Oman

El domingo 10 de febrero comenzamos un corto viaje por el Sultanato de Omán. El avión sale a las 21,40 horas, por Dubái.

Domingo, 10 de febrero de 2019

Como he dicho salimos en un vuelo de Emirates a las 21,40 horas a Dubái, con duración de unas 7 horas. Allí tomamos el vuelo hacia Mascate, la capital, en inglés Muscat. Hay tres horas de diferencia con ESPAÑA, aquí en Omán, son tres horas más. 

El viaje es sin incidencias, y llegamos al hotel hacia las 13,30 horas. Descansamos, damos un paseo por las instalaciones y cenamos temprano para comenzar mañana la visita. 

Pero voy a comentar el incidente con los visados. A finales de enero entré en la página que me indicó la Agencia de Viajes, y, con dificultades conseguí llegar y cumplimentar el cuestionario. Me enviaron un correo confirmando recepción y que tardarían unos días en enviarme el visado. 

Los días 3 y 6 de febrero, al no recibir nada, les envié un recordatorio y nada. Así que el jueves, 7, llamé a la Agencia a ver si podían saber que pasaba. 

El viernes me llaman y me dicen que no está registrada la petición en la Embajada, y que debo haber hecho la solicitud en una de las múltiples agencias que hacen estos trámites, cobrando más que lo requerido . Que les ha pasado más veces, y que en ocasiones han hecho bien los trámites y en otros han dejado colgados a los viajeros. 

La señora de la Agencia, que se llama Gema, me lo tramita a toda velocidad con la Embajada, y me dice que como es viernes, festivo para los musulmanes, no pueden finalizar el visado con la policía de Omán. Pero que está pedido y no tendré problemas cuando llegue. 

El domingo por la tarde, a las 16,30 horas, cinco horas antes del vuelo, recibo un correo de la Página de Internet en que hice la primera solicitud indicando que no podían tramitarme el visado porque ya estaba siendo tramitado por otro sitio!!! Vaya cara! Me cobraron 100 euros por persona, el doble de lo requerido, y me lo tramitan el último día y tarde. 

Para finalizar este folletín, a las 18 horas del domingo, Gema que además de ser muy eficaz y trabajadora, está preocupada por nosotros, desde su casa está vigilando que me remitan el visado. Y a las seis de la tarde me lo envía!!!

Fenomenal, ya salimos más tranquilos. Muchas gracias, Gema. 

Todo esto para recomendar mucho cuidado al tramitar los visados por Internet, ya que en todo momento yo creía estar en la página oficial. También es cierto que no soy un ejemplo en el uso de las nuevas tecnologías….

Para situar el viaje voy a dar unos datos generales del país. 

Omán, oficialmente el Sultanato de Omán es un país localizado al occidente de Asia, en la costa oriental de la península arábiga. Limita con los Emiratos Árabes Unidos al noroeste, con Arabia Saudita al oeste y con Yemen al suroeste. La costa está formada por el mar Arábigo al sur y este, y con el golfo de Omán al noreste. Posee también dos enclaves, la península de Musandam, al norte de los Emiratos Árabes Unidos, y Madha, al este de ese mismo país.

La capital es Mascate, el idioma oficial es el arabe, su forma de gobierno es una monarquía absoluta, dirigida por un Sultán, actualmente llamado Qabus ibn Said Al Said. El Órgano legislativo es el Consejo de Omán. Su Independencia del Reino Unido fue el 18 de noviembre de 1971. 

Tiene una superficie de 309 500 km² y unos 4,5 millones de habitantes. 

Su moneda es el Rial omaní (OMR). 

Su hora son tres horas más que en ESPAÑA 

Su bandera tiene el color blanco, verde y rojo. El color blanco representa a la paz y la prosperidad; el verde a la fertilidad y a las Montañas Verdes, y el rojo a las batallas contra los invasores extranjeros. El rojo es también el color de la antigua bandera nacional, de cuando se conocía al país como el «Sultanato de Mascate». En una de las esquinas tiene una daga de color plateado 

A partir del siglo XVII, Omán tiene un imperio propio, y disputa con España y los Países Bajos ejercer dominio sobre el golfo Pérsico y el océano Índico, la influencia o control omaní se extendía por el estrecho de Ormuz hasta Irán, y lo que es actualmente Pakistán, llegando por el sur hasta Zanzíbar. Su poder declina durante el siglo XX, y el sultanato queda bajo una fuerte influencia de Gran Bretaña, si bien Omán nunca formó parte formalmente del Imperio británico, o fue un protectorado británico. Omán posee fuertes lazos militares y políticos con el Reino Unido y los Estados Unidos, aunque mantiene una política exterior independiente.

Omán es una monarquía absoluta en la cual el sultán de Omán ejerce autoridad absoluta, pero su parlamento tiene algunos poderes legislativos y de supervisión. En noviembre de 2010, el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas nombró a Omán, de entre 135 países en todo el mundo, como el país que más había mejorado durante los 40 años precedentes. Según índices internacionales de 2010, Omán era uno de los países más desarrollados y estables del mundo árabe.

Martes, 12 de febrero 

Ya descansados, después de desayunar, a las 8,30 horas viene a buscarnos el guía, que se llama Isam. Es un joven de 23 años que habla muy bien español. Habla 9 idiomas, aprendidos estudiando en Omán. Ahora está estudiando para traductor oficial de inglés. Y nos dice que el año pasado ha ganado el concurso nacional de conocimiento del idioma inglés. Es un monstruo de los idiomas! Va a ser nuestro guía los próximos seis días. Viene vestido con un elegante turbante y una túnica azul llamada dishdasha. La vestimenta usual local es:

Para los varones la vestimenta nacional consiste en una larga túnica sin cuello hasta las rodillas y con largas mangas llamada dishdasha. Aparte de la túnica los hombres utilizan otros accesorios como el muzzar (un tipo de turbante), el assa (un bastón utilizado principalmente para ocasiones formales) y el khanjar, una daga curva ceremonial que a menudo se considera un símbolo importante de elegancia masculina. Además, nos señala el guía, él uso del turbante es formal. Habitualmente llevan, según vemos, un gorro redondo y un poco alto. 

 La vestimenta de las mujeres omaníes consiste en un vestido largo que se lleva sobre unos pantalones (sirwal) y un pañuelo para la cabeza (lihaf). El diseño del vestido varía en función de las regiones, así como el color y los materiales. 

En primer lugar nos dirigimos al mercado de pescado de Barka. Allí venden los propios pescadores su pesca. Hay pescado variado, muy fresco. Como dato curioso observamos que,  ni entre los vendedores ni entre los compradores hay mujeres. Nos dice el guía que es porque a las mujeres no les gusta el olor del mercado!!! Al lado hay un mercado de frutas y verduras, con muy buena vista. Vamos a cambiar dinero. A una casa de cambios. Un rial omaní, OR, vale unos 2,5 euros. 

De aquí nos vamos al pueblo de Nakhal, famoso por la gran cantidad de palmeras que le rodean y por tener unas importantes fuentes termales. Visitamos el fuerte. Fue construido en el siglo XVI y ha tenido muchas restauraciones. Aquí se construye con una especie de adobe hecho con arcilla y madera. Después de un largo recorrido por sus estancias y murallas, con unas espectaculares vistas del palmeral, 

Asun aprovecha para decirle al guía lo de sus mareos y que si le da alguno que no se preocupe, que tranquilo, que en cinco o diez minutos se le pasa. Y que a media mañana haga un alto para tomar un café!  Según salimos del fuerte, les dice a los de la entrada y le sacan del café que ellos toman y le ofrecen varias tacitas. Asun dice que está fenomenal, que es café auténtico y muy bien hecho… El joven que se lo ha dado me mira ofendido cuando intento darle una propina. Es la hospitalidad omaní! 

Aunque ayer no puse nada, Asun el domingo tuvo uno de sus habituales mareos. Y en un sitio destacado. En Barajas, según estamos pasando el control de equipajes,le suena el arco y una señorita le pasa el detector y aprovecha para pasarle el detector de explosivos. En ese momento dice que se está mareando. La señorita le dice si quiere apoyarse, y en menos de medio minuto está sentada en el suelo rodeada de guardias civiles… Me acerco a sujetar la cabeza y les digo lo de siempre, que tranquilos, que se le pasa en cinco minutos….Quieren llevarla a un banco y les digo que no puede moverse y que mejor no tocarla. Dos guardias abanicándola con papeles, todo el control parado, un guardia preguntando cuál era nuestro equipaje y separándolo…En fin, el lío habitual que saben los que nos conocen. En cuanto se le pasó, entre dos la llevaron a un asiento y uno de ellos nos trajo una botella de agua. Ah, y le ofrecieron pedir una silla de ruedas… súper amables. 

De aquí, nos dirigimos al nacimiento de las fuentes termales de Ain Thawara, entre granjas al borde de las montañas de Al Hajar. Es un lugar muy bonito, con espacios para comer y merendar. Hay varias familias. Asun enseguida se mete al agua, templada a unos 30 grados, con unos pececillos pequeños que le mordisquean los pies. 

Seguimos recorrido a ver un nuevo fuerte en Rustaq. Este fuerte es el segundo más antiguo que se conserva en Omán, es del siglo XIII, y ha sido reconstruido muchas veces, la última el año 2005. Lo recorremos por su interior, tiene una pequeña mezquita. Y un laberinto de construcción, con 4 grandes torres. 

También hay aguas termales. Pero mucho más calientes. Hay dos grandes estanques, muy profundos, que no dejan bañarse porque es peligroso. Tienen habilitadas pequeñas piscinas individuales, en que Asun intenta meterse, pero no puede. Están a unos 50 grados. 

Volvemos a Muscat a comer. Nos lleva a un restaurante nuevo, se llama Rozna, construido como una fortaleza. En el patio central se come en mesas. Y en todo el perímetro hay habitaciones pequeñas en que se come en el suelo. Le pedimos a Isam que pida platos para compartir. Tomamos un arroz con pollo muy rico, un guiso de pollo pero hecho como puré, que no nos gustó mucho, y carne de camello con verduras. Estaba bueno y tierno, nos dijo que era camello joven. Típica comida omaní. 

De vuelta al hotel nos vamos a la piscina, pero no duramos mucho, hay una fuerte brisa y tenemos un poco de frío. Así que a descansar a la habitación. Estamos en el Hotel Chedi, decorado en estilo arabe, muy bonito. Es muy grande, con pequeños edificios que ocupan un gran espacio, pequeños estanques, acceso a una magnífica playa, y todo con mucho detalle. Nos dice el guía que durante los últimos ocho años ha ganado el premio de mejor hotel del país. Muy buen sitio. 

Y después, temprano una cena en el restaurante del hotel. Aparte del restaurante de la playa, el hotel tiene un único restaurante. Pero con cuatro cocinas diferentes, que físicamente se encuentran separadas. Arabe, india, asiática y actual. Con una selección de carnes a la parrilla y una amplia oferta de entrantes de muchos países, variada selección. Elijo tomar un plato árabe de varias carnes a la parrilla, especiadas, que están muy ricas. 

Aprovecho para seguir acabando el blog. En cuanto termine, publico el día de hoy e intentaré incluir fotos. Buenas noches!!!

Miércoles, 13 de febrero

Mascate, o Muscat es la mayor ciudad de Omán con casi 1,4 millones de habitantes. Otras ciudades importantes son: Salalah con unos 200 mil, y Sohar y Suwayq con unos 150 mil. 

Mascate es una ciudad enorme, con grandes calles, grandes espacios, muchos parques… La mayoría de las construcciones son de uno o dos pisos, por lo que se extiende por muchos kilómetros. Está situada en una zona llana a orillas del mar y rodeada de pequeñas montañas, secas, pedregosas, sin vegetación. Toda la zona es muy árida, y han conseguido recuperarla y extenderla a base de obtener agua con desalinizadoras. 

Comenzamos la visita de Mascate  por la Gran Mezquita. Está construida de arenisca y mármol. Se empezó a construir en 1995 y se finalizó en el año 2001. Ocupa una extensión de 40.000 metros cuadrados. Está rodeada de unos espectaculares jardines, muy cuidados, una delicia de paseo. 

Destacan sus minaretes, cinco en total, como cinco son los pilares del Islam. Hay cuatro minaretes de 45 metros de altura entre los que destaca un gran minarete de 90 metros. En su interior tiene numerosos patios, de una gran belleza. Vemos las grandes pilas de agua para las abluciones. 

Pasamos a la sala de oración de las mujeres, con capacidad para 800 personas. Mucho más pequeña que la correspondiente a los hombres. La explicación de que sea más pequeña, la misma que en otros lugares. Que la mujer tiene permitido rezar en casa, pero el hombre debe acudir a la mezquita necesariamente. En fin.  

La sala principal es muy grande y de una gran belleza. Mármoles italianos, cristal de Swarovski, decorados de oro, pero sobre todo destaca una gran alfombra de un diseño fabuloso, de una sola pieza, de técnica persa, fabricada en el propio lugar, por 600 mujeres persas durante cuatro años. Es de una gran belleza, por su forma, colores, tiene 21 tonos diferentes. 

Pasamos a la biblioteca, en que unas señoras nos ofrecen dátiles, café y bebida de jengibre. Estas señoras hablan animadamente con los visitantes, y tratan de explicar la bondad del Islam. En mi caso, después de ofrecerme su comida y bebida, e interesarse por mi nombre, de donde era, etc, con gran afabilidad, me preguntó cuál era mi religión. Al responder que era católico, me preguntó que quien pensaba que era Jesús. Le contesté que para nosotros era Dios, pero que ya sabía que para los musulmanes era considerado profeta. Muy sonriente me preguntó si no creía que Dios era solo uno. Sonriendo yo también le dije que ella también sabía que para nosotros es un solo Dios pero tres personas distintas. Con un gesto de extrañeza me echó un largo discurso religioso, pero afortunadamente conseguí marcharme sin tener que entablar un debate teológico sobre el misterio de la Santísima Trinidad!  

Tenían muchos libros del Corán y sobre la religión musulmana, encontré tres en español y le indiqué que quería comprarlos, y ante mi sorpresa me dijo que eran un regalo para que conociésemos bien su religión. Y ya estoy empezando a leerlos, aunque por si acaso, os diré que el Corán ya lo he leído. Este que me llevo tiene la ventaja de ser una edición con comentarios, notas y explicaciones. Por lo que espero pueda seguirlo mucho mejor!!!

Ya sabe todo el mundo que aquí la religión predominante es el islam.  Lo que no es tan conocido es que predomina una versión diferente a la sunita y a la chiita. Son en su mayor parte en su forma ibadí (forma esta que, de entre todas las naciones islámicas, únicamente es dominante en el Sultanato de Omán y que se encuentra en la rama del jariyismo), existiendo una importante colonia suní en Dhofar. Las particulares características del ibadismo hacen de Omán una nación mucho más tolerante y abierta que las de su entorno, permitiéndose la práctica pública de otras religiones (existen cuatro parroquias católicas en Omán que pertenecen al vicariato apostólico de Arabia Meridional), y siendo los casos de yihadismo y fundamentalismo religioso prácticamente inexistentes.

Porcentajes: musulmanes ibadíes 75%, musulmanes sunitas y chiitas 10%, cristianos 8.7%, hindúes 5.5%, budistas 0.8%.

Intento enterarme de cuales son las principales diferencias de los ibadies, pero no me aclaran mucho. Básicamente que interpretan con mucha mayor tolerancia los mandatos del Corán y que usan los Hadices, o sea los comentarios del Profeta, de modo que se puedan adaptar estos mandatos a nuevas circunstancias históricas. Dicen que tienen muchas diferencias. Como ejemplo. Dicen que los sunitas creen que los que van al infierno purgan su pena y van al cielo. Los ibadies consideran que el que se condena es para siempre. No se si esto será verdad o no, pero efectivamente indica su rigor en la aplicación de la ley! 

Inquieto, he buscado jariyismo en la wikipedia. Y a diferencia de sunnies y chiíes, y su disputa sobre el califa Ali, estos piensan que la dignidad califal emana de la comunidad, que debe elegir libremente al más digno, aunque sea un esclavo negro. Propugnan un gran rigor en el cumplimiento de la ley, sin rectitud en el obrar no hay verdadera fe. Este rigor tiene su contrapunto en una gran tolerancia hacia las otras religiones. Hay varias ramas. Los ibaditas son pacifistas, pero inflexibles tanto política como moralmente resultando ser más tolerantes con respecto a otros musulmanes. La tendencia más radical es la Azraquita o Azraquí, que considera infieles al resto de musulmanes, haciendo uso de la violencia política. 

Hemos visitado muchas mezquitas en el mundo, las más importantes, excepto claro está la de La Meca, y creo que esta es la más hermosa que conozco. No por su riqueza en materiales, que también, sino por su elegancia, armonía, colores, proporciones… No sé, tendría que visitar otras de nuevo….

Seguimos hacia el puerto de Muttrah, en que recorremos su interesante Zoco, tiendas de todo tipo, especias, alfombras, ropa, decoración…todo lo habitual en los zocos.


En el puerto hay un crucero gigantesco, que intuimos de alemanes, por haber encontrado muchos en el zoco. Y en el centro dos grandísimos yates, los yates del Sultán. Son muy bonitos. 

En esta zona se encuentra el Omán antiguo. Y allí visitamos el Museo Bait al Zubair. Es un museo privado, que abrió al público en 1998. Recoge una gran colección de objetos omaníes, vestidos tradicionales, armas, joyas, muebles, artesanía, sellos, pintura… Está muy bien presentada y es interesante. 

Seguimos camino hacia el Palacio Al Alam, residencia del Sultán. Aunque nos señalan que el Sultán tiene muchas residencias. Hoy no está, porque si estuviese no podríamos aproximarnos. En lo alto se ven los fuertes de Mirani y Jalani, de los portugueses. Nos hacemos las fotos en la entrada al Palacio, que está a orillas del mar. Este palacio tiene en su origen más de 200 años, y fue reconstruido en 1972. Enfrente hay unos grandes y bonitos edificios que pertenecen al Ministerio de Finanzas. Una pequeña Mezquita, moderna y de una gran belleza. 

El Jefe de estado y de gobierno es el Sultán Qabus Ibn Said al Said goberrnante hereditario que elige a un gabinete que lo asiste. Las funciones del sultán son las de un monarca absoluto. Nació en 1940. 

En la época de su padre hubo muchas revueltas tribales que acabaron en la revuelta de Dhofur de 1962. El sultán solicitó la ayuda de los británicos, pero un intento de asesinato le hizo trasladarsel a Salalah. Una época convulsa que llevó a su hijo Qabus Ibn Said al Said a protagonizar en 1970 un golpe de estado sin derramamiento de sangre en el palacio de Salalah con asistencia de los británicos, y tomó el control como gobernante.

Ostenta los cargos de Primer Ministro, ministro de Asuntos Exteriores, de Finanzas y de Defensa. Sus primeras medidas fueron para modernizar el pais, promoviendo la sanidad, infraestructuras y sobre todo la educación. En Mascase había únicamente dos escuelas en 1970. Hoy en día la educación es obligatoria y gratuita, hasta el acceso a la Universidad. 

No obstante en la década de 1990 el sultán instituyó un consejo asesor electo, de 83 miembros, del cual un grupo de 190 000 ciudadanos podían votar en 1997, y el sultán tenía poder de veto o aprobación. En 1996 se instituyó la Cámara Alta de 41 miembros, elegidos por el sultán. Las mujeres han ampliado sustancialmente sus derechos. El principal problema actual, con 78 años, es su sucesión. Está divorciado de su mujer y no tiene hijos. Se dice que ha designado en su testamento al heredero, pero no se conoce su contenido. Su fortuna se estima en más de mil millones de dólares. 

Vamos a comer al restaurante Bail al Luban, enfrente del puerto. Está en un tercer piso y comemos en el balcón, muy agradable la vista. El Luban es un árbol del que se obtiene el incienso. Y para empezar nos ponen un vaso de agua aromatizada con incienso. 

Por lo general la cocina omaní es muy sencilla, aderezada con muchas especias para completar los platos, que normalmente consisten en pollo, pescado y cordero, que varían de región en región. Por lo general los platos van acompañados de arroz, gran variedad de sopas y caldos, ensaladas, curry y vegetales frescos. En el desierto muchos omaníes toman un dulce llamado halwa. Normalmente se sirve antes de la consumición del kahwa, un tipo de café muy popular y que se considera símbolo de hospitalidad. Otras bebidas populares son el laban (una especie de mantequilla salada) y yogures líquidos.

Pedimos un pan espaciado, unas brochetas de diferentes carnes, muy especiadas, y muy buenas. Para terminar arroz con un guiso de verduras muy sabroso. Aunque la comida es sencilla es barata, nos cuesta 15 euros por persona. 

Y para terminar la visita nos vamos a conocer el Teatro de la Ópera. Fue inaugurado en 2011 y tiene una capacidad para 1.100 personas. Consta de una sala de conciertos, un auditorio, jardines, mercado cultural, restaurantes y un centro de arte para producciones. Es de un lujo extraordinario, con detalles de arquitectura omaní, pero con todos los detalles de lujo modernos, mármoles, maderas, cristal…Cada butaca tiene delante una pequeña pantalla. Es realmente espectacular. En su momento planteó la crítica de la población ante una obra tan excesivamente cara y la nula tradición de ópera del país. Sin embargo, actualmente está atrayendo muchas visitas y es un gran atractivo de la ciudad. 

Y para el hotel. Un ratito de descanso y a cenar y escribir la crónica del día, que me está saliendo muy larga…

Jueves, 14 de noviembre

Hoy dejamos Mascate y comenzamos un recorrido por Omán, y alguna de sus ciudades. 

Nos dirigimos por la costa hacia la ciudad de Sur, para luego entrar en el desierto. 

La primera parada es en un lugar de descanso, llamado Bimmah Sinkhole. Es un lugar a orillas del mar, que tiene una cueva con una pequeña laguna. Aunque está conectada con el mar, es de agua dulce. 

Hay dos teorías sobre su formación. Una que se originó por la caída de un meteorito. La otra, que como consecuencia de la erosión y de la accion del agua, se cayó el techo, quedando al descubierto. 

Seguimos a visitar el Waldo Tiwi, un desfiladero entre las montañas. En el pequeño pueblito de Tiwi comemos. Debe ser un sitio muy turístico porque tiene cuatro restaurantes juntos. Es un sitio muy modesto. Por supuesto, no hay alcohol, ni cerveza. En ninguno de los restaurantes que hemos estado se podía tomar bebidas alcohólicas. Únicamente en el hotel Chedi. 

La comida que pide el guía es muy abundante, hummus, crema de lentejas, arroz, ensalada de tomate, pimientos, pescado y pollo a la parrilla. Nos ofrecen beber una bebida típica, el Laban, una mezcla de yogur, queso y mantequilla. Se bebe fría y es muy popular aquí. Muy sencillo pero muy bien hecho. El precio también es muy reducido, 6 euros por persona. 

Y seguimos camino hacia el desierto, las dunas de Wahiba. Estas dunas tienen 200 kilómetros de largo y 100 kilómetros de ancho., llegan hasta el mar Arábigo y era tierra de beduinos. 

Llegamos al campamento, el Desert Nights Camp, situado entre grandes dunas. Un lugar especial. Se compone de pequeñas tiendas individuales, espaciosas, con baño y muy confortables. 

Nos recoge un beduino, alto, delgado,joven, con barba, vestido con un turbante blanco y una túnica gris perla, parece el príncipe del desierto. 

Conduce un 4 por 4, y nos lleva por las dunas, haciendo algunas maniobras especiales, bajamos dunas de muchos metros de alto, muy divertido. Paramos para hacer fotos, y después en una plataforma con una bonita perspectiva de la puesta de sol. 

Isam, nuestro guía, nos indica que si tenemos inconveniente en que se vuelva a Muscat. Nos extraña bastante, porque se tarda entre dos hora y media o tres en hacer el recorrido. Y le preguntamos si pasa algo. El motivo es muy simple. Su grupo de amigos tiene un desafío con el grupo de los amigos de uno de sus cuñados, para jugar un partido de fútbol. Su pasión es el fútbol. Por supuesto le decimos que se vaya. El partido es a las 11 horas. Va a dormir poco. 

De vuelta al campamento una cena bufé sin mayor interés y sin cerveza. Y por la noche, en la oscuridad un cielo limpio, estrellado, con una media luna desafiante. 

Viernes, 15 de febrero 

Dejamos el desierto, y volvemos en dirección a la costa, a dormir en la ciudad Sur. Isam ha llegado de vuelta a las ocho de la mañana. Viene muy cansado, pero contento y sonriente. Han ganado 5 a 3 y está eufórico. Ha jugado muy bien,de defensa y dice que con un juego muy agresivo. Debe ser cierto porque tiene golpes en los pies y piernas. Locuras de juventud, casi no ha dormido y está encantado. Pues a seguir viaje después de tomar café. 

Atravesamos unos grandes desfiladeros entre montañas, inhóspitas y misteriosas, sin casi vegetación, colores ocres, muy pedregoso… Y de vez en cuando grandes palmerales con pequeños pueblos, todo casitas blancas de una sola planta. Son pequeños destellos de color entre las montañas. 

Vamos por un gran desfiladero llamado Wadi Bani Khalid, hasta llegar a un gran palmeral, un pueblo muy agradable por el que paseamos, cogiendo una senda que nos conduce por las orillas del río hasta una zona de recreo, grandes charcas, piscinas naturales, lugares para comer las familias, un bonito restaurante. Hay gente tomando el sol y bañándose. 

Eso si, se pide discreción en el vestido… pero el guía nos dice que hay dos zonas, una para ir con trajes de baño cerrados y otra un poco más separada en que se puede usar bikini. Hay torres de vigilancia con equipos de seguridad y salvamento. Una especie de paraíso en mitad del desierto. Disfrutamos de un largo paseo y de un café en la terraza del bar. 

Seguimos hacia la costa y llegamos a la ciudad de Sur. Tiene una larguísima playa, hay muchos barcos de pesca en la arena, no sé si porque es viernes, o sea, festivo. Es una ciudad muy cuidada y con un agradable paseo marítimo. En el puerto se pueden observar anclados grandes barcos de madera, dhows, los barcos tradicionales. También vimos los mismos barcos en Emiratos. 

Vamos a visitar un astillero en que se fabrican estos barcos de madera. En este momento hay dos en construcción, uno de ellos, parece casi terminado. 

Cerca está un sitio denominado Casa de luces Ajya, en cuyo entorno se encuentra un famoso dhow, un barco de hace más de 100 años que ha recorrido todos estos mares y es un símbolo del país. Lo habían comprado los Emiratos pero un importante empresario del país, gran mecenas, lo compró para Omán. Es un símbolo de su navegación del que se muestran muy orgullosos.

Y nos vamos a comer a un restaurante a orillas del mar, con cientos de gaviotas a nuestro alrededor. Por cierto, Asun desde el primer día se ha integrado en las costumbres de forma de comer. Aquí casi todo se come con los dedos, especialmente el arroz y lo que lleve, pollo, pescado, etc. Así que ayudada por Isam se ha hecho una experta en hacer grandes botas de arroz, de comida, y comer con los dedos. Por supuesto, yo sigo usando cubiertos. Menú sencillo, cuesta seis euros por persona. 

Estamos en el Hotel Sur Plaza, un hotel sencillo. Descansamos un rato y salimos a ver las famosas tortugas verdes, en la Reserva de Tortugas Hadd de Ras Al. Es la Chelonia Mydas, una tortuga verde en peligro de extinción. Llegamos a las ocho de la noche. Nos dan el quinto grupo. 

El saludo entre hombres es darse la mano y arrimar ambas narices hasta un ligero roce. Aprovechamos la espera para comprobar numerosos saludos entre amigos que se encuentran allí, y ciertamente la aproximación de narices es muy frecuente y creo que casi nunca llegan a rozarse, pero es un movimiento muy rápido. 

Advierten que sólo hay que pagar y visita si hay tortugas, si no salen, no hay visita. A las ocho y media sale el primer grupo y nosotros salimos hacia las nueve. Hay una caminata de una media hora hasta la playa. No hay que encender luces ni meter ruido. Si la tortuga se asusta se vuelve al agua sin poner los huevos. Si al tercer intento no pone, desova en el mar.

Nos acercamos a una que está en un hoyo que está haciendo. Con las patas echa arena fuera. El guía la ilumina con una luz roja. Estamos un rato observando y nos vamos. En total hemos estado cerca de hora y media. Y vuelta de una hora al hotel. En el camino un coche nos da repetidamente las luces largas, nos extraña, va sin las luces de la policía… Al final, paramos y era… la policía…sin ninguna identificación. El guía le dice que no ha parado porque pensaba que podrían intentar robarle. Era un control rutinario de documentación y seguimos hasta el hotel. Y hasta mañana. 

Sábado, 16 de febrero

Hoy tenemos 4 horas de coche. Volvemos a Muscat y desde allí nos dirigimos a la antigua capital de Omán, Nizwa. 

Hablamos de muchas cosas de la cultura local. La ley permite tener 4 mujeres, pero habitualmente tienen solo una, porque es caro y porque puede ser conflictivo. Un problema es que la dote de la mujer es muy elevada, y a veces es un problema. Aunque la mujer puede casarse sin permiso de su padre, eso es un problema familiar muy grave, que algunas mujeres desafían, pero otras no se atreven a hacerlo y se someten a la decisión paterna. 

De todos modos, considera que la mujer en Omán ha obtenido un grado alto de autonomía comparado con otros países árabes. Pueden trabajar, conducir y, en general, hacer lo mismo que los hombres, pueden votar y ser candidatas a los cargos públicos y políticos. 

De los 4,5 millones de habitantes, unos 2,5 millones son omaníes y otros dos millones inmigrantes, especialmente de india y Pakistán. Esto está dando lugar a algunas protestas porque hay falta de trabajo para la gente local. Sucede lo que en muchos lugares, es más barato contratar inmigrantes que gente del país. 

Nos dice que debemos volver a Omán y visitar Salalah, en agosto, en la época de los monzones, en que hay lluvias y está todo muy verde. Le prometemos volver dentro de unos años y pedirle que nos acompañe. 

Como el viaje es largo, leo algo de la historia de Omán, y voy haciendo un pequeño resumen. Luego lo adjuntaré. 

Damos un paseo por sus calles, por El Barrio viejo. Y comemos en un restaurante a unos pasos del fuerte. En una estupenda terraza con vistas a las montañas nos sirven una comida similar a todas. Aunque esta vez se añade un estupendo cordero asado en un horno hecho en un hoyo cavado en la tierra, a la forma tradicional.

Visitamos la fortaleza. Es una enorme construcción, con una gran torre de 42 metros de ancha por el exterior y 36 metros por el interior. Está completamente reconstruida hace poco tiempo. En la entrada hay una exposición de historia y objetos de Omán. Visitamos el castillo, subimos a las murallas, y las diferentes salas y habitaciones. 

Nos quedamos en el hotel Golden Tulip, situado a varios kilómetros, en las afueras. Es un lujoso hotel, con magníficos jardines y una gran piscina. En la que, acompañado de una cerveza, escribo todo esto. 

Y después una cena, de nuevo bufé, que está muy bien, comida local, pero nada especial. Eso si, acompañado aquí, de una copa de vino blanco libanés. 

Cuando estoy escribiendo esto llega nuestro guía Isam, a cenar, y nos pasamos un par de horas hablando de nada y de todo, muy a gusto. Acabamos tomando una cerveza, bueno yo, el no toma nada, en una especie de pub con música en directo, dos chicas cantando. 

Y hablamos con el camarero que nos sirve, es de Bangladés, y le digo que no lo conozco. Si es peligroso. Me dice que en absoluto, es fantástico, tranquilo y pacífico. Me recomienda unos sitios para visitar. Creo que en breve iremos a Bangladés. Y ya a acabar esto y a dormir. 

Adjunto resumen histórico, capítulo primero, pero lo advierto, para quien desea saltarse este tema. 

Historia antigua

Existen evidencias de actividad comunal en el área alrededor de Mascate del sexto milenio antes de nuestra era en Ras al-Hamra, donde se han encontrado lugares de enterramiento de pescadores. El territorio de Omán aparece mencionado en una tableta grabada en la esfinge en Gizeh, en Egipto hacia el año 1530 a. C. Los sumarios en el siglo  VI antes A.C. lo conocían como Magan.

El origen exacto del nombre del país se desconoce. Algunas de las menciones más antiguas de la región son la Omana de Plinio el Viejo, y el Omanon de Tolomeo, ambos probablemente se referían al puerto de Sohar. Se piensa que el origen etimológico de estos vocablos proviene del árabe aamen o amoun (gente «sedentaria», lo contrario a los beduinos, aunque también se han propuesto otros epónimos Otros piensan que deriva de un valle de Yemen con el mismo nombre, supuestamente el origen de los fundadores del país. La notoriedad de Mascate como puerto es reconocida tan temprano como el primer siglo de nuestra era por el geógrafo griego Ptolomeo, que se refiere a él como Cryptus Portus (el Puerto Escondido), y por Plinio el Viejo, que la llama Amithoscuta. 

Está zona ha estado influenciada por diferentes grupos persas, como aqueménidas, partos y sasánidas. En el siglo I tribus árabes se establecieron en Omán. A principios del siglo III, un jefe árabe procedente de Mesopotamia fundó un reino en Omán que mantuvo su independencia hasta la aparición del islam (s. VII). Mascate que siempre estuvo unida a la historia de Omán, fue un centro importante a partir del siglo VI a. C., cuando los persas sasánidas controlaron el puerto. 

Conversión al Islam

Los omaníes aceptaron el islam en el mismo siglo VII. Bajo los primeros califas, el país, muy alejado de los centros del poder (bien de La Meca o de Damasco), llevó una existencia política casi independiente, viviendo del comercio con la costa oriental africana. Los omaníes eligieron a su primer imán independiente en el año 751, cuando cayó el califato omeya de Damasco y la sede califal se trasladó a Bagdad. Omán se convirtió en el refugio de los disidentes jariyíes del califato de Bagdag. La rama Ibadí del movimiento jariyi fue la que se impuso en Omán en el siglo XIII. A esta rama perteneció la primera dinastía de imanes. 

La importancia de Mascate como puerto comercial continuó creciendo en los siguientes siglos, bajo la influencia de la dinastía Azd, una tribu local. El establecimiento del primer Imanato en el siglo IX d.C. fue el primer paso para consolidar las dispares facciones tribales omaníes bajo la bandera del estado Ibadi. Sin embargo, las escaramuzas tribales continuaron, permitiendo a los abasíes de Bagdad conquistar Omán. Los abasíes ocuparon la región hasta el siglo XI, cuando fueron expulsados por la tribu local de los Yahmad. El poder sobre Omán cambió de la tribu de los Yahmad al clan Azdi de Nahahinah, durante cuyo gobierno, las poblaciones de los puertos costeros como Mascate prosperaron mediante el comercio marítimo y estrechas alianzas con el subcontinente indio, al coste de la alienación de la población del interior de Omán. Finalmente, en el año 1154 llegó al poder la dinastía Nabbani de origen local, que tomó el control y gobernó el país hasta 1470, salvo un período entre 1406-1433.

Domingo, 17 de febrero 

Nos dirigimos al zoco de Nizwa, en que destaca la zona de dulces y mermeladas caseras. Gran variedad, con muy bonita presentación y colorido. 

Después entramos en una tienda de dátiles, de todos los tipos y variedades. Hay, al menos, 20 variedades diferentes, unos más claros, más oscuros, grandes, azucarados, con sésamo… Los precios oscilan alrededor de dos euros y medio por kilo los más baratos a 7 euros los de mejor calidad. 

De aquí nos vamos a un pequeño pueblo Al Hamra, al que llegamos con una vista desde lo alto, un gran palmeral que rodea un pueblo de casas de color ocre… Damos un paseo por las calles, estrechas, casas rurales con mucho encanto. 

En este pueblo se encuentra el museo Bait al Safah, que muestra las tradiciones locales. Hay tres señoras que muestran diferentes trabajos, como el tostar café, preparar agua de rosas, moler la harina y hacer el pan…

A mi lo que más me llama la atención es un facsímil de una carta dirigida por Mahoma, de su puño y letra, dirigida al pueblo omaní, conminándole a que por mandato de Alá debían abrazar el Islam. Y así fue. De modo pacífico se convirtieron al Islam. El arabe antiguo era más sencillo, sin los puntos encima de las palabras. Un documento histórico. 

Hoy el programa establecía un viaje por el Wadi Bani Auf, una carretera de montaña en que se ven algunos pueblos pintorescos. Pero el gua nos propone cambiarlo por otro plan más atractivo, visitar una cueva y dos fortalezas. Nos parece bien. 

Las cuevas de Al Hoota tienen una longitud de 5 kilómetros, se descubrió por casualidad hace pocos años y se inauguró como atracción turística en 2006. Se visita en una profundidad de unos 800 metros. El resto no es visitable. Tiene unos 350 millones de años de antigüedad. La cueva tiene una gran altura, se recorre por pasarelas, desde las que se observan las caprichosas figuras que forman estalactitas y estalagmitas, algunos pequeños murciélagos… Lo que parece importante es unas formas en el techo, digamos que como hueveras, que quedaron al retirarse el mar y dejar la forma de las burbujas de aire que se habían formado. Es una cueva muy espectacular, merece la pena llegar hasta aquí. 

Nos dirigimos después a la fortaleza de Bahla. Está ubicada en el oasis de Bahla y fue inscrita en el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1987. Aunque su origen puede ser de mil años antes de Cristo, fue construido por la Comunidad de Banu Nabhan entre el siglo XII y XV. El edificio es de ladrillo, adobe y la base de piedra. Se restauró totalmente en 2012. Es un gran laberinto de escaleras y estancias, patios y pequeños recovecos, de luces y sombras…

En esta región está muy extendida la creencia en los jinn, espíritus o fantasmas, o genios…

Comemos en un lugar de comida rápida y vamos a visitar el Castillo de Jabreen. Es el castillo histórico más hermoso de Omán. Fue construido a finales del siglo XVII, por el imán Befarab Al Yarubi. Su padre expulsó a los portugueses y el hijo quiso retirarse aquí, fue construido en tiempos de paz, como residencia, por un hombre apasionado por la ciencia y el arte. Tiene tres pisos de altura, dos torres y numerosas salas. Una de las habitaciones más importantes es el Salón del Sol y la Luna, con 14 ventanas, siete en la parte superior y otras siete en la inferior, para conseguir un mayor frescor. 

Y volvemos a Muscat, más de dos horas de carretera, en que se acaba este interesante recorrido por Omán. Nos despedimos de nuestro guía Isam, ya gran amigo, y nos prometemos encontrarnos de nuevo en Madrid. Aunque intentaremos cenar juntos alguno de estos días…

Y para terminar, un poco más de historia. 

Guerras con Portugal y Persia

En 1507 los portugueses fueron los primeros europeos en llegar a Omán, y bajo las órdenes del conquistador portugués Afonso de Albuquerque atacaron Mascate en julio de 1507. Se produjo una sangrienta batalla entre los portugueses y las fuerzas leales al gobernador persa de la ciudad. Después de la caída de la ciudad, Albuquerque masacró la mayoría de los habitantes que permanecían —hombres, mujeres y niños—, tras lo cual la población fue ocupada y saqueada. 

Los portugueses mantuvieron un puesto en Mascate durante casi un siglo y medio, a pesar de los desafíos de Persia y del bombardeo de la población por los turcos en 1546. Los turcos capturaron dos veces Mascate a los portugueses, en la Captura de Mascate (1552) y 1581-88. 

Por otra parte hacia el año 1600 fue restaurado temporalmente el gobierno de la dinastía Nabhani, que se mantuvo hasta 1624, cuando los gobernantes nabhani fueron sustituidos por el imanato yarúbida.

El imanato yarúbida consiguió recuperar Mascate a los portugueses en 1650, expulsando su presencia de la zona. La dinatía yarúbida extendió sus conquistas, apoderándose de las colonias portuguesas en África Oriental e introduciendo su influencia en el tráfico de esclavos. En 1648 el Imam lanzó su ejército contra Mascate, y capturó y demolió las elevadas torres de los portugueses, lo que debilitó su control sobre la ciudad. Decisivamente, en 1650, un pequeño pero determinado cuerpo de las tropas del Imam atacó el puerto durante la noche, forzando la definitiva rendición de los portugueses. 

Una guerra civil, y repetidas incursiones del rey persa Nadir Shah en el siglo XVIII desestabilizaron la región, y relaciones más estrechas entre el interior de la región y Mascate. En 1741 el imán Ahmed ben Said, fundador de la dinastía actual, expulsó a los iraníes, que habían ocupado parte de la región. Esta dinastía ha gobernado Omán desde entonces. 

En resumen, lo que nos cuentan durante nuestro viaje referido a esa época se centra en las guerras con portugueses y persas, principalmente. La posición de Sultán de Mascate permanecería en manos del clan de Al-Said incluso cuando perdieron el control del imanato de Omán.

Lunes, 18 de febrero 

Hoy tenemos ya un día tranquilo. Por la mañana, descanso en el hotel y por la tarde paseo en barco. 

Vamos a la playa, pero sorprendentemente está nublado, y hace mucho viento, fresco. Tanto viento que las gaviotas están todas en fila, en la orilla del mar, no se atreven a volar. 

Nos instalamos en las tumbonas, pero hace frío. Al cabo del rato nos movemos hacia el hotel, menos frío. Pero tapados con una toalla. 

Es increíble. Venir a Omán y pasar frío…

Así que comemos temprano un bocadillo de pollo sawarta, con verduras, muy rico. 

Y nos vamos a coger el barco. Es sorprendente. El hotel está en la playa pero más o menos en el centro de Muscat. Pues tardamos media hora por autovía en llegar al puerto, por lo menos 30 o 40 kilómetros de ciudad!!!

El viaje en el barco, un dhow, barco tradicional de la zona, dura dos horas, hasta la puesta de sol y volver. Afortunadamente, ha salido el sol y hace buen tiempo. Vemos un gran hotel, aislado a orillas del mar, con una bonita playa, debe ser un buen sitio para descansar. 

Seguimos y pasamos por toda la costa, el palacio del sultán flanqueado por los dos castillos portugueses, y después otra cala con el puerto de Mutrah, un gran crucero, el barco del Sultán, hoy solo hay uno. El mar está calmado pero en algunas zonas el barco se mueve mucho. Asun está ya un poco desesperada, deseando volver. Vemos desde el mar la puesta de sol, no demasiado espectacular, hay bastantes nubes. 

Durante el viaje nos ofrecen agua y refrescos, cacahuetes, caramelos, y, desde luego, café y dátiles. 

Esto me gustaría remarcarlo. En todos los sitios, te ofrecen café y dátiles. Es la hospitalidad omaní. 

Volvemos al hotel. Esta noche he reservado cenar en la playa. Creía que sería más informal, pero no. Es un restaurante Gourmet, con menú degustación, y con la casi totalidad de los platos de pescado. Para los que no me conozcan, tengo alergia al anisakis y no tomo pescado fuera de casa que no haya sido bien, muy bien congelado. Así que con esfuerzo selecciono un plato entrante de foie, un aperitivo rico pero nada típico de aquí, y una ensalada de cangrejo, muy buena, la verdad. 

Estoy a la orilla del mar. Las olas se escuchan, baten el ambiente. Están a menos de dos metros del restaurante. Cada cierto tiempo dejo la mesa y me acerco a la orilla, el misterio del mar, su belleza, aquí de noche, cómodamente cenando,y el mar a mis pies. 

Y al terminar de cenar, me pongo a escribir esto. He tenido tiempo, durante el frío de la mañana, de escribir otra etapa de historia. Pondré fotos en medio, para hacer esa parte un poco más atractiva. 

Tercera reseña histórica. 

Consolidación de la dinastía 

El clan Al Said se convirtió en una dinastía real. Como todos sus predecesores el gobierno dinástico de Al Said se caracterizó por sucesivos conflictos familiares, fraticidios y usurpaciones. Aparte de los conflictos intestinos de la familia real, existía la amenaza constante de las tribus independientes del interior del país, que rechazaban la autoridad del sultán y sólo reconocían al imán abadi como la única autoridad legítima, recurriendo a las armas para la restauración del imanato

El sultanato estuvo formado por dos regiones culturalmente diferente. Por una parte estaban las tribus ricas de la costa del sultanato de Mascate que estaban más secularizadas y por otra parte las tribus del interior, más pobres y con más apego a la religión.  

Aunque el interior de Omán estaba nominalmente bajo el control de los sultanes de Mascate, en la práctica en estos territorios se imponía la autoridad de los imanes conservadores del imanato de Omán, que practicaban el islam ibadí.

El sultanato de Mascate poseía una importante flota, que le había permitido forjar una imperio marítimo desde la expulsión de los portugueses de la región en 1650. Este podería se prolongaría hasta el siglo XIX y los territorios dominados por este sultanato se extenderían por Omán, Emiratos Árabes Unidos, el sur de Baluchistán e inluso Zanzíbar frente a las costas de Tanzania y otras islas frente a las costas de Kenia y Mozambique. 

El sultanato de Mascate llevó a cabo un lucrativo comercio de esclavos a lo largo de la costa de África Oriental. Incluso se ha especulado que el sultanato podría haber controlado las islas Mascareñas tan pronto como durante el siglo XV.

Hubo muchos cismas dentro de la dinastía. A principios de los años 1820, el sultanato perdió el control sobre la mayor parte de sus territorios en el golfo pérsico, que pasaron a ser los llamados Estados de la Tregua que pasarían a formar un protectorado británico y con el tiempo serían los futuros Emiratos Árabes Unidos.

Durante el gobierno del Sultán Said ibn Sultan Al Said, hasta 1856, Omán desarrolló sus colonias en África Oriental, beneficiándose del tráfico de esclavos, convirtiéndose en un gran poder en la zona durante el siglo XIX gracias al control de la isla de Zanzíbar frente a la costa africana y el importante puerto de Mombasa, así como Gwadar en el actual Pakistán, lo que les permitió controlar importantes rutas comerciales. 

Sin embargo, cuando los británicos declararon la esclavitud ilegal a mediados del siglo XIX, la prosperidad del sultanato de Omán se redujo. En 1822, el tratado de Moresby entre el Sultán y el almirante británico Moresby, tenia el objetivo de limitar el comercio de esclavos en el Océano Índico al impedir su exportación desde los países árabes. Esta limitación en la trata de esclavos hizo que empeorase la economía del país. Cuando murió el sultán en 1856 sus hijos lucharon por su sucesión. Como resultado de esta lucha el imperio omaní fue dividido a través de la mediación británica en 1861 en dos principados separados: Zanzíbar, con sus asentamientos africanos y Mascate y Omán.

Breve nota sobre Zanzíbar.En el siglo XIX ejerció el dominio sobre Zanzíbar, que se perdió en 1856. La supremacía naval y militar de Mascate fue incrementada en el siglo XIX por Said bin Sultan, que ganó el control sobre Zanzíbar, que trasladó su capital a Stone Town, en el barrio antiguo de la ciudad de Zanzíbar, en 1840. Sin embargo, después de su muerte en 1856, se perdió el control sobre Zanzíbar, que se convirtió en un sultanato independiente bajo su sexto hijo, Majid bin Said (1834/5–1870), mientras que su tercer hijo, Thuwaini bin Said, se convirtió en sultán de Omán

El imán Azzam comprendió que para unificar el país era necesario que una autoridad unificara a las tribus del interior de Omán. Su gobierno fue interrumpido en 1871 por los británicos que interpretaron su política de unificación de las tribus omaníes como una amenaza contra el orden establecido. Para unificar Omán Azzam recurrió a la fuerza lo que provocó la revuelta de las tribus del clan Ghaziri. Los británicos apoyaron financiera y políticamente a Turki ibn Said Al Said, el rival de Azzam. Turki consiguió derrotar a Azzam, que murió en batalla en las afueras de Matrah en enero de 1871. 

El sultanato de Mascate fue periódicamente atacado desde el inicio por las tribus ibadíes del interior ya que se oponían a la influencia de los gobernantes más secularizados de la costa. El gobierno del sultanato tuvo que ser defendido por los propios británicos, esta división histórica del país entre los territorios de la costa y del interior continuó a lo largo de los siglos XIX y XX, hasta que el sultán Taimur bin Feisal concedió una autonomía limitada a los territorios interiores del imanato de Omán, que serían gobernados por los religiosos ibadíes desde el tratado de paz de Seeb de 1920.

Durante el siglo XIX Omán y el Reino Unido firmaron varios tratados de amistad y comercio. Parece que en 1891 , Omán se convirtió en protectorado británico, aunque en algún texto que he leído dice que nunca fue protectorado, sino acuerdos. En 1908 los británicos renovaron los acuerdos de amistad.  Entre 1913 y 1920 surge una disputa entre seguidores del imán ibadí contra el sultán; pero se resuelve el conflicto con un tratado que concede autonomía a los ibadíes, dividiendo el país en la sultanía de Mascate y el imanato de Omán. En 1951 con un nuevo tratado, en el que el Reino Unido reconoció al Sultanato de Mascate como un estado por completo independiente.

Martes, 19 de febrero 

Hoy amanece un buen día, y aprovechamos para disfrutar del sol. Recorremos el hotel, que tiene al menos cuatro piscinas, una de ellas muy alargada y estrecha, para nadar. 

La playa está vacía, nadie se baña. Por lo que preguntamos si hay algún peligro, no sea que… En Colombia, en una playa perdida del norte, por CaboSan Vicente, me metí al agua, y afortunadamente, me pico una medusa en la pierna, instantes antes de que me tirase a nadar. Estaba plagado de medusas!!! En este mar del Golfo de Omán no hay peligro. Hay piedras en la orilla, pero luego hay arena, el agua está estupenda, unas pequeñas olas…Un buen baño. 

Nos instalamos en una piscina al borde del mar. Desde la tumbona, el mar parece una prolongación de la piscina. El agua de la piscina está templada y puede uno estar un buen rato. 

Aprovecho el día para acabarme las novelas de Fred Vargas. Ya he leído toda la serie del comisario Adamsberg, un policía muy peculiar. Me gusta mucho. Ahora me estoy terminando la trilogía de los tres evangelistas. Una serie de novelas policiacas de un tipo muy extraño y atractivo. Acabo la ultima. Esta autora tiene un estilo muy peculiar, una narración diferente a la habitual policiaca, muy recomendable por mi parte. 

Actualizo mis lecturas del Corán y sobre el islamismo. Las profecías y descripciones científicas todavía no descubiertas en aquella época del Corán, los milagros de Mahoma, el trato exquisito a la mujer, la condena del Islam de todo tipo de terrorismo… una lectura muy edificante. 

Nuestro guía de días anteriores, Isam, nos llama para quedar para cenar. Asun no se anima pero yo si. Me viene a recoger al hotel con su amigo David. David tiene 26 años, es colombiano de nacimiento, pero vivió en Venezuela su juventud. De madre alemana, hace ocho años vive en Alemania. Ha estudiado ingeniería mecánica en Hagel, y este año está haciendo el máster en la universidad alemana de Omán, al tiempo que es profesor adjunto. Para entretenerse de vez en cuando hace de guía turístico. Es un joven muy agradable, inteligente y de buena conversación. Tiene intención de hacer el doctorado y volver a Hagen a casarse con su prometida alemana. 

Han pensado en llevarme a cenar al hotel Sheraton. Les sugiero buscar alguno más tradicional, pero dicen que excepto en hoteles internacionales no sirven alcohol. Sin embargo a David se le ocurre un complejo nuevo, con Restaurante y discoteca de música latina. 

Está situado en una plataforma del que hay una vista espectacular de una zona de Muscat. Muscat no es una ciudad para pasear. Se extiende a lo largo de la costa unos 60 kilómetros, y tiene muchos barrios ocupando los espacios llanos entre montañas. Pero no hay un centro al que dirigirse a pasear, a cenar, etc. 

El restaurante es muy agradable, al aire libre, comida omaní y asiática. Así que tomamos los ya tradicionales aperitivos de hummus, crema de berenjena, otro par de cremas más, un par de ensaladas, todo muy rico. Y cordero y pollo. David está de acuerdo conmigo en que la comida omaní es arroz, pollo y cordero. Isam nos dice que solo en los restaurantes, que la comida en las casas es muy variada y tienen muchos platos diferentes. Bueno, a David le gusta el vino rosado, así que acompañamos la cena con un vino rosado navarro fresquito. Isam no lo prueba. No quiere ni un trago de cerveza. 

La cena es muy entretenida con estos dos jóvenes, contando anécdotas, muchas de turistas, de los diferentes tipos que se encuentran. Los mejores los españoles e italianos, por supuesto. Los que menos gustan, los franceses, suelen ser un poco arrogantes. 

Aprovecho para aclarar una duda. La dote en el matrimonio no la recibe el padre de la novia, sino la propia mujer, a su nombre, para que disponga de bienes propios. 

Nuestro amigo Isam está loco por ligar en la discoteca, y está deseando entrar con las chicas que se encuentren. Pero la discoteca no abre hasta las once y media, y se queda frustrado. David y yo, con un poco de malas, le decimos que ya sabemos dónde va a estar el miércoles, jueves, viernes..etc, por la noche…

Una noche divertida. Se empeñan en llevarme a la montaña, desde donde hay unas vistas espectaculares sobre una gran parte de Muscat. Destaca la otra mezquita de Qabus, una mezquita con dos preciosos minaretes, muy bellos y estilizados, y tres cúpulas doradas. Es de una gran belleza, iluminada de noche. 

Y así acabamos el día, pasada la medianoche,  les agradezco mucho este rato tan entretenido. 

Miércoles, 20 de febrero 

Es nuestro último día de descanso y sol. Amanece soleado pero con un viento muy fuerte. El mar tiene grandes olas, por supuesto no como en Santander, pero si como en Santander un día muy calmado… No aguantamos en la orilla del mar, y nos refugiamos en una zona de la piscina más resguardada. 

Acabo de buscar y resumir datos históricos de Omán en el siglo XX, que publicaré al final de estas líneas. 

Para mí amigo Ricardo, activo cinéfilo, le recomendaré que acuda al festival de cine de Omán. Inaugurado en el año 2001, el Festival Internacional de cine de Mascate fue el primer festival de cine de la región del Golfo Pérsico. Desde entonces se celebra cada dos años en la capital del país. La mayor parte de las películas proyectadas en Omán son películas estadounidenses (Hollywood) e indias (Bollywood), y la producción local es muy modesta. En el año 2006 Khalid Al Zedjali dirigió Al Boom el primer largometraje omaní.

Ricardo, anímate!!!

La tarde sigue con el mismo viento, fresco y fuerte. Estamos ya vestidos y con jersey. Leyendo en uno de los salones. Nos damos un paseo por los jardines. Estar en Omán y tener frío!! Y esto ya se acaba. Mañana de vuelta a Madrid. Un viaje curioso. 

Para finalizar la cuarta y última parte de la serie histórica del Sultanato de Omán. Quería ser breve, un pequeño resumen, pero se ha ido alargando, no se entendería bien sin algunos datos, y me ha salido bastante largo. Para endulzarlo un poco, voy a poner fotos con detalles del hotel Chedi, que harán su lectura más agradable

La historia en el siglo XX

Resumen histórico

Hasta 1970 el título político de los gobernantes de la nación fue Sultán de Mascate y Omán, implicando una autoridad sobre dos culturas políticas irreconciliables: la tradición costera de Mascate, más cosmopolita y secular y gobernada por el sultán y la tradición interior, de origen tribal y conservador y gobernada por un imán elegido según los principios ideológicos del ibadismo. Desde el ascenso de la dinastía Al Said en 1744, la cultura de Mascate ha sido la dominante políticamente, aunque la tradición del imán ibadi ha experimentado períodos de auge intermitentes, desapareciendo en algunos períodos, aunque sobrevivió hasta mediados del siglo XX. La política de Omán a menudo ha girado en torno al enfrentamiento de sultán e imán, aunque algunas dinastías han conseguido controlar ambas posiciones. Sin embargo, a pesar de la formación de estos dos poderes locales, a lo largo del tiempo el territorio fue conquistado por varios poderes extranjeros, que a menudo utilizaron los enfrentamientos entre imán y sultán según sus intereses.

A finales del siglo XIX el sultán de Mascate se enfrentó a la rebelión de la secta Ibadi en el interior de Omán, centrada en torno a la ciudad de Nizwa, cuyos seguidores querían ser gobernados exclusivamente por el imán de Omán. Este conflicto fue resuelto temporalmente por el Tratado de Seeb, que proporcionaba al imán un gobierno autónomo en el interior de Omán, pero que reconocía la soberanía nominal del sultán en todo el país. 

Este periodo duró hasta 1954, cuando el sucesor del imán inició una nueva rebelión esta vez apoyado por Egipto y Arabia Saudí   Sin embargo, con el apoyo de los británicos, los ejércitos del sultán pusieron fin a la rebelión en 1959. Entonces el sultán declaró disuelto el Tratado de Seeb y eliminó la institución del imán. A principios de 1960 el imán, exiliado en Arabia Saudí, obtuvo apoyo de varios países árabes. 

Zanzíbar pagó un tributo anual a Mascate y Omán hasta su independencia completa a principios de 1964.

Influencia del descubrimiento de petróleo 

El descubrimiento de crudo en el golfo pérsico exacerbó las dispusta entre el sultán de Mascate y los imanes del interior de Omán. La prospección petrolera empezó a principios de los años 1920 por parte de la Anglo-Persian Oil Company, aunque el curso de la Segunda Guerra Mundial dificultó enormemente dichas actividades.

El último imán de Omán, Ghalib Bin Ali, empezó una levantamiento en 1954 cuando el sultán concedió licencias de explotación a la Iraq Petroleum Company a pesar del hecho de que los principales campos petrolíferos se encontraban en el territorio del imanato de Omán. Las hostilidades cesaron en 1955, pero se incubaría un conflicto aún más largo en que desembocaría en la rebelión de Jebel Akhdar, en la que el sultán Said bin Taimur dependía fuertemente del apoyo militar británico. Iraq Petroleum, junto con su socio de exploración, Petroleum Development Oman, eran propiedad de los gigantes europeos del petróleo que incluían a la sucesora de la Anglo-Iranian Oil, la British Petroleum, que animó al gobienro británico a reforzar su apoyo al sultán frente a los rebeldes.

La insurgencia comenzó de nuevo en 1957, cuando Arabia Saudí empezó a apoyar a los rebeldes ibadíes, aunque finalmente el sultán fue capaz de establecer su hegemonía en la mayor parte del interior del país. El mismo año, las fuerzas británicas bombardearon la localidad de Nizwa, la capital del imanato, y derrumbaron la teocracia ibadí. Ghalib Bin Ali se exilió en Arabia Saudí y las últimas fuerzas rebeldes fueron derrotadas dos años más tarde, en 1959.

Rebelión de Dhofar.  

En 1964 estalló una revuelta separatista en la provincia de Dhofar. La rebelión obligó al sultán Said bin Taimur a buscar asistencia de los británicos para sofocar las revueltas en el interior. El fracaso del intento de asesinato de Said bin Taimur llevó al posterior aislamiento del sultán, que trasladó su residencia de Mascate a Salalah, en medio del conflicto entre civiles armados. 

Los insurgentes, apoyados por grupos comunistas y de izquierdas de la República Democrática del Pueblo del Yemen (anteriormente Yemen del Sur) formaron el Frente de Liberación de Dhofar, que posteriormente se unió al Frente Popular para la Liberación de Omán y el Golfo Pérsico (FPLOGP), de orientación marxista. El FPLOGP declaró su intención de derrocar a todos los regímenes tradicionales del golfo Pérsico. A mediados de 1974, fue establecida la rama bahrení del FPLOGP como organización separada y el grupo omaní cambió su nombra a Frente Popular para la Liberación de Omán (FPLO), continuando con la rebelión de Dhofar

Esta situación indujo a los británicos a substituir al sultán. Los británicos escogieron a un hijo del sultán que había recibido educación occidental, Qaboos bin Said, había estudiado en Inglaterra, y que estaba encerrado en palacio, debido a que su  padre temía que organizara un golpe de estado contra él. Tras su liberación, Qaboos bin Said, con la ayuda de las fuerzas miltiares británicas, planeó un golpe palaciego efectivo que se proclamó sultán de Mascate y Omán. En 1970, Qabus bin Said al Said expulsó a su padre, el sultán Said bin Taymur, que posteriormente moriría en el exilio en Londres, y tomó el sultanato. El nuevo sultán se enfrentó a la insurgencia de Dhofar en un país azotado por enfermedades endémicas, analfabetismo y pobreza. Una de las primeras medidas del nuevo sultán fue abolir muchas de las severas restricciones de su padre, que habían provocado la emigración de miles de omaníes, y ofrecer una amnistía a los opositores del anterior régimen, muchos de los cuales regresaron a Omán. También estableció una estructura de gobierno moderna e inició varios programas de desarrollo para mejorar la educación, la sanidad, y otras infraestructuras para aprovechar los recursos naturales del país, así como la apertura diplomática ingresando en la Liga Árabe y otras organizaciones internacionales.

En su esfuerzo para acabar con los insurgentes de Dhofar, el sultán Qabus extendió y modernizó las fuerzas armadas ofreciendo una amnistía a todos los rebeldes que se rindieran. Obtuvo un apoyo militar directo del Reino Unido, Irán y Jordania. A principios de 1975 los insurgentes de Dhofar habían sido rechazados a una zona de cincuenta kilómetros cuadrados cerca de la frontera con Yemen del Sur y poco después fueron derrotados. A medida que la guerra terminaba, los programas de acción civil adquirieron mayor importancia, y se realizaron varias inversiones en Dhofar para ganar la confianza de los habitantes de la región. La amenaza del FPLO se redujo con el establecimiento de relaciones diplomáticas en octubre de 1983 entre Omán y Yemen del Sur, y el régimen yemení redujo la propaganda y las actividades subversivas contra su vecino. A finales de 1987 Omán estableció una embajada en Adén.

Desde su ascenso al poder en 1970 el sultán Qabus ha equilibrado los intereses tribales, regionales y étnicos en la composición de la administración nacional. El Consejo de Ministros, la principal institución de gobierno, está formado por 26 ministros nombrados directamente por Qabus. El Majlis Al-Shura (Consejo Consultivo) tiene la función de revisar la legislación económica y social antes de convertirla en ley. También puede convocar a los ministros para que respondan de sus actos.

En 1971 el Reino Unido le concede la plena independencia y es admitido en la ONU. 

En noviembre de 1996 el sultán Qabus presentó a su pueblo Los Estatutos Básicos del Estado, la primera constitución escrita de Omán. Esta constitución garantiza varios derechos dentro de la ley coránica y tradicional del país. Ha suscitado algunos conflictos de intereses al establecer medidas que prohíben a los ministros tener inversiones en empresas y propiedades públicas. También establece las normas para la sucesión del sultán: la familia real tendrá que nombrar un sucesor en los tres días siguientes a la muerte del sultán o aceptar al último candidato recomendado por éste.

Omán siempre ha ocupado una posición estratégica en el estrecho de Ormuz, la entrada al golfo Pérsico, y se encuentra a 35 km de Irán. Debido a las tensiones políticas en la zona, Omán se ha interesado por mantneer la estabilidad y seguridad regional, sobre todo ante los conflictos entre Irán e Irak y la amenaza potencial del Islam político. Omán mantuvo sus relaciones políticas con Irak durante la Guerra del Golfo y apoyó a las Naciones Unidas enviando un contingente de tropas a la fuerza de coalición, y proporcionando armas y suministros a través de sus fronteras. En el año 2001 fuerzas estadounidenses utilizaron bases en territorio omaní para atacar Afganistán en su guerra contra Al-Qaeda.

En septiembre del año 1996 unos 190.000 varones y mujeres omaníes eligieron a 83 candiatos, incluyendo a dos mujeres a los escaños del Majlis Al-Shura. En diciembre del año 2000 el sultán Qabus nombró el Majlis Al Dowla (Consejo de Estado) de 48 miembros, incluyendo a 5 mujeres, que cumple las funciones de cámara alta en el gobierno bicameral de Omán.

El programa de modernización extensiva del sultán Qabus ha abierto el país al mundo exterior y ha preservado su prolongada relación política y militar con el Reino Unido, los Estados Unidos y otros países. La política exterior de Omán, moderada e independiente, está orientada a mantener buenas relaciones con todos los países de Oriente Medio.

El nuevo Sultán renombró el país como Sultanato de Omán (denominado Mascate y Omán anteriormente), en un intento de acabar con el aislamiento del interior de Mascate. Qabus hizo una lista de Omaníes capaces para ocupar posiciones en su nuevo gobierno, en corporaciones tales como Petroleum Development Oman (PDO). Se establecieron nuevos ministerios para servicios sociales como salud y educación. La construcción de Mina Qabus, un nuevo puertoLa construcción de Mina Qabus, un nuevo puerto concebido inicialmente por Sa`id bin Taimur, fue desarrollada durante los primeros años del gobierno de Qabus. Similarmente, el nuevo aeropuerto internacional fue desarrollado en el distrito Seeb de Mascate. Un complejo de oficinas, almacenes, tiendas y viviendas ha transformado la ciudad vieja de Ruwi en Muttrah en un distrito comercial. El primer paso del plan de desarrollo quinquenal en 1976 destacó el desarrollo en infraestructuras, que proporcionaron nuevas oportunidades para el comercio y el turismo en la década de 1980 – 1990, atrayendo emigrantes en el entorno de la región. 

El 6 de junio de 2007, el Ciclón Gonu alcanzó Mascate y causó extensos daños a la propiedad, a las infraestructuras y a la actividad comercial. Y en 2018 el ciclón Mekunu ha afectado la hidrografía del desierto.    

En la actualidad Omán tiene una economía basada en la explotación de las grandes reservas de Gas Natural y petróleo. El sistema ha sido controlado por la monarquía reinante y los miembros del gobierno. A partir del año 2000 se produjo un proceso de liberalización en un doble sentido: por una parte, se trató de desligar la actividad económica y comercial del poder político, propio de un sistema absolutista , y por otro se facilitó la privatización ordenada de las explotaciones mineras. Los graves desequilibrios sociales mantienen todavía un nivel de desocupación entre los habitantes del país del 15% que se ha ido reduciendo a lo largo de los últimos cinco años, con una disminución progresiva de la mano de obra proveniente de países como Pakistan, Afganistán y la India. Al mismo tiempo, se ha incrementado la industria destinada a la transformación de productos, diversificando la economía.

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