en los árboles, sujetándose con un pie, una mano, con dos, balanceándose, es muy curioso seguir sus diferentes posturas. Le hacemos fotos de todas las posturas, y sigue comiendo. Debe tener un acuerdo secreto con el cuidador que deja la cesta de frutas un poco separada, para que baje con cuidado y le robe unas cuantas.
Después nos vamos de nuevo a la plataforma en que estuvimos por la mañana. Esperamos media hora y nada. Cuando nos vamos a ir, llega otro orangután, un poco más grande que el otro. Le deja plátanos en la plataforma y allí que se pasa un buen rato comiendo. Siempre come en el árbol. Baja, coge lo que quiere y se sube. Hasta que se marcha. En su camino por los árboles escuchamos unos fuertes golpes, suponemos que está rompiendo algún coco….
Por la noche, está lloviendo mucho, y pienso cenar algo rápido sin salir del hotel. Pero de repente despeja y decido dar una vuelta por la ciudad. Aprovechando que no está Asun, que se pone de los nervios de comer comida por las calles, en un puesto tomo unas brochetas de pollo que están buenísimas. Mañana os diré si hubo repercusiones!!!
Viernes, 12 de enero.
Hoy nos toca la visita del Parque Nacional de Bako, hábitat natural de las plantas carnívoras, los manglares, los monos, lagartos y macacos. Bajo es el árbol típico de los manglares, que se ha prohibido cortar porque se ha descubierto que purifica el aire mucho, cuatro veces más que el resto de árboles.
SaliMos por otra carretera diferente a ayer, y, por cierto, aquí al igual que en Singapur y Brunèi, se conduce por la izquierda. Atravesamos una zona industrial, con empresas agroalimentarias, del metal, plásticos, etc. Nos da lugar a hablar algo de la economía local. Aunque la principal industria es el petróleo, hay una base industrial importante. Por ejemplo, hay dos empresas nacionales de fabricación de coches, la Mayor, Proton, con un acuerdo con Mitsubishi-Nissan, y Perodua, con un acuerdo Daihatsu-Toyota. El litro de gasolina está a 40 céntimos de dólar. El salario mínimo es de 200 dólares, pero hay mucha gente trabajando por menos. Un médico, ingeniero, nada más acabar los estudios puede ganar unos 400 euros. Hay algunos importantes problemas sociales, por ejemplo en años anteriores han entrado muchos chinos y filipinos ilegales, que no son reconocidos, y no tienen derechos. Pero sus hijos, nacidos en Borneo, tampoco los tienen. Actualmente se considera que en Sabah hay unos 300.000 descendientes de filipinos en estas circunstancias. Otro problema se está planteando por el gas y el petróleo. Los yacimientos se encuentran exclusivamente en Borneo, no en la península. Y la península ocupa el 40 por ciento del territorio y el 80 por ciento de la población. Y los ingresos del petróleo van en su mayoría a la península y Kuala Lumpur, revirtiendo tan solo un 5 por ciento a los estados situados en Borneo. Está surgiendo un movimiento independentista, ante lo que consideran un robo (la península nos roba, os suena de algo?). Para tratar de acallar este movimiento han prometido la construcción de una gran autopista Norte-Sur de unos 1300 kilómetros.
Llegamos a la entrada del parque. Dejamos el coche ante unos grandísimos centros de flores de hibisco, una bonita flor roja, flor nacional de Malasia, que, por cierto, creo que es de origen chino. Hay letreros de cuidado con los cocodrilos. El guia nos dice que todos los años se comen a unos cuantos, generalmente pescadores que están poniendo y quitando redes. Son del tipo Cocodrilo Porosus, de río y de mar, suelen estar en las desembocaduras de los ríos, y son los de mayor tamaño de su especie, hasta 6 metros pueden alcanzar.
Cogemos una barca a motor, que nos va a llevar a una playa de la que salen numerosos senderos por la jungla para visitar el parque. Esta Jungla tiene 130 millones de años de ant, mayor que la selva del Amazonas, que debe rondar los 60 millones de años. Enfrente del embarcadero hay un poblado de pescadores, con las casas y las barcas pintados de vivos colores, muy pintoresco. La barca va a buena velocidad, por el río, hacia la desembocadura y luego entrar en el mar para acercarnos a una playa del interior del parque. No hay demasiado oleaje, pero es un poco vivo y damos unos espectaculares botes, especialmente cuando enfilamos de frente las olas. Asun se sienta en el fondo de la barca con los ojos cerrados. Pero llegamos bien. Para desembarcar nos descalzamos y saltamos de la barca con el agua por la rodilla.
Lo más interesante de la visita para nosotros es ver monos narigudos. Una pequeña parte de teórica, que acabo de leer. Hay muchas clasificaciones de estos animales, pero parece que la más aceptada es la hecha en 1944 por el paleontólogo estadounidense Georges G. Simpson. Hay Primates inferiores o Prosimios y Primates Superiores o Simios. Los inferiores tienen prominentes hocicos y largas colas, como los lèmures. Los superiores se dividen a su vez en dos clases. Los simios inferiores, platirrinos o Monos del Nuevo Mundo, con cola, como monos, macacos, papiones, mandriles… Y los simios superiores, catarrinos o Monos del Viejo Mundo, sin cola, como gibones, chimpancé, bonobos, gorilas y orangutanes.
Enfilamos hacia la Jungla y muy pronto nos encontramos muy cerca un pequeño grupo de monos narigudos, que hacen honor a su nombre. Prominentes narices. Son rumiantes. No comen plátanos. Solo comen 2 tipos de hojas de los manglares. No pueden vivir en cautividad, dejan de comer hasta morir. Los nativos les llaman mono holandés. Pueden llegar a pesar 35 kilos. Viven en dos tipos de grupos o un macho dominante con hembras y su prole, hasta ser unos 20 ejemplares, o grupos de únicamente machos. Seguimos y vemos, aunque un poco alejados, unos monos plateados. Aunque nos llevan por un sendero fácil, nos tenemos que meter en charcos, trepar por raíces, resbalar pisando hojas… Nos van señalando diferentes plantas y árboles de la Jungla, por ejemplo, las lianas y cómo crecen, vemos cangrejos ermitaños, pequeñitos, con una sola pinza, avisperos y avispas sin aguijón, riachuelos de agua roja debido al material de hierro que llevan…Lejos vemos un grupo de macacos, hay que temerles porque tienen rabia. Y en lo alto de un árbol, cerca, un lémur colgando, quieto, parece dormitar. Al llegar a un puente nos encontramos de frente con un grupo de unos diez o doce monos narigudos, van por el puente, las barandillas, se nos aproximan, y a unos dos metros de nosotros se lanzan hacia los árboles, para esquivarnos. Un buen fin de excursión.
Comemos en una pequeña instalación, a orillas del mar, un pequeño bufé de platos locales. Ha subido la marea, y podemos coger la barca en un embarcadero, y volver, con un mar más tranquilo, sin apenas botes sobre el agua. Y de vuelta al hotel. Mañana salimos en avión hacia Sabah.
Sábado, 13 de enero.
Me levanto con unas tremendas agujetas, la expedición por la selva de ayer me ha agotado. Ciertamente, terminamos con los pies empapados de agua y barro, el cuerpo empapado en sudor y sin sentir las piernas. Bueno, eso yo, Asun tan campante, flexible y fresca como un hibisco. “Sangre, sudor y barro, el Cid cabalga”.
Hoy salimos en vuelo a las 12,40 horas hacia Kota Kinabalu, la capital del estado de Sabah, se tarda hora y media. Tiene 74 mil km2 y 3,5 millones de habitantes. En el siglo XV formaba pRte del sultanato de Brunéi, posteriormente fue disputado por españoles y portugueses, y acabó formando parte de Filipinas. Paso de nuevo a Brunéi que lo alquilò al Reino Unido. Disputado por indonesios, filipinos, Brunéi y Malasia, hubo una guerra con Indonesia que acabó en 1963 integrándose junto con Sarawak en la Federación Malasia. En esta zona se habla el chabacano que es una lengua criolla derivada del español, en Filipinas. En realidad el norte de Borneo está a 50 kilómetros de Filipinas y tiene más influencia suya que de Malasia.
Kota Kinabalu significa Ciudad de los espacios elevados, haciendo referencia al monte Kinabalu, el más alto de la isla con 4175 metros. Tiene unos 530 mil habitantes. Fue destruida en su casi totalidad durante la Segunda Guerra Mundial, primero por los bombardeos japoneses y después por los aliados.
Llegamos y nos instalamos en el hotel Hyatt Regency. Está situado en la calle principal, frente al río. Kota Kinabalu era un pequeño pueblo hasta hace unos años. Es una ciudad nueva, en que se mezclan edificios bajos con otros de media altura, maximo diez o doce plantas. Ahora su calle principal transcurre a lo largo del río durante 3 km. Recorremos toda la calle, pasando por mercados locales, chiringuitos populares, el mercado del pescado que deben coger en el río, una zona en que hay unos 20 puestos de sastres, todos seguidos, con sus máquinas de coser, algunos remendando vaqueros y otras ropas, otros esperando clientes, todo ello aderezado con una mezcla de olores de todos estos componentes. Una zona muy colorida, el Waterfront. Nos decidimos a comer en un restaurante con comida irlandesa, sándwich de roast beef, para cambiar un poco. Se pone a llover, se va haciendo de noche y regresamos al hotel.
Domingo, 14 de enero
Salimos a las ocho de la mañana hacia Poring Hot Springs a 3 h de Kota Kinabalu, famoso por sus plantas de bambú y sus aguas sulfurosas. En el camino atravesamos las montañas Crocker Range, con unas magníficas panorámicas. Paramos en un pueblo, Navalu, para hacer fotos desde un mirador a los montes. Cercano está el mercado de la fruta, hay de muchos tipos, pero destacan el darían y el rambutan, de ambos dice todo el mundo que son muy ricos y sabrosos, pero a mi no me gustan, la verdad. Del durian se dice que es la fruta más exquisita del mundo, pero la que peor olor tiene, esto último si puedo confirmarlo. Nos detenemos en el Parque Nacional Kinabalu, situado a1800 metros de altitud, de 40.000 m2, y donde se encuentra el monte Kinabalu, de 4175 metros. Los nativos de esta zona son los Dusun.El Parque es Patrimonio de la Humanidad, y damos un paseo por la selva acompañados por el guía, que nos va señalando plantas y pequeños animales. Entramos en el Jardín Botánico, en que hay más de 1800 tipos de Orquídeas. Las placas con los nombres y descripción de árboles y plantas es por colores, negro para las que se pueden encontrar en otros países, azul para las propias de Malasia, verde para las que se utilizan para experimentos e investigación y naranjas para las autóctonas de Borneo. Destacaré únicamente algunas curiosidades. Hay una planta llamada Bodung que da una semilla similar a las aceitunas, pero que dentro tiene un líquido de similar composición del queroseno. Los nativos comen mucho jengibre y lemon grass o citronella, lo que hace que el sudor impregnado de esos olores sea un eficaz anti mosquitos.
Tenemos la esperanza de ver algún pájaro “hornbill”, un pájaro muy apreciado aquí. Está en peligro de extinción porque ha sido cazado para obtener el marfil de su pico su nombre local es impronunciable. En Wikipedia lo llaman Cálao de Yelmo (Rhinoplax Vigil) que pesa unos 3 kg, de los que más de un 10 por ciento es su casco y gran pico, macizo de queratina. Lo están recuperando y han prohibido su caza. Es difícil y en esto no hay suerte.
Salimos y cogemos el coche para entrar por otra puerta del Parque Kinabalu. Primero comemos en un restaurante chiringuito, típica comida del lugar. La comida va incluida en la excursión. Para beber nos dan un té verde muy diluido y calentito. Luego una sopa de maicena, huevo y maíz. Y para finalizar pollo y pescado con verduras y arroz blanco. Este plato está muy sabroso. Para hacerse una idea de los precios en los locales tradicionales, una botella de agua mineral de medio litro cuesta 20 céntimos de euro, en restaurante.
Por esta puerta del Parque se accede a una zona de pequeñas piscinas de agua sulfurosa, en que caben dos o tres personas, muy caliente, en que se bañan casi todos vestidos, especialmente las mujeres, que además llevan el pañuelo tapando el pelo. Hay zonas con mesas en que las familias llevan su comida, un lugar para pasar el domingo. Seguimos y por un sendero ascendente, con escalones de medio metro, raíces y demás obstáculos habituales de la Jungla ascendemos hasta llegar a unas plataformas instaladas en los árboles. Después del dolor de piernas del otro día, ya casi no puedo andar. Pues, el camino sigue entre los árboles, mediante unas pasarelas y puentes colgantes, a una altura de más de 50 metros con una vista espectacular de la selva. Los puentes están hechos de la anchura de un tablón, mediante tablones unidos con cuerdas y sujetos por una red que los recoge y a su vez hace de barandilla, a la altura del pecho. Son muy seguros, pero se mueven un montón, y Asun los pasa con decisión, mirada al frente sin mover un músculo. Son cuatro pasarelas que unen las copas de cinco árboles. Muy bonito.
Ya de vuelta, paramos en un jardín que tiene rafflesias, la flor más grande del mundo. Aquí para ver una flor de estas nos cobran 6 euros por persona. Al turista… Entramos y vemos algunas plantas curiosas, están extrayendo caucho, pero nos interesa la flor. Solo hay una. Tiene 5 pétalos y pesa más de diez kilos. Inicia como un repollo cerrado, que va abriendo las hojas. Está casi totalmente abierta, es de un color anaranjado rojizo, y la corona de un color amarillo suave, crema. La que nosotros vemos tendrá un diámetro de unos 80 cm pero pueden alcanzar 1,20 metros. Está flor está en Sumatra, Borneo, Malaca y Filipinas, y es la flor nacional del estado de Sabah. Una curiosidad.
Lunes, 15 de enero
Hemos estado dos días en el interior de la Jungla, sin internet, así que a la vuelta publico lo sucedido estos días.
Hoy madrugón para coger el avión a las siete de la mañana hacia Sandakan. A las 9 de la mañana abren el Parque Sepilok. Es un centro de rehabilitación De orangutanes pero mucho más grande que el de Kuching. Tiene 4.000 hectáreas. Igual que en el otro, los mantienen hasta que pueden dejarlos en la Jungla. Aquí viven en un ambiente de total libertad, pero protegidos, con cuidados médicos etc. Está trabajando desde 1964 y han recuperado y liberado en la Jungla más de 300 orangutanes. Es un trabajo lento. Hace unos años no dejaban que hubiese un macho dominante, y en cuanto alcanzaban los 20 años eran reintegrados en la Jungla. Pero han llegado a la conclusión que es malo para el resto, porque cuando los devuelvan a la Jungla, se encontrarán con esa realidad a la que no estarán acostumbrados.x
Se pueden ver desde una gran galería con la pared de cristal, en que los orangutanes no nos pueden ver a nosotros. Les llevan fruta dos veces al día, y es una zona como de juegos, pasarelas, cuerdas, neumáticos, hamacas, y allí les vemos, hay 6, comiendo y jugando. Después en el exterior hay otra plataforma al aire libre, a la que acuden tres orangutanes y les vemos bajar y subir, trepar, colgarse de las ramas. Llega un macaco y empieza a quitarles fruta, pero no se enfadan, le dejan.
Seguimos la visita y vemos tres elefantes jóvenes que han llevado al centro para curarles algunas heridas. Y después al Centro de Rehabilitación de Osos. Tienen 42 osos que han rescatado de casas particulares que los tenían como mascotas. Ahora está prohibido y muy castigado. Es un tipo de osos peculiar. Le llaman oso perro, oso miel y oso sol, por una mancha amarilla que tienen en el pecho. Pueden medir 1,5 metros y pesar 60 kilos. Tienen una lengua muy larga para buscar insectos que lo asemeja al oso hormiguero. Hay muchos por esa zona y desde las pasarelas se les ve muy bien. Están en libertad y, lo mismo, la idea es devolverles a su hábitat.
Nos dirigimos a Sandakan, una zona de casas construidas a la orilla del mar, que es un lugar en que se asentaron hace tiempo comunidades de chinos. Les quieren echar, pero no se dejan. Es una zona de dos o tres kilómetros de casas construidas sobre pilares, dentro del mar. Allí cogemos una barca con dos potentes motores Yamaha, nos adentramos a toda velocidad en el Mar del Sur de China, en una zona de 300.000 hectáreas de manglares. Del mar nos adentramos por el delta del río con ambas orillas de manglares, vemos un águila, monos narigudos, algunos cocodrilos, muchos pájaros. Nos adentramos varios kilómetros en el río, hasta llegar al poblado Abai, y a un lodge en sus orillas, de madera, con 30 cabañas , todo muy rústico. Nos advierten de que además de los cocodrilos y las serpientes venenosas, tengamos cuidado porque a veces se aproxima al lodge algún leopardo. No creo que tengamos esa suerte!!!
A las cuatro de la tarde, está previsto un paseo en barca por el río, y por la noche a ver luciérnagas. Pero se pone a diluviar con mucha fuerza, no para de llover, la barca no es cubierta, y no parece un plan muy apetecible. Nos quedamos leyendo tranquilamente, bajo cubierto, oyendo el ruido del agua en el tejado, en el suelo, en el río, viendo pasar transes troncos y plantas arrastrados por la fuerte corriente del río. Por la noche, un bufé de caldo, carne y gambas, verduras. Nada especial. A las ocho nos vamos a la habitación y sigue diluviando.
Martes, 16 de enero
Vamos a las seis de la mañana a recorrer el lago Oxbow, porque temprano es la mejor hora para ver animales. Hace un buen día, no llueve y entre las nubes se empieza a divisar el cielo azul. Vamos en una pequeña lancha a motor, río arriba. Vemos un bonito amanecer, el sol por detrás de los árboles, reflejando en el río. Vamos parando para contemplar diferentes animales y plantas. Aguilas de mar, familias de monos narigudos, la madre cuidando un bebé quizá de una semana, muchos tipos de pájaros, algunos cocodrilos, alguno confundido entre los troncos, en la orilla, otros solo se les ve dentro del agua, intermitentemente sacando los ojos y nariz… El guía es un fenómeno del lugar, ve animales en sitios inverosímiles, yendo la lancha a toda velocidad es capaz de ver los ojos de un cocodrilo que salen unos centímetros del agua…Lo más destacado, vemos varios hornbill. Vemos una pareja en una rama, muy cerca, macho y hembra, el macho un pico más claro. Hay al menos ocho tipos de hornbill, vemos el black hornbill. Este pájaro, ave nacional de Sabah, además de su valor económico por su valioso pico de queratina, arrastra una romántica historia. Cuando encuentran pareja, su amor dura toda la vida, y cuando uno de los dos muere, el otro muere también a los pocos días.
El río Kinavatangan recorre 360 kilómetros y tiene unos 200 metros de ancho, por esta zona, y es uno de los menos contaminados, ya que no hay ninguna industria ni ciudad grande a lo largo de su curso, solamente pequeños poblados de pescadores. Nos desviamos por un estrecho canal que nos dirige al lago Oxbow, denominado así por tener forma de cuerno de búfalo. Hay unos 20 lagos de este tipo. Se van formando al ir depositando el barro en algunos lugares, hasta cerrar completamente, en un proceso de cientos de años. En realidad, se acabaría cerrando totalmente, pero los pescadores mantienen abierta una vía para poder entrar y salir a pescar. En medio del lago, tomamos un ligero desayuno, té o café y galletas. Para mi gusto lo más agradable de este paseo es disfrutar del entorno, estar, escuchar el ruido de la selva, los olores y colores que nos rodean, tranquilidad y calma.
Volvemos a desayunar y nos vamos a visitar la villa de los Abai. Es un poblado de casas de madera sobre pilotes de madera o cemento, en tierra firme. Tiene unos doscientos habitantes. Hay una escuela infantil y otra muy grande y nueva de primaria. Van unos 150 alumnos, ya que también vienen de otros poblados cercanos. Mezquita y un pequeño supermercado. Como curiosidad, hay muchas flores amarillas, Delegna Escelcia, que es la flor nacional de la cercana Brunéi.
Después de comer, subimos a la lancha grande dirección a otro lodge que está 40 kilómetros río arriba. En el camino vemos muchos cocodrilos, algunos muy grandes, enormes. Uno de ellos, de repente abre la boca, da varios coletazos y se tira hacia la barca, como si quisiera devorarnos. Encontramos una manada de unos 15 elefantes, comiendo a la orilla del río con un macho con dos colmillos y varios bebés elefantes. Estos elefantes se llaman elefantes pigmeo de Borneo, son mucho más pequeños que los africanos y más pequeños que los asiáticos, de los que proceden. En un árbol vemos 5 hornbill del tipo cuello rojo.
Llegamos al lodge, Sukau. Parecido al anterior, de cabañas de madera, sencillo y agradable, pero mucho mayor y mejor calidad. Hasta tiene en la recepción una pequeña tienda con souvenirs y snacks.
Salimos de nuevo en una pequeña lancha a recorrer el río Menanggul, más vida salvaje y naturaleza. Es un río estrecho con mucha vegetación a los lados. Vemos muchos grupos de monos, de diferentes tipos, narigudos, macacos, plateados, hay muchos grupos. A lo largo del recorrido vemos tres clases de hornbill diferentes. Pájaros de colores. En una rama cercana a nuestras cabezas un mono jugando a desafiar a una serpiente. Es venenosa, pero no mortal. A la vuelta, está anocheciendo y vemos muchos grupos de monos preparados para pernoctar. Cada grupo ocupa un árbol y se colocan entre las ramas para dormir sentados.
Nuestra sorpresa es grande cuando al llegar de vuelta a la habitación, en los árboles que están delante hay una bandada de unos diez hornbill¡!!
Nos han dejado una falda tradicional para ir a cenar. Se llaman Saron, y son muy anchas, más de dos veces la cintura. Los hombres se la anudan dando unas vueltas sobre el cuerpo y enrollando la parte superior y las mujeres haciendo un nudo en el lateral. En la cena estamos todos con el Saron, muy divertidos, aunque no hay demasiada gente. En total no creo que seamos más de 30 turistas.
Miércoles, 17 de enero
Nos levantamos y en la puerta tenemos a nuestros queridos hornbill esperándonos. Pregunto al guia, que hay muchos para estar en vías de extinción, y me indica que los están protegiendo, y en este hotel han plantado muchas higueras, fruta que les gusta mucho, y acuden aquí con frecuencia.
Hace un buen día, soleado. Salimos hacia Sandakan, y hacemos una parada en el anterior lodge. Han cambiado al perro nuevamente de sitio. Como curiosidad, tienen un gran perro de peluche, que de vez en cuando lo cambian de sitio, dentro del restaurante, un local cubierto pero totalmente abierto. La razón es que mantiene a distancia a los monos, que creen que es de verdad. Entre las flores hay una pequeña serpiente, no es venenosa, muy delgada, como una cinta, de un color verde brillante intenso, Asun la coge siguiendo las instrucciones que le dan, juega un poco con ella y la deja ir entre las flores. Dice que es muy suave.
En la barca viaja ahora con nosotros el dueño del lodge, y el guia nos cuenta su historia. Nació en este poblado, no sabía leer ni escribir, era carpintero y se casó con una mujer de profesión contable. Alquilaron al pueblo un terreno comunal, pidieron un crédito y poco a poco fueron construyendo todo, de madera. Es descendiente de los chinos allí instalados, tiene unos 50 años, muy alto y fuerte, pelo corto y canoso, va vestido sencillo pero emana una gran elegancia. No hablamos pero nos sonríe de vez en cuando con una sonrisa muy franca, atractiva. Tiene un carisma especial.
Al entrar la barca en el mar de China el cielo se cubre, nos rodean las nubes y empieza a caer agua como si fuese una gran catarata. El barco da algunos saltos pero llegamos bien. Con esta lluvia no podemos recorrer andando las calles de Sandakan, que es una ciudad pequeña, con poco más de tres calles, y nos vamos a visitar su mercado local, cubierto. Destaca la parte de pescado, con mucha variedad y gambas y cangrejos. Aunque algunos puestos están dignos, este mercado no destaca por su higiene. Acabamos el día con una comida en su hotel más antiguo, el hotel Sabah, muy agradable , en las afueras, en medio de un bonito parque.
Por la tarde volamos a Kota Kinabalu, y poco más.
Jueves, 18 de enero
Vamos a visitar el centro cultural Mari Mari (significa Venga, vengan) y está situado a unos 30 kilómetros de la ciudad, en un monte en medio de la Jungla.
En Borneo hubo hasta 200 tribus diferentes, de las que ahora quedan únicamente 42. La mayoría están integradas, pero aún quedan algunas que siguen viviendo en la selva, sin contacto alguno con la civilización. Este centro cultural se ha construido para explicar la forma de vida de cinco tribus, de las más importantes que ha habido en la isla.
- Dusun. Sus casas eran de bambú, y tenían unos depósitos para guardar el arroz. Aunque no eran guerreros, este almacén está protegido por una cabeza humana, como diciendo, no somos agresivos, pero si me quitas el arroz…Tienen también betel, para masticar, que mezclaban con una especie de cal para aumentar el efecto alucinógeno de sus alcaloides. Están allí, haciendo con las técnicas de antes, el vino de arroz que luego podía servir para hacer un orujo de arroz. Con el arroz, agua y un fermento que sacan también del arroz, y azúcar y tabaco, según las cantidades de cada uno varía el gusto. Nos ofrecen un chupito, y es como un vino blanco muy ligero y un poco dulce. El orujo es un poco más fuerte, pero está bien. También están haciendo un plato típico, con cebolla, pimiento y otros productos, lo pican muy fino y lo meten en el interior de una caña de bambú, y lo ponen al fuego, después se abre por la mitad la caña de bambú y se come, está muy rico, es una especie de vinagreta.
- Rungus. Las casas eran de la hoja de la palmera de betel, y viven en casas comunales, todos juntos. Su especialidad es la miel de abejas, unas abejas que no han evolucionado, no tienen aguijón y por tanto no pican. Su miel es muy líquida. Un chico nos muestra como hacían fuego, poniendo un poco de virutas de cortesía de bambú secos y frotando sobre ellos la caña de bambú. Muy curioso.
- Lundayeh. Sus casas eran de la corteza de un árbol frutal. Eran muy violentas y agresivos. Cuando mataban a sus enemigos, les cortaban la cabeza, metían el cuerpo en una gran vasija y ponían la cabeza de tapa. Las ponían alrededor de sus tierras para advertir a sus enemigos. En Borneo hay una gran cantidad de tribus cortadores de cabezas. Todavía hoy, si veis a un anciano, con puntos negros en el puño de la mano, contad los puntos y sabréis cuantas cabezas ha cortado. En la empuñadura de los machetes, ponían mechones de pelo de las víctimas, de los que tienen expuestos algunos originales. Hay un chico machacando una corteza de árbol, con el que podían hacer cuerdas y ropas. Veneraban al cocodrilo, para que les protegiera, y le ofrecían de estas vasijas citadas antes.
- Bajau o Piratas del Mar. Este pueblo vivía a orillas del mar, eran pescadores y tenia fama su buena cocina. Sus casas eran de las hojas del betel y de la palmera. Estas casas están decoradas con telas de vivos colores, debido a la influencia de que les introdujeron los indios al islam. Hay una chica haciendo unos bolitas de harina de arroz, agua y azúcar, que están muy ricos. Luego nos ofrece un té de gengibre y hojas de pandang muy bueno. Tienen grandes caparazones del llamado cangrejo rey, muy grande, prehistórico, sin ojos, y cuya carne es muy venenosa, salvo para los miembros de esta tribu, que tienen el secreto para cocinarlo. Otro pastelito que está estupendo, hecho con arroz, agua de coco y hoja de pandang.
- Murut. Son muy agresivos, incluso sus mujeres tienen fama de violentas y mandonas. Vamos a entrar a su poblado, y nos salen varios gritando con fuerza y actitud amenazadora, Goi, Goi, Goi…. Nos rodean y uno se presenta como el jefe (traducido por nuestro guia), y le pone a Asun la mano derecha en su hombro, y Asun hace lo mismo. Muy adusto le pregunta de que de donde viene y como se llama. Se lo dice y entonces ya se muestra amistoso, le dice también como se llama y nos invita a visitar su tribu. En la puerta sale una señora viejita, vestida toda de negro, con unas hierbas en la mano, con las que frota nuestros pies, para que no introduzcamos malos espíritus. Usaban cerbatanas de bambú, ligeras de peso, o de teka, bastante pesadas. Tienen una de teka, y nos entretenemos tirando unos cuantos dardos, con bastante puntería, por cierto. En esta casa nos ofrecen un plátano cocido, y un chupito de café, que sabe muy bien. En medio de la casa, hay una plataforma sobre una especie de muelles. Cuando un joven pretendía a una chica, el padre cortaba un mechón de su pelo y lo colgaba del techo. Lo celebraban bebiendo vino y orujo y después de haber bebido unas cuantas jarras, el joven y sus amigos, saltaban sobre esta plataforma y ayudado por sus Ami tenia que saltar hasta coger el pelo colgado del techo.
Finalizada la visita nos espera un espectáculo de danzas tradicionales, y una comida tradicional, pollo, pescado, muchas verduras y mucho arroz.
Hablando de ritos funerarios, el guía nos comenta que la tradición en Borneo, es tener un velatorio de cuerpo presente durante una semana, y luego 40 días de rezos. Como curiosidad nos habla de una isla de Indonesia, Toroja, que cada año desentierran el cuerpo del muerto, lo visten con buenas ropas y le hacen sacrificios de todo tipo, un búfalo, comida, de todo. Cada año, lo que obliga a la gente a emplear todos sus recursos en homenajear al difunto, y dificultar su progreso. No sabemos cuanto tiempo, parece que mientras vivas lo debes a tus antepasados.
Vuelta a la ciudad, en la que pasamos la tarde paseando por el Waterfront, y poco más que contar.
Viernes, 19 de enero
Hacemos tiempo hasta coger el vuelo hacia Kuala Lumpur, a las 15,10 horas, dura 2 horas y 40 minutos. Y a las 19,25 horas cogemos vuelo hacia Perth, Australia, un vuelo de 6 horas.
Antes de salir nos despedimos del guía. Deseo agradecerle desde aquí los días que hemos pasado juntos, ha estado con nosotros todo el viaje en Borneo. Se llama Roger, tiene unos 40 años y es uruguayo. Vive aquí desde hace doce años, que tuvo la fortuna de cruzarse en el camino de una hermosa chica de Borneo, y enamorarse. Tienen dos hijos. Es una persona de una gran cultura y muy observador. Conoce muy bien este país, desde la flora, fauna, costumbres y tradiciones hasta su historia, sucesos y noticias actuales y sociales del país. Nos ha hecho este viaje muy entretenido muy ilustrativo y nos ha facilitado mucha información de todo. Gracias, Roger, espero que nos veamos de nuevo, quizá en Madrid.
Se ha terminado ya la etapa de turismo de aventura, y empezamos el turismo más urbanita en Australia.




