Viaje a Croacia
Martes, 12 de septiembre de 2023
Iniciamos un nuevo viaje. Esta vez vamos a hacer un pequeño recorrido por Croacia.
Somos un grupo de varias parejas, Maribel y JavierA, CarmenA y JavierG, CarmenF y JavierZ, Nieves y su hermano Ricardo, y Asun y yo. En total, 10 viajeros.
Ya es curioso, dos Carmen y tres Javier!!!
Antes de comenzar, voy a dar algunos datos generales sobre Croacia.
Datos generales sobre Croacia
Croacia limita al noreste con Hungría, al este con Serbia al sureste con Bosnia-Herzegovina y Montenegro, al noroeste con Eslovenia y al suroeste con el mar Adriático donde comparte una frontera marítima con Italia.
Tiene 56 594 km² de extensión territorial incluyendo las 1.185 islas de su territorio. Varios ríos atraviesan las colinas del norte de Hrvatsko Zagorje y las planicies de Eslavonia en el este (que forman parte de la llanura Panónica), los más importantes son el Sava, el Drava, el Kupa y el Danubio. Este último es el segundo río más largo de Europa, corre a través de la ciudad de Vukovar en el extremo este y forma parte de su frontera con Serbia.
La principal característica del relieve son las montañas de los Alpes Dináricos cuyo punto más alto es el Dinara con 1831 metros, ubicado al sur cerca de la frontera con Bosnia-Herzegovina.
La costa del mar Adriático conforma el límite sureste del país, y delante de ella existen más de mil islas e islotes de tamaños diversos, 48 están permanentemente habitados. Las islas más grandes son Cres y Krk, cada una con una supeficie de alrededor de 405 km².
Tiene una población de unos 4,3 millones de habitantes. Su densidad de población es de 75.9 hab./km² y su esperanza de vida al nacer es de 75.7 años. La tasa de fertilidad es de 1.5 hijos por mujer, uno de los más bajos en el mundo. Desde 1991 la tasa de mortalidad supera constantemente la tasa de natalidad.
El descenso demográfico también es resultado de la Guerra de independencia de Croacia. Durante el conflicto, gran parte de la población fue desplazada y la emigración aumentó. En 1991 en las áreas con predominio serbio, más de 400 000 croatas y de otras etnias fueron expulsados de sus hogares por las fuerzas serbocroatas. Durante los últimos días de la guerra en 1995, entre 120 000 y 200 000 serbios salieron del país antes de la llegada del ejército croata durante la Operación Tormenta. Dentro de los diez años posteriores a la guerra, solo 117.000 de los serbios desplazados regresaron al país. La mayoría de los serbios que aún viven en Croacia nunca se establecieron en los territorios ocupados durante la Guerra de Independencia. Los serbios solo han repoblado parcialmente las regiones donde vivían anteriormente, mientras que otras zonas previamente ocupadas por los serbios fueron repobladas por los refugiados croatas de Bosnia-Herzegovina, en su mayor parte de la Republika Srpska. La mayor parte de la población de Croacia es croata (89.6 %), el país más étnicamente homogéneo de las seis antiguas repúblicas yugoslavas.
Religión.
Croacia es un Estado laico, donde la constitución establece la libertad de culto y la libertad de profesar de forma pública la convicción religiosa para todos sus ciudadanos. La principal religión es el catolicismo (86%) seguido por el cristianismo ortodoxo (5%).
La afiliación religiosa se correlaciona de forma estrecha con la etnicidad. Por ejemplo, la mayor parte de los cristianos ortodoxos son de origen serbio y viven en las ciudades cercanas a la frontera con Bosnia-Herzegovina, Serbia y Montenegro.
Idiomas
El croata es el idioma oficial de Croacia . El croata es una lengua eslava meridional y gran parte de su vocabulario se deriva de la rama eslava de la familia lingüística indoeuropea. El croata se escribe utilizando el alfabeto latino. En el país existen tres grandes dialectos, el estocavo (Štokavski) se utiliza como el croata estándar, mientras que el chakaviano (Cakavski) y el kaikaviano (Kajkavski) se distinguen por su léxico, fonología y sintaxis.
Desde 1961 a 1991 el idioma oficial fue el serbocroata. Incluso durante el mandato socialista, los croatas a menudo se referían a esta lengua como croataserbio o simplemente como croata. Las variantes serbias y croatas de este idioma no fueron reconocidas como distintas en aquella época, pero eran referidas como las versiones orientales y occidentales, además de que utilizaban dos alfabetos distintos: el latino y el cirílico serbio. El croata reemplazó al latín como el idioma oficial del gobierno croata hasta el siglo XIX.
Inicio del viaje
Quedamos en el aeropuerto de Barajas a las 6 horas, ya que el vuelo sale a las 7 de la mañana. ¡Empezamos madrugando! Viajamos en un vuelo de Iberia, y llegamos a Zagreb a las 09,35 horas. Recogemos el equipaje y nos está esperando la guía que nos va a acompañar estos días. Se llama Ines, es de Dubrovnik, y habla muy bien español, ha estado varias veces en España, la última vez estuvo en Madrid, durante la pandemia del coronavirus.
Vamos en un pequeño autobús de 19 plazas, que nos permite ir muy cómodos. El conductor también nos acompañará durante todo el viaje, es un hombre grande y fuerte, muy amable, se llama Darko.

Durante el trayecto hacia el hotel, que dura una media hora nos va dando las primeras explicaciones sobre Zagreb.
Zagreb es la capital de Croacia y tiene unos 850.000 habitantes. La ciudad se encuentra localizada en la llanura de Panonia que se extiende hasta encontrarse con los Alpes Dináricos, lo que la convierte en un enclave estratégico entre Europa central y el mar Adriático.
Su origen está en dos ciudades: Kaptol y Gradec.
También nos comenta sobre el idioma. Como ya he resumido antes, los idiomas son muy similares. En realidad el serbio, croata, Montenegrino y bosnio son muy similares, se pueden entender bien. Se diferencian en que el croata usa caracteres latinos mientras que el resto sigue prefiriendo utilizar el cirílico.
Llegamos al hotel, es un excelente hotel, en el centro, muy cerca de la estación central de trenes. El hotel Canopy by Hilton. Nos dan las habitaciones, que son amplias, cómodas y modernas.

Una vez instalados nos reunimos en la recepción, aprovechamos para desayunar un poco y alguno ya con mucho apetito se agencia un sándwich excelente de jamón y queso.

Llega la guía local con la que vamos a dar un paseo por en centro histórico. Hacia las 11 horas, salimos andando, llegamos a la estación de trenes en que se encuentra una de las principales plazas de la ciudad.

Está dedicada al primer gobernante de Croacia, el rey Tomislav que reinó entre 910 y 928. En su honor se encuentra una gran estatua ecuestre junto a un pequeño parque .

Un poco más adelante se encuentra un bonito edificio. Es un museo de arte internacional y sala de exposiciones de arte contemporáneo.

Esta zona del parque se denomina La «Herradura verde». Este conjunto arquitectónico fue creado por el arquitecto Milan Lenucci. Combina cuadrados y capas verdes en el casco urbano.
Cerca está el Jardín Botánico. El parque es de aproximadamente 50 000 m². Cerca de 10 000 especies de plantas prosperan aquí, incluyendo cerca de 1800 plantas exóticas de todo el mundo, principalmente de Asia.
En un extremo se encuentra el Teatro Nacional. Dos arquitectos vieneses planearon su estructura, que se completó en 1895. Y cerca está el Museo Arqueológico.

Llegamos a La Plaza Zrinski. Al final de la «Herradura verde» se puede ver este parque, con una glorieta en el centro, está situado en la calle Praska. En verano se utiliza un pabellón para eventos artísticos. En el extremo norte del parque se encuentra una estación meteorológica. En la entrada sur también hay varios bustos de personalidades de importancia histórica.


Y llegamos a la plaza más importante de la ciudad. La Plaza Ban Jelačić . Este espacio central entre la ciudad alta y la baja, homenajea con su nombre a Josip Jelačić, un líder militar de Croacia y comandante de la Orden de María Teresa, considerado un héroe nacional croata. La plaza central fue construida en la Segunda Guerra Mundial, y en 1991, antes de la independencia de Croacia, fue denominada oficialmente como «Plaza de la República». Debido a la ubicación céntrica del lugar, se utiliza a menudo como punto de reunión del turismo y excursiones. La Plaza Ban Jelačić también es una zona peatonal, ya que solo permite el ingreso del transporte público: tranvía, autobús y taxi. Es el centro comercial y financiero de la ciudad.

Es interesante explicar aquí el origen de la ciudad, que se debe a este personaje.
Origen de Zagreb
La primera mención a la actual capital data de 1094, cuando el rey Ladislao de Hungría funda la archidiócesis de Zagreb en el asentamiento de Kaptol, cuya mención queda recogida en un documento oficial de 1134. La actual catedral de Zagreb no pudo inaugurarse hasta 1217.
Por otro lado, sobre la vecina colina de Gradec se desarrolló otra comunidad fortificada e independiente de la diócesis, que actualmente es el casco antiguo medieval de la capital.
Después de que ambas villas superasen una invasión tártara en 1242, el rey Bela IV de Hungría hace de Gradec una «ciudad libre real», concediéndole la bula de oro para atraer comerciantes y artesanos forasteros.
De este modo Gradec y Kaptol competirían la una con la otra a nivel económico y político.
Ya consolidada como un importante enclave del Reino de Croacia dentro de la monarquía de los Habsburgo, en 1851 el ban Josip Jelačić ordena unificar las villas de Gradec y Kaptol en la actual ciudad de Zagreb. Su puesta en valor coincide también con el auge del movimiento Ilirio, encuadrada en el nacionalismo romántico, por el cual Zagreb se convirtió en un referente cultural para la población de origen croata.
En la plaza se encuentra un estanque, la guía dice que era el lugar de un pozo, que tiene una interesante leyenda. A este lugar llegó un soldado, cansado y sediento, y una bella mujer le dio a beber agua de este pozo. De la palabra croata que significa dar de beber, derivaría el nombre de Zagreb. Pero es una leyenda. Hay otra posibles explicaciones de este nombre.

Terremotos
Después la guía nos cuenta lo terrible que han resultado para la ciudad los dos terremotos sufridos.
El terremoto de 1880 que sacudió Zagreb, y también conocido como el gran terremoto de Zagreb, ocurrió con una magnitud de momento de 6,3 en 1880. Un total de 1.758 edificios se vieron afectados (sin contar las iglesias y los edificios estatales), de los cuales 485 sufrieron daños graves. El edificio más importante dañado fue la catedral de Zagreb, que luego se sometió a una reconstrucción exhaustiva dirigida por Hermann Bollé y que se prolongó durante 26 años antes de que finalmente se terminara en 1906.
El segundo gran terremoto ha sido muy reciente. El terremoto de Zagreb de 2020 fue de magnitud 5.4 grados. Fue el terremoto más fuerte en la capital croata desde el terremoto de 1880. Una réplica de magnitud 4.8 grados ocurrio unas horas más tarde, seguido de otro de 3.4 . Al final del día 22 marzo, se registraron más de 50 réplicas superiores a 1.3.
Hubo daños en edificios antiguos del centro histórico de la ciudad. Una de las agujas de la catedral de Zagreb cayó sobre el palacio arzobispal. Y hubo muchos edificios dañados.

Abandonamos la Donji Grad (Ciudad Baja), y nos dirigimos a la visita por Gornji Grad (Ciudad Alta).



Se puede acceder a través de túneles medievales, que fueron mejorados y utilizados como refugio durante la guerra. Iniciamos su recorrido, pero por alguna circunstancia, están cortados en un punto y nos hace salir de nuevo al lugar de partida.
Se puede acceder a través de túneles medievales, que fueron mejorados y utilizados como refugio durante la guerra. Iniciamos su recorrido, pero por alguna circunstancia, están cortados en un punto y nos hace salir de nuevo al lugar de partida.

Así que ascendemos por el funicular. El más corto del mundo. La subida dura solo 74 segundos.
En lo alto hay un mirador con vistas a la zona baja de la ciudad. A un lado se encuentra la Torre Lotrščak. Esta torre data del siglo XIII. Mientras estamos observando, suena un fuerte cañonazo. Se repite todos los días, en recuerdo a la lucha contra los otomanos, que no pudieron tomar la ciudad.


A continuación llegamos a la plaza Katarina Zrinske, en que se encuentra el Monasterio de los Jesuitas. En una esquina hay un museo muy especial. Único en el mundo. El Museo de las Relaciones Rotas, historias tristes, de amor, de pérdidas, recoge testimonios de amores perdidos…

Museo de las Relaciones Rotas
Incluye objetos personales de amantes, las cuales fueron donadas al museo junto con descripciones breves.
El «museo» comenzó como una colección ambulante de objetos donados. Desde entonces, ha encontrado una ubicación permanente en Zagreb. Recibió el Premio Kenneth Hudson como el museo más innovador de Europa en 2011.
Fue fundado por dos artistas de Zagreb, Olinka Vištica, productor de películas, y Dražen Grubišić, escultor. Los dos artistas tuvieron una relación amorosa de cuatro años, la cual llegó a su fin en 2003, tras estos hechos los dos bromeron con instalar un museo para albergar sus elementos personales. Empezaron a preguntar a sus amigos y familiares para que les donaran los objetos rezagados de su roturas amorosas, y la colección nació. La colección fue mostrada al público por primera vez en 2006.
En los años que siguieron, la colección estuvo en un tour mundial, visitando Argentina, Bosnia y Herzegovina, Alemania, Macedonia, las Filipinas, Serbia, Singapur, Eslovenia, Sudáfrica, Turquía, el Reino Unido, y los Estados Unidos. Entre 2006 y 2010, la colección estuvo vista por más de 200 000 visitantes. A lo largo de su historia, la colección ha hido creciendo gracias a las contribuciones donadas por el público. El museo, abrió sus puertas en Zagreb en octubre del 2010.
El Museo de Relaciones Rotas está descrito por sus fundadores como un «concepto de arte qué procede de la noción de que los objetos integran memorias y emociones -hologramas de campos- y pretende crear un espacio de ‘memoria segura’ o ‘recuerdo protegido’ para preservar el patrimonio material e inmaterial de las relaciones rotas».
Pasamos por la Iglesia ortodoxa de los Santos Cirilo y Metodio.

A continuación nos dirigimos a la Iglesia de San Marcos. La iglesia es del siglo XIII, cuando se construyó una iglesia en el antiguo Gornji Grad. El interior del edificio puede ser considerado como una escultura, ya que gran parte de su estructura proviene del famoso escultor croata Ivan Mestrovic. En el tejado están dibujados dos escudos de la ciudad. Uno de ellos tiene tres caras, en conmemoración de las tres regiones, Istria, Sabonia y Dalmacio. Debajo un animal, una comadreja, Kuna en croata, que dio nombre a su moneda. Porque la piel de este animal era utilizada antiguamente como moneda.


En su entorno se encuentra El Banal yardas que fue la sede del virrey de Croacia en el siglo XVII, actualmente ha acabado por ser el palacio Ban, que ahora sirve como sede del gobierno.




El edificio del Parlamento (Sabor): El edificio del Parlamento croata fue construido en 1908 y está situado frente al Palacio de Ban en la Plaza de la Iglesia de San Marcos.

En sus alrededores está El Museo de la ciudad de Zagreb. Está en un antiguo Convento de Santa Clara, un antiguo granero y una torre del siglo XII, este museo fue construido en el extremo norte del distrito de Gradec. En él se exhiben mapas, vistas a la ciudad, escudo de armas, uniformes y pinturas entre otros.

La Puerta de Piedra. Desde la antigüedad fue la muralla de la ciudad, desde el siglo XIII solo la «puerta de piedra». Originalmente la puerta era de madera pero un incendio en 1731 la destruyó junto con gran parte de las casas vecinas. Únicamente, de manera milagrosa, quedó una imagen de la virgen María con Jesús, con la puerta, según la leyenda en buen estado. Entonces la puerta de piedra se convirtió en una pequeña capilla, que todavía sirve como un lugar de culto para los creyentes. Allí paramos un rato y colocamos todos una vela a la Virgen…





Saliendo por la puerta hay una pequeña placita , con una estatua de San Jorge, derrotando al dragón. La plaza está decorada con muchas flores de bonitos colores, miles de begonias.


Siguiendo encontramos la Iglesia de Santa María. Está decorada con altares barrocos. En ella se mezclan estilos barroco y gótico.

Se encuentra al lado oeste del mercado Dolac. Es el mayor mercado que tiene la ciudad de Zagreb. Queso, fruta, verduras, carne, embutidos y productos horneados están disponibles desde 1926. A la plaza Ban Jelačić se llega bajando las escaleras a lo largo del «Mercado de las Flores».

Finalmente llegamos a la Catedral de Zagreb (Asunción, anteriormente St. Stephen, y ahora la catedral Svetog Stjepana): Es el símbolo de la ciudad, en la explanada se encuentra el Kaptol osos, la fuente Madonnas —con cuatro ángeles de oro y un pilar en el que se encuentra una estatua de oro—. La están reconstruyendo, en especial la torre que destruyó el último terremoto.

En un lateral está el Palacio Arzobispal. El Palacio Arzobispal se divide en tres partes en torno a la catedral de Sveti Stjepan.

Una vez finalizada la visita cultural, recorremos las calles. Todos los del grupo llevan sombrero, menos yo. Y hace mucho calor, un sol de justicia, y se me está quemando la creciente calva… así que compro una gorra, bien colorida, con el nombre de Croacia muy grande y los colores rojo y blanco de su bandera.
Otra curiosidad. Encontramos una tienda que únicamente vende corbatas. Cuyo origen está en Croacia.

Corbata
Una de sus contribuciones a la cultura global es la corbata, derivada del cravat que originalmente vestían los mercenarios croatas en la Francia del siglo XVII. Su nombre viene del italiano corvatta o cravatta, derivado de «croata». El origen data del año 1660, cuando los jinetes del ejército croata usaban pañuelos de color rojo al cuello
La fecha de nacimiento de la actual corbata se remonta a la segunda mitad del siglo XVII, con la llegada a Francia de los mercenarios croatas. Con su traje tradicional llevaban un pedazo de tela blanca, que llamaban ‘hrvatska’ (es decir: Croacia en idioma croata). La anudaban formando una rosita y dejando colgar las extremidades encima del pecho. La croatta les gustó mucho a los franceses que la adoptaron y llamaron cravate y luego la difundieron en todo el mundo.
Hacia el final del siglo XVII se impuso la costumbre de anudar suavemente la corbata al cuello, con las dos extremidades enhebradas en un ojal de la chaqueta o fijados con un broche.
Durante la revolución francesa, la corbata se volvió un verdadero símbolo de estatus y por primera vez adquirió un valor político: el revolucionario la llevaba negra, mientras que el contrarrevolucionario se la ponía blanca.
Vino luego el momento de los incroyables, gente elegante y extravagante cuya corbata tenía enormes dimensiones y llegaba casi a esconder la barbilla y el labio inferior. Fue importante en este periodo la persona de Beau Brummell que para anudarse su corbata necesitaba la ayuda de dos mozos. Él mismo introdujo el empleo del almidón para que mantuviera su rigidez. En los primeros años del siglo XIX la forma de la corbata empezó a acercarse a la actual, aunque fuera más voluminosa y existieran solo tres colores: gris, negro y blanco. La moda había empezado a homologarse con algunas excepciones como el tipo lavallière, caracterizada por dos partes iguales en ancho y largo, que se volvió el emblema de los artistas y de los revolucionarios.
Con la reducción de las dimensiones del cuello de la camisa, para anudar la corbata se hacía un solo giro alrededor del mismo. Fueron aquellos los años en los cuales la corbata se difundió en todo el mundo. Las más típicas eran el nudo (o corbata larga), la galla (o papillón) y el plastron (ascot, o bufanda a la inglesa).
En época de Napoleón, este llevaba siempre corbata negra con borde blanco, hasta que la mañana del 18 de junio de 1815 decidió cambiarse de corbata, perdiendo ese día la batalla de Waterloo. A partir de este momento, el arte de anudarse al cuello un pedazo de tela se ha convertido en el signo más elegante de vestir del hombre. Ya en L’Art de se mettre la cravatte, publicado en París en 1827 y atribuido a Honoré de Balzac, se pone de manifiesto la importancia de esa prenda, con la descripción de veintidós maneras distintas de anudarse la corbata; por ejemplo, Windsor (inglés), medio Windsor (español), four-in-and (americano), etcétera.
Las precursoras de las corbatas tal y como se las conoce hoy día son las que se usaban en clubes y colegios. Por ejemplo, en 1880, los miembros de la Universidad de Oxford se ataban las cintas de los sombreros alrededor del cuello. Así, el día 25 de junio de 1880, se creó la primera corbata del club, que confeccionara esta prenda con los colores correspondientes. De esta manera, la idea se fue propagando en los otros clubes, universidades y colegios.
La corbata moderna existe, en su forma actual, desde 1924, ya que alguien llamado Jesse Langsdorf encontró una manera de cortar la corbata con el menor desperdicio posible de tela, y la solución fue trazar un ángulo de 45 grados en la trayectoria del dibujo. Además, la seda no la cortó en una sola pieza, sino en tres, que se cosían luego en otro proceso. Patentó su invento y más tarde lo vendió en todo el mundo. Hoy en día, la mayoría de las corbatas se confeccionan de esta manera.
Y nos dirigimos a comer. Estas calles están repletas de restaurantes con terrazas, restaurantes populares con comida de muchos países diferentes, griegos, turcos, indios, italianos…
Una curiosidad es que hay muchas estatuas de bronce situadas en estas calles, algunas de ellas son personajes que se encuentran sentados en una mesa de la terraza de los bares.
Una a destacar es la de Marija Juric Zagorka, la primera mujer periodista de Croacia, precursora feminista y autora de numerosos libros que reflejan costumbres y leyendas de Croacia, entre los que destaca el titulado La bruja de Gric.

Otra a señalar es la del principal poeta croata en el comienzo de la literatura croata que se dio en el Renacimiento, el poeta Marlon Marulic.
Otro artista a destacar es Ivan Meštrović (1883-1962) que tiene muchos monumentos en toda la antigua Yugoslavia. Es un autor muy querido en Zagreb, donde tiene muchas obras y esculturas. Voy a destacar una, muy querida en Zagreb, la de Nikola Tesla.

Y aprovecho para contar algo de Nikola Tesla. Nació en Smiljan, en la actual Croacia en 1856. Fue un inventor, ingeniero eléctrico y mecánico. Posteriormente nacionalizado estadounidense, célebre por sus contribuciones al diseño del moderno suministro de electricidad de corriente alterna. Murió en 1943. Se disputan su origen con los serbios, que reclaman su ascendencia, ya que, aunque nació en Croacia de madre croata, su padre era un sacerdote ortodoxo serbio.
Un lugar muy visitado pero al que no vamos porque está un poco alejado del centro es el Cementerio de Mirogoj. Incluye miembros de todos los grupos religiosos: católicos, ortodoxos, musulmanes, protestantes, los miembros de la Iglesia de los Últimos Días y judíos; además de que se pueden encontrar tumbas irreligiosas. En las arcadas están los últimos lugares de descanso de muchos croatas famosos.
El cementerio fue creado en 1876. El arquitecto Hermann Bollé diseñó el edificio principal. La construcción de las arcadas, las cúpulas, y la iglesia en la entrada se iniciaron en 1879. El trabajo fue terminado en 1929. Este arquitecto es también muy famoso. Fue el encargado de la reforma de la catedral.


Bueno, después de estas disquisiciones, vuelvo a la visita. Comemos en una de las múltiples terrazas de estas calles. Destaco un plato tradicional que pedimos varios, y que suena algo así como “cebakchichi”, que da lugar a muchas bromas, son salchichas pequeñas tradicionales. Y probamos el primer vino local, de Istria, hecho con uvas malvasía.

Y volvemos andando al hotel. Otra media hora!!! Llegamos a las cuatro de la tarde, y llevamos por delante un largo día. Así que a descansar un rato.

A las siete salimos de nuevo. Nos dirigimos hacia la zona de la plaza principal. En estas calles se puede apreciar muchos edificios de influencia austrohúngara. La arquitectura en Croacia refleja la influencia de sus vecinos. La presencia austriaca y húngara es visible en los espacios públicos y edificios de las regiones del centro y norte, mientras que las construcciones de las costas de Dalmacia e Istria exhiben una influencia veneciana.
Hay una zona con muchos bares, restaurantes, terrazas. Hay mucha gente joven y está todo a rebosar.
Cuando intentamos cenar, no encontramos sitio. Intentamos en muchos sitios pero no es fácil encontrar mesa para diez personas. Está todo lleno, recorremos la zona tratando de encontrar algún sitio, pero todo lleno. Cuando decidimos volver a cenar al hotel, JavierZ que persiste en su empeño, encuentra un restaurante en un pequeño patio interior, que está casi vacío.
Se llama The Atrium by Philo. Es un restaurante moderno, muy bonito, con unos detalles muy cuidados y un servicio excelente. Nos llaman la atención los vasos de agua, de cristal de colores diferentes, estilo veneciano, muy bonitos. También nos gustan mucho las copas de vino, de buen Cristal y un pie de copa fino y elegante.

La comida prevalece el estilo italiano. Aquí el vino que tomamos es un riesling. Pero la nota de la cena la da el plato que pide JavierG, un plato típico italiano.

Cacio e pepe es un plato de pasta de la cocina romana. «Cacio e Pepe» significa queso y pimienta en varios dialectos del centro de Italia. Como el nombre sugiere, los ingredientes de este plato son tan solo pimienta negra, queso Pecorino Romano y pasta, en este caso spaguettis. Después de un rato, dice que para seguir necesita un !extintor! Parece que pica mucho, pero con la ayuda de una copa de vino tinto, consigue acabarlo!!!!
Y de vuelta al hotel. A descansar que mañana también madrugamos, salimos a las 7,50 horas!
Escudo de Zagreb
Miércoles, 13 de septiembre
Un poco antes de las ocho de la mañana iniciamos el viaje. Tenemos por delante un recorrido de unos 270 kilómetros. Tras una pequeña parada técnica llegamos a Pula hacia las 12 horas.
Pula
Se le llama ¨la pequeña Roma de Croacia¨. El monumento más importante a visitar es el anfiteatro. Cuando llegamos nos está esperando el guía local, Bruno.

Como hay mucha cola para entrar nos dice que mejor iniciamos la visita con un recorrido por la ciudad.

Vemos la Puerta de Hércules del siglo I y llegamos al Arco de los Sergios. Este arco del triunfo, con preciosos detalles de estilo corintio, fue levantado hacia el 27 a.C. en honor a varios miembros de la familia Sergia.

Hay muchos turistas a su alrededor. Pasamos el arco y seguimos por la calle principal. Hay algunos edificios bonitos, de estilo austriaco.
A un lado están las ruinas de un pequeño Teatro Romano, así como el Museo Arqueológico de Istria y el Museo de Historia de Istria, ubicado en un antiguo Castillo de 1630.
Siguiendo por la calle del arco, a mano izquierda está la Capilla de Santa María Formosa, que era parte de una abadía benedictina del siglo VI.
Al finalizar la calle hay una plaza en la que se encuentra el Templo de Augusto. a su lado un edificio clásico que era el antiguo Ayuntamiento.

Un poco más adelante está la Catedral de la Asunción (siglo V) y el Monasterio Franciscano.


Hacemos un alto en el camino para tomar algún refresco. Algunos estamos recuperando la costumbre adquirida en un viaje anterior al sur de Italia de tomar el aperitivo con un Aperol Spritz…

Ya no hay nadie en la taquilla del anfiteatro y podemos entrar con rapidez.
El Anfiteatro de Pula que, como dijimos, es el monumento de mayor relevancia en la ciudad. Construido entre el 27 a.C. y el 81 d.C. es el sexto anfiteatro más grande del mundo. Es el edificio romano mejor conservado de toda Croacia, motivo por el que aparecía representado en el reverso de los billetes de diez kunas.


La fachada que da hacia el mar tiene tres pisos y una altura máxima que ronda los 30 metros, mientras que el resto de su perímetro tan solo tiene dos alturas porque aprovecha el desnivel del terreno. Los dos primeros niveles presentan 72 arcos de medio punto cada uno, mientras que el último cuenta con 64 arcos adintelados.

El primer anfiteatro de la ciudad fue construido en madera durante el reinado de Augusto entre los años 2 y 14 d.C. Bajo el imperio de Claudio fue reemplazado por un pequeño recinto de piedra; en el año 79 el anfiteatro fue ampliado para albergar luchas de gladiadores y los trabajos estuvieron completados en el 81, durante el gobierno del emperador Tito.

En el siglo IV un cristiano llamado Germano fue martirizado en este anfiteatro. El recinto estuvo en uso hasta el siglo V, cuando el emperador Honorio prohibió las luchas de gladiadores, aunque hasta 681 se celebraron combates entre reos sentenciados a muerte y animales salvajes.
Desde la caída del poder romano a finales del siglo V, el anfiteatro sufrió el expolio de sus piedras por parte de la población local, algo que estuvo sucediendo hasta que en el siglo XIII el patriarca de Aquilea prohibió el robo de piedras del edificio.

Durante la Edad Media el interior de la arena se utilizó como recinto para ganado de pastoreo, para torneos ocasionales por parte de los caballeros de la Orden de Malta y para albergar ferias. En 1583 el senado de la República de Venecia propuso desmantelar el anfiteatro y reconstruirlo piedra a piedra en la propia Venecia, aunque la idea fue rechazada.
En 1932 el anfiteatro de Pula se adaptó para acoger producciones teatrales, paradas militares y todo tipo de actos públicos. En la actualidad sus gradas tienen cabida para 5000 espectadores y es un lugar habitual para la celebración de conciertos y algún que otro evento deportivo.

Finalizada la visita seguimos viaje. Vamos a comer a Rovinj a unos 40 kilómetros, casi una hora de viaje.
Rovinj
La ciudad de Rovinj es una de las ciudades más bonitas de Croacia, situada en una península. Tiene un largo paseo marítimo que bordea la costa.

Al llegar, vamos andando por este paseo hasta el restaurante, situado casi al final, la Trattoria Dream. Tenemos ya el menú elegido, una bruschetta de jamón y pasta con trufa. Naturalmente elegimos un vino de Istria, de nuevo y a malvasía.

Llega la guía local, Romina, una joven muy simpática que habla muy bien español y ha estado muchas veces en diferentes lugares de España.
Rovinj es una ciudad pintoresca de calles adoquinadas en la costa de Istria, una península en forma de corazón situada al Noroeste, en la frontera con Eslovenia. La población está circundada por colinas boscosas y pequeños hoteles; las trece islas boscosas del archipiélago de Rovinj ofrecen un maravilloso escenario marino. Este activo puerto pesquero está situado a poca distancia de navegación del histórico puerto italiano de Trieste, lo que explica la presencia de una considerable comunidad italiana.

Una de las características de este lugar son sus casitas de colores que hacen de él un pueblo encantador. Una de las estampas más famosas de Rovinj son sus edificios al borde del mar, coronados por la Iglesia de Santa Eufemia.


Subimos entre las calles atravesando el Arco Balbi, que se encuentra donde solía ser la puerta principal de la ciudad fortificada, fue construido en 1678-1679. El arco conduce a la calle Grisia. Por un lado, está tallada la cabeza de un turco, mientras que por el otro está tallada la cabeza de un veneciano.

La calle Grisia es muy turística, tiene numerosas tiendas de recuerdos, de especialidades, de galerías de arte…

En su extremo hay un bonito mercado de frutas y verduras. Subimos por la calle Grisia y otras calles cercanas, una empinada cuesta, pero merece la pena.
La catedral de Santa Eufemia domina la urbe desde sus 57 metros de altura, y está considerado el edificio barroco más grande de Istria. Fue construida cuando Rovinj servía de baluarte para la flota veneciana.

El elemento más remarcable es la presencia de la tumba de mármol que acoge los restos de Santa Eufemia de Calcedonia, patrona de la ciudad.
Santa Eufemia de Calcedonia (Calcedonia, 289 – 16 de septiembre 304) es venerada como santa y mártir de la Iglesia católica y de la Iglesia ortodoxa y se le rinde culto en muchos lugares: Croacia, Italia, Francia, Argentina, México, Portugal y España. En España es la patrona de Antequera.

Los restos de Santa Eufemia se trasladaron desde Constantinopla en el año 800 d.C., quinientos años después de que fuera martirizada; cada 16 de septiembre los devotos se reúnen alrededor de su tumba.
La historia de Eufemia nos cuenta que era la hija de un senador romano llamado Filofronos y de su mujer Teodosia, ambos naturales de Calcedonia, situada en el Bósforo, enfrente de Constantinopla, en tiempos de Diocleciano. El gobernador de Calcedonia decretó que todos los habitantes de la ciudad debían participar en los sacrificios al dios Ares. Eufemia se negó a participar por su fe cristiana y fue descubierta. Por ello fue sometida a varias torturas, entre ellas la rueda, para que renegara de su fe. Se cuenta que murió en el circo romano víctima de un oso.
Se le atribuye un milagro en el Concilio de Calcedonia del año 451. Allí se debatían algunos dogmas clave acerca de la verdadera naturaleza de Jesucristo. Por un lado, los monofisistas y por otro los ortodoxos. Como no se ponían de acuerdo, decidieron dejar que el Espíritu Santo decidiera cuál de las ideas era la verdadera y lo hicieron a través de las reliquias de Santa Eufemia. Pusieron en dos rollos diferentes los dos dogmas y los depositaron en la tumba. Al día siguiente, al abrirla, solo estaba el rollo de los ortodoxos, confirmando así este dogma como verdadero por la intercesión de la Santa.

En el año 620, una vez conquistada Calcedonia por los persas, sus restos fueron trasladados a Constantinopla. Después de sufrir diversos traslados en los siglos siguientes, los caballeros templarios llevaron la cabeza de la Santa a Nicosia. De allí la pista se pierde y hoy se cree que la mayoría de los restos de la santa reposan en la Iglesia de Santa Eufemia en Rovinj.

Desde lo alto de la colina hay unas espectaculares vistas de la costa. Y bajamos a coger de nuevo el autobús, son las seis de la tarde y nos quedan unos 80 kilómetros, aproximadamente una hora y media de recorrido.
Opatija
Es un destino turístico situado a 13 kilómetros de la ciudad de Rijeka. En este lugar de playas vamos a pasar la noche en el Grand Hotel Adriatic.
Es un hotel de tres estrellas, moderno, pero con algunas peculiaridades. Por ejemplo, el ascensor no llega a la planta baja y hay que subir dos tramos de escaleras para llegar al ascensor. Es extraño, un hotel moderno, con mucho espacio que tenga este problema de diseño. Ni siquiera hay una rampa para subir mejor el equipaje. Quizá tengan otros accesos pero no los hemos visto!
Cena histórica
Hoy es el cumpleaños de JavierA y hemos decidido hacer una celebración en la cena. Hemos preguntado a la guía por un restaurante y hemos reservado en un sitio recomendado, cercano al hotel, podemos ir andando, el Grill House Opatija.
Hemos llegado a la habitación casi a las ocho, no nos da tiempo ni a ducharnos, y salimos al restaurante. Un pequeño problema: buscamos la situación del restaurante en Google, pero no coincide la dirección con la que nos han dado en la recepción del hotel.
En esta disyuntiva, vamos hacia la derecha, hacia la izquierda, encontramos unas escaleras, que llevan al restaurante. Para simplificar, nos han dado la dirección de otro restaurante que también se llama Grill…
Finalmente nos encaminamos en la dirección correcta y efectivamente, nos están esperando. Es un restaurante popular, con una parrilla, un poco ruidoso… Nos sentamos en la mesa para diez, ya digo, es muy pequeño, y cerca tengo un grupo de jóvenes, comiendo unos platos de carne enormes, que en seguida nos miramos y brindamos y son muy simpáticos.
El restaurante es de comida a la parrilla, carne y pescados. Todos piden pescado, varias lubinas, una dorada, a la parrilla. Y yo, debido a mi problema de anisakis, por si acaso, pido un plato de cerdo.
El encargado es muy simpático, habla algo de español, y se llama Gabriel. Conectamos muy bien, y nos orienta con la comida, como guarnición patatas fritas y verduras a la plancha.
A la hora de los vinos, nos saca los que tienen. Mis amigos piden un vino blanco, volvemos al malvasía. Tengo que reclamar una botella de vino tinto para poder acompañar al cerdo que he pedido. Nuestro amigo Gabriel me recomienda un vino de un amigo suyo. Se llama Declic, vino croata, de una uva llamada Teran.
En wikipedia me sale que Teran es denomina Terrano, una variedad de vino eslovena e italiana pero que no debe confundirse con una variedad de uva completamente diferente también llamada Teran , que es autóctona de la parte croata de la península de Istria. Así que mi búsqueda se va acortando y ya está centrada.
El terán vino de Croacia no debe confundirse con el vino italiano Terrano. La uva Terán es una auténtica variedad de uva autóctona (variedad) de la península de Croacia Istria. Es una variedad de maduración tardía y crece en grandes racimos de bayas apretadas. En Croacia, Teran prospera especialmente en Istria, donde es la principal uva tinta. Crece tanto en Terre Rosse (suelo ferroso rojo) como en Terre Bianche (suelo calcáreo blanco). Los croatas suelen hacer vinos completos y robustos a partir de esta uva con matices que van desde el rojo rubí hasta el púrpura. Las características únicas de estos vinos se notan acidez y una ligera astringencia que da una interesante sensación en boca. En fin, el descubrimiento de un vino diferente. Que está muy bueno.
Siguiendo con la cena, el cocinero en la parrilla está concentrado en los pescados, y nosotros nos hacemos algunas fotos con el. Es muy simpático y nos va explicando cómo lo hace. Finalmente nos sirven el pescado, al que le añade una salsa de mantequilla y ajo, que tiene muy buena pinta.


Y se ponen todos a comer, traen también unas fuentes de patatas fritas y otras de verduras a la plancha que están sensacionales. El pescado, según me dicen, está fenomenal, muy bueno, y debe ser así, porque lo devoran rápido y no queda nada.
El cocinero limpia la plancha para poner mi carne. Y espero mientras mis amigos devoran el pescado, el vino blanco, las patatas y verduras…Después de un rato de no traerme nada, al preguntar, se dan cuenta de que mi plato se lo han puedo a otra mesa.
Mientras me lo preparan, mis amigos me dan verduras, patatas… casi ya habría cenado.., Pero finalmente llega el plato. Son unos rollos de cerdo a la parrilla, envueltos en bacon, y rellenos de una especie de salmorejo, que están espectaculares. Fantástico!!!


Como le hemos comentado a nuestro amigo Gabriel que es el cumpleaños de JavierA, cuando le entregamos un pequeño recuerdo, sacan un pastel con velas… espectacular, todos cantando el cumpleaños feliz…al que se suman los de las mesas vecinas.


Pero nuestra sorpresa es mayor, cuando a los pocos minutos, sacan otro pastel con velas … a la mesa de al lado… en que hay unos jóvenes en el entorno de los treinta años… también cantamos la canción y al terminar, hermanados, nos preguntamos de donde es cada uno y estas cosas.,, hablan español, han vivido en España, son muy simpáticos y acabamos hablando del Real Madrid. Si seguimos un par de días más por aquí, hubiéramos intimado.


En esta alegria, Gabriel nos trae a la mesa un teléfono móvil con canciones italianas y una botella de grapa, de la bodega de su amigo.., En definitiva, Querido JavierA una celebración de cumpleaños especial que no olvidarás nunca. Ha sido muy divertida, entrañable, compartida con la gente del restaurante y, además, hemos cenado estupendamente!!!!


Y con esto acabamos el día. Pero os incluyo un poco de historia antes de ir a dormir.
Como final del día, incluyo un poco de historia. Los primeros en asentarse en esta zona fueron pueblos liburnianos e ilirianos. Hasta que fueron dominados por el imperio Romano. En el siglo VII, entran los pueblos bárbaros, aquí se llaman ávaros y croatas, y destruyeron el imperio Romano.
Orígenes antiguos
El territorio de la actual Croacia estuvo habitado durante el periodo prehistórico. En la parte norte se hallaron restos de neandertales que datan del periodo paleolítico, los de Krapina son los mejor conservados.
Mucho después, los liburnianos y los ilirianos se asentaron en la región, al tiempo que los griegos establecieron sus primeras colonias.
En el año 9 d. C. el actual territorio croata pasó al dominio del Imperio romano como parte de la provincia de Dalmacia. En el 305 el emperador Diocleciano construyó un palacio en Split, a donde se mudó cuando se retiró. Durante el siglo V, Julio Nepote, uno de los últimos emperadores del Imperio romano de Occidente, gobernó su pequeño imperio desde dicho palacio. Este periodo culminó con las invasiones de los ávaros y los croatas ocurridas en la primera mitad del siglo VII seguidas por la destrucción de casi todas las ciudades romanas. Los romanos sobrevivientes se retiraron a los lugares más seguros de la costa, islas y montañas. La ciudad de Dubrovnik fue fundada por los sobrevivientes de Epidauro.
Jueves, 14 de septiembre
Salimos a las nueve de la mañana. Es un recorrido de 168 kilómetros, en que tardaremos casi tres horas.
Hoy vamos a recorrer un lugar de una gran belleza natural, el Parque Nacional de Plitvice. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979.
La Unesco declaró siete sitios en Croacia como Patrimonio de la Humanidad.
1) Ciudad antigua de Dubrovnik, en 1979. Edificada en una península de la costa dálmata, la “Perla del Adriático” fue una importante potencia marítima mediterránea desde el siglo XIII. A pesar de los graves estragos provocados por un terremoto ocurrido en 1667, Dubrovnik ha conservado sus hermosos monumentos –iglesias, monasterios, palacios y fuentes– de estilo gótico, renacentista y barroco. Tras haber sufrido daños considerables durante el conflicto bélico que azotó la región en el decenio de 1990, la ciudad se ha beneficiado de un importante programa de restauración coordinado por la UNESCO.
2) Núcleo histórico de Split con el Palacio de Diocleciano, en 1979. Los vestigios del palacio de Diocleciano, construido entre finales del siglo III y comienzos del IV, están esparcidos por toda la ciudad. La catedral fue erigida en la Edad Media sobre el antiguo mausoleo imperial. El resto del núcleo protegido de Split comprende iglesias románicas de los siglos XII y XIII, fortificaciones medievales, palacios góticos del siglo XV y otras mansiones de estilo renacentista y barroco.
3) Parque Nacional de los Lagos de Plitvice en 1979. Al discurrir a través de rocas dolomíticas y calcáreas, las aguas de este parque han depositado a lo largo de milenios barreras de roca travertina, creando así presas naturales que han dado lugar a la formación de toda una serie de lagos, cavernas y cascadas de gran belleza. Este proceso de formación geológica prosigue en nuestros días. Los bosques de este sitio albergan osos, lobos y numerosas especies raras de aves.
4) Ciudad histórica de Trogir, en 1997. Trogir constituye un notable ejemplo de continuidad urbanística. El trazado en cuadrícula de las calles de este antiguo establecimiento insular se remonta al periodo helenístico. La ciudad fue embellecida con múltiples fortificaciones y edificios públicos y privados por sus sucesivos dominadores. Además de sus bellas iglesias románicas, cuenta con edificios renacentistas y barrocos excepcionales que datan de la época de la dominación veneciana.
5) Conjunto episcopal de la basílica eufrasiana en el centro histórico de Poreč en 1997. Lugares de culto de la cristiandad desde el siglo IV, los monumentos religiosos de Poreč forman el conjunto conservado más completo en su género. La basílica, el atrio, el baptisterio y el palacio episcopal son ejemplos notables de arquitectura religiosa. En la basílica se puede observar una asociación excepcional entre elementos clásicos y bizantinos.
6) Catedral de Santiago de Santiago de Sibenik, en 2000. Construida entre 1431 y 1535, la catedral de Šibenik, ciudad de la costa dálmata, atestigua los importantes intercambios en el ámbito de las artes monumentales que se dieron entre el norte de Italia, la Toscana y Dalmacia desde el siglo XVI hasta el XVII. La forma de esta catedral y su ornamentación –por ejemplo, el hermoso friso con 75 figuras esculpidas de hombres, mujeres y niños– ejemplifican una lograda fusión del arte gótico y el renacentista.
7) La llanura de Stari Grad en 2008. En la isla de Hvar, en el Adriático, es un paisaje cultural agrícola que ha permanecido prácticamente intacto desde que fue colonizado por primera vez por griegos jónicos llegados de la isla de Paros en el siglo IV a. de C. La arquitectura original de esta fértil llanura, donde se cultivan sobre todo vides y olivos, se ha mantenido desde la época griega hasta la actualidad. Es también una reserva natural. Su paisaje incluye muros antiguos de piedra y ornamentos, como pequeños refugios de piedra que dan testimonio del antiguo sistema geométrico de división de tierras utilizado en la Antigüedad por los griegos, la chora, que ha permanecido prácticamente intacto durante más de 24 siglos.
El país también cuenta con trece obras maestras en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, junto con España, el país europeo con más obras en la lista:
1) Marcha de los campanilleros de la región de Kastav en el carnaval anual.
2) La fabricación de encajes en Croacia.
3) La procesión Za Krizen (vía crucis) en la isla de Hvar.
4) La procesión de primavera de las Ljelje/Kraljice (reinas) de Gorjani.
5) La fiesta de San Blas, patrono de Dubrovnik.
6) La fabricación tradicional de juguetes infantiles de madera en Hrvatsko Zagorje.
7) Canto y música a dos voces en escala istriana.
8) El Sinjska Alka, torneo de caballería de Sinj.
9) La elaboración del pan de especias en el norte de Croacia.
10) La práctica del canto y la música bećarac de Croacia oriental.
11) El Nijemo Kolo, danza silenciosa del interior de Dalmacia Klapa: canto a varias voces de Dalmacia (Croacia meridional).
12) “Međimurska popevka”, música vocal folclórica de la región de Međimurje.
13) La fiesta de San Trifón y el kolo (danza en corro), tradiciones de los croatas de Boka Kotorska (Bahía de Kotor) que viven en la República de Croacia
Llegada al Parque.
La carretera por la que vamos tiene muchas curvas. Y algunas personas Sean empezando a sentir su efecto. Al escucharnos comentarlo, la guía nos ilustra que en lengua croata, “curvas” es “prostitutas”. Hay que tener cuidado.
Tiene varias entradas y recorridos, nosotros entramos por la Entrada 1.
Plitvice podría ser conocido como el Paraíso de los Agua, ya que cuenta con 16 pequeños lagos, además de múltiples cascadas y arroyos. Está situado en la región de Lika. Declarado Parque Natural por las autoridades de la antigua Yugoslavia en 1949, los Lagos de Plitvice han recibido el reconocimiento de la UNESCO como reserva natural desde 1979.

El parque de Plitvice cuenta con 30.000 hectáreas de naturaleza impoluta. Se ha conformado un paisaje formado por 16 lagos a diferente altitud, comunicados por 92 cataratas y cascadas, con la mayor cascada del parque, de 76 metros de caída libre.


Los 16 lagos resultantes están bautizados según los ahogados que las leyendas cuentan bajo sus aguas. Uno es el lago del Gitano; otro, el de la Abuela; también está el del Pastor Mile, y más cerca, el más grande de todos, el de las Cabras. Tiene 2,5 kilómetros de largo, una distancia más que razonable para hundir el optimismo de 30 cabras que confiaron demasiado en la fortaleza del hielo al huir de los lobos.

Es muy boscoso, sobre todo hayas (un 75%), bastante abetos y algo de pinos. El área es también hogar de una enorme variedad de especies animales. Fauna difícil de encontrar en otros lugares se puede encontrar aquí, como el oso pardo europeo, el lobo, el águila, el búho, el lince, el gato montés y el urogallo, junto con muchas especies más comunes. Además, sapos amarillos, ciervos y cárabos, todos ellos escondidos de los visitantes de Plitvice.


Bajo estas pozas hay además joyas como el curioso cangrejo de río Astacus astacus, que utiliza el material calcáreo para revestir su caparazón haciéndose cada vez más de piedra. Y el proteo, una insólita salamandra que sólo habita por estas cuevas, sin ojos y sin pigmentación alguna, toda de color carne, como Dios la trajo al mundo.

En los paneles de entrada al parque de Plitvice la palabra más frecuente es travertino. Se refiere a ese milagro que convierte el musgo en roca conforme el agua va depositando cal y cal.

El Parque está dividido de forma natural en la zona del Lago superior y el Lago Inferior. En la parte superior encontramos un total de 12 lagos, Proscansko, Ciginovac, Okrugljak, Batinovac, Big Lake, un lago pequeño, Vir, Galovac, Milino, Gradinsko Lake, Big burget y Kozjak. En esta zona encontramos también numerosas cavidades, por lo que se le conoce como el Parque de la Cueva, aunque existen pequeñas escaleras para acceder al interior de algunas cascadas, aunque hoy en día no es posible su visita.


El sistema inferior de los Lagos de Plitvice acoge cuatro lagos, que son, MIlanovac, Gavanova, Kaluderovac y Novakovic Brod. En esta zona casi todos los cañones alcanzan los 40 metros de altura dotando de una belleza extrema a este lugar. Un camino adecuado para los visitantes bordea el Lago Milanovac, prácticamente en el aire podemos pasar cerca de una de las Cascadas más importantes, Milka Ternina, que fue uno de los cantantes de ópera más famosos de Croacia. En la parte inferior se encuentra la llamada Gruta Azul que alberga numerosas leyendas en su interior.
Iniciamos el recorrido en la zona del gran lago llamado de las Cabras. Hay un mirador, con vistas a las cascadas. Seguimos el recorrido A que nos lleva por unas pasarelas de madera, escaleras arriba, escaleras abajo, hasta el pie de la gran cascada.
Hay una gran cantidad de público. Hay momentos que tenemos que andar en fila, con gente que va y que viene. Muy al principio tenemos el primer incidente. JavierA que va mirando la cascada no ve un escalón y se cae estrepitosamente, se daña un poco las manos, las rodillas, pero lo peor, el tobillo izquierdo. No sabe si tendrá un esguince, pero le duele mucho. Tiene una gran fortaleza de ánimo y sigue la excursión, aunque andando un poco más despacio.
Después de varios kilómetros andando llegamos a una gran explanada, zona de esparcimiento, con bancos y cafés para descansar. Pero no paramos. Vamos a coger el barco, que atraviesa el lago.
Más tarde vemos que hay muchos barcos, pero en ese momento, no hay ninguno y tenemos que esperar bastante tiempo. Tiempo que aprovechamos para que Asun le trate a JavierA el tobillo, masaje, crema, calor… va mejorando…
El paseo en barco es muy tranquilo, el barco va muy lento, disfrutando del maravilloso entorno. Nos bajamos en uno de sus extremos y seguimos recorriendo aquellos senderos, por unos lugares de una belleza excepcional. La mezcla del agua, de un color turquesa brillante, Lis peces y patos, vegetación, cascadas y arroyos, es un lugar único.

Desgraciadamente, tras andar un par de kilómetros, la guía se da cuenta de que nos hemos equivocado y nos hemos bajado del barco en una parada que no correspondía. Por aquí no vamos camino del restaurante… Tenemos que volver al barco… y empezamos a estar un poco cansados. Sin embargo, este error nos ha permitido visitar otra zona del parque de una gran belleza.
Volvemos al barco. Con la mala suerte de que al entrar, cortan a la mitad al grupo, no permiten entrar a los cuatro últimos y tienen que esperar al barco siguiente. Un poco más de retraso. Cuando nos reunimos, todavía queda un largo recorrido hasta el restaurante. Y con nuestro amigo JavierA con el tobillo disgustado… Pero llegamos… a las tres y media de la tarde…
La comida es sencilla, una sopa de fideos muy rica, lechazo al horno, comestible, y de postre unos buñuelos fritos. Y seguimos, ya de vuelta hacia el coche.
Tenemos que andar otro rato para coger un pequeño autobús- tren que va recorriendo el parque. Todo el día había estado amenazando lluvia, pero habíamos ido aguantando con algunas gotas dispersas. Pero en este momento, en cuanto subimos al autobús se pone a diluviar, pero mucho, mucho…
Afortunadamente, en la parada en que nos bajamos hay un pequeño bar cubierto en que nos refugiamos los cientos de personas que estamos por allí. Después de esperar media hora la lluvia empieza a reducirse y decidimos atrevernos a salir. Todavía nos queda otra media hora andando, por senderos entre árboles y exuberante vegetación, con grandes charcos en el camino, hasta llegar al parking en que nos espera nuestro autobús.
Un poco mojados, pero felices de haber disfrutado de este día. El parque es uno de los lugares de la naturaleza que más me ha gustado, es muy espectacular, de una gran belleza, y muy bien cuidado.
Y dormimos en un pueblo cercano a Zadar, en el Hotel Pinija.Un hotel convencional, de turistas de costa, muy grande y agradable. Con tanto retraso llegamos pasadas las ocho de la tarde, ya de noche.
Dejamos las maletas y nos vamos a dar un paseo por el pueblo. Es un pueblo pequeño llamado Petrcane y tiene un agradable paseo por el puerto. En el pueblo buscamos una Konoba, taberna, típica. Son ya casi las 9,30 horas y en el PRI sitio que entramos nos dicen que cierran a las diez. Pero nos recomiendan otro al lado que cierra a las once.
Allí vamos. Hay muy poca gente, y al poco rato estamos ya nosotros únicamente. Pedimos algunos platos variados de pescado, con calamares, langostinos, un pez local, y como plato fuerte un par de lubinas. Coincidimos en que está bien, pero el de ayer nos gustó mucho más!!!
Y después de pedir un licor local, un orujo muy agradable que aquí se llama rakija, nos volvemos de vuelta a dar por acabado el día.
Pero no me acuesto sin dejar un pequeño resumen de historia.
Después de Roma
Existen varias teorías respecto al origen del pueblo croata. Básicamente hay dos, que proponen un origen eslavo e iranio son las más populares. La primera teoría es la más aceptada y afirma la existencia de una migración de los croatas blancos desde el territorio de Croacia Blanca durante el período migratorio en Europa. Contrariamente, la otra teoría propone un origen iranio, basado en las Tablillas de Tanais que contienen inscripciones en griego.
Croacia Blanca es el antiguo nombre dado a una región cuya localización precisa es discutida, aunque existe la certeza de su ubicación en el este de la Europa Central al norte de Hungría, al este de Moraviay al sur de Mazovia.
En cualquier caso, para el 818 los migrantes se organizaron en dos principados: Panonia y Dalmacia, Estados vasallos del Imperio carolingio en ese entonces. El dominio franco terminó durante el reinado de Mislav, dos décadas después. La cristianización de los croatas comenzó en el siglo VII.
El primer gobernante croata reconocido por el papa fue el duque Branimir, a quien el pontífice Juan VIII se refirió como Dux Croatorum (‘duque de los croatas’) en 879. El primer gobernante croata reconocido por el papa fue el duque Branimir, a quien el pontífice Juan VIII se refirió como Dux Croatorum (‘duque de los croatas’) en 879.
Tomislav fue el primer gobernante de Croacia que utilizó el título de rey en una carta dirigida al papa Juan X, fechada en el año 925. Tomislav derrotó a los húngaros y a los búlgaros, lo que le permitió extender la influencia de su reino.
El Reino de Croacia alcanzó su apogeo en el siglo XI durante los reinados de Pedro Krešimir IV (1058-1074) y Demetrio Zvonimir (1075-1089).
Cuando Esteban II murió en 1091, la dinastía Trpimirović llegó a su fin, y Ladislao I de Hungría reclamó el trono croata. La oposición a Ladislao desencadenó una guerra que concluyó con la unión entre Croacia y Hungría en 1102, ya en tiempos del rey Colomán.
Durante los siguientes cuatro siglos, el Reino de Croacia estuvo gobernado por el Sabor (parlamento) y un ban (virrey) designado por el monarca húngaro.
Durante este periodo, el Imperio otomano se convirtió en una amenaza creciente y la República de Venecia comenzó a disputar el control de las costas del Adriático.
En 1428 los venecianos se apoderaron de la mayor parte de Dalmacia, con la excepción de la República de Ragusa, que permaneció independiente y soberana. El avance otomano en la región originó las batallas del Campo de Krbava (1493) y de Mohács (1526); ambas concluyeron con importantes victorias de los ejércitos turcos. La influencia veneciana en esta zona duró unos 400 años…
El rey Luis II de Hungría falleció en Mohács y, en 1527, el parlamento de Cetin escogió a Fernando I de Habsburgo como nuevo señor de Croacia, con la condición de que la protegiese del Imperio otomano y respetase sus derechos políticos. En la práctica, Croacia fue un reino independiente solo de 910 a 1102.
Viernes, 15 de septiembre
A las nueve comenzamos la ruta del día. Nos dirigimos a Zadar, estamos muy cerca a unos 15 kilómetros.
El coche nos deja en un lado del paseo marítimo. En una zona del puerto deportivo, hay muchos yates.
Nos está esperando la guía local, Sundica, una joven muy simpática que habla muy bien español.
Zadar
Esta ciudad ha estado muchos siglos bajo el protectorado veneciano para no ser dominada por los reyes croatas. Inicialmente, los venecianos llegaron el año 998.
Sucesivamente fue disputada diversas veces entre venecianos y húngaros.
En 1111, Zadar pasó de nuevo a Venecia y volvió a formar parte de Hungría en 1154. Venecia la dominó nuevamente de 1160 a 1183. En 1202 los venecianos, durante la cuarta cruzada, la conquistaron definitivamente tras un sangriento sitio. Los croatas del interior habían prometido un pago a los venecianos por barcos para transporte de la cruzada, pero, al no poder cumplir, los venecianos desviaron los barcos a Zadar. El papa Inocencio III excomulgó a los implicados, ya que el rey de Hungría había manifestado su intención de unirse a la cruzada.
Desde entonces Zadar empezó a florecer como capital de la Dalmacia veneciana, teniendo un considerable desarrollo urbanístico y artístico relacionado con el Renacimiento italiano. En 1396 fue fundada la Universidad de Zadar, a semejanza de las universidades de la península italiana. Desde 1409 hasta 1797 Venecia consiguió en los pobladores de Zadar los mejores defensores de su «República».
Aunque otras zonas cercanas estuvieron controladas por los turcos otomanos, la ciudad se convirtió en una plaza fuerte veneciana y capital de sus posesiones en la costa dálmata.
La ciudad antigua está en una península de 1 kilómetro de largo y 400 metros de ancho.
La visita la iniciamos en la calle Tri Bunara, calle ancha, en donde se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Salud. Fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, y posteriormente reconstruida.

A su lado se encuentra el Parque de la Gloria, llamado así porque expone el busto de muchos personajes ilustres de la ciudad. No hay ninguna mujer, lo que está ocasionando numerosas polémicas.
Comenzamos la visita con dos monumentos modernos, situados en el paseo marítimo.
Monumento al Sol o El Saludo al Sol. Se compone de trescientas placas de vidrio de varias capas colocadas al mismo nivel que el paseo marítimo empedrado. Consta de un círculo de 22 metros de diámetro, con módulos solares fotovoltaicos debajo. Los elementos de iluminación instalados en círculo se encienden por la noche y producen un espectáculo de luces. El monumento, diseñado por el arquitecto croata Nikola Bašić , simboliza la comunicación con la naturaleza, se comunica con la luz, mientras que el cercano órgano marino comunica con el sonido. Fue inaugurado en 2008. El lugar tuvo una gran divulgación, cuando, tras una visita de Alfred Hitchcock, dijo que era el mejor lugar para disfrutar de una puesta de Sol.

En este gran círculo se han celebrado diferentes festejos. Baile de tangos, música ambientada con las luces que se iluminan por la noche. Pero dado su nombre, es preferido por los amantes del yoga, que suelen ser vistos aquí al amanecer. El saludo al sol clásico es una secuencia dinámica de 12 posturas, realizadas como un solo ejercicio continuo en las que se sincroniza el movimiento con la respiración.
En una línea lateral, están representados en círculos más pequeños, también con placas solares, los planetas, manteniendo la escala de tamaño y distancia relativa con el sol. En el borde del gran círculo está escrito el nombre de las iglesias cercanas.
A su lado se encuentra otro original monumento. Es el órgano marino, una combinación interesante y original de arquitectura y música . A diferencia de los órganos ordinarios accionados por fuelles o bombas de aire, el sonido de estos órganos se crea bajo la influencia de la energía del mar , es decir, de las olas y las mareas .

Su autor es también el ingeniero Nikola Bašić, en colaboración con un experto en sonido, un experto en hidráulica y un taller especializado en diseño y afinación de los tubos.
Desde el paseo no se ve nada especial, ya que forma parte integrante del muro costero. Cada secuencia tiene incrustadas en el muelle tuberías de diferentes diámetros , que «liberan» diferentes sonidos bajo la influencia del mar. El órgano marino fue inaugurado el año 2005.
Pasamos un rato escuchando las notas que se originan. Su sonido depende de la fuerza del viento y de las olas, y se nota cuando cerca pasan barcos, canoas…No puede llover a gusto de todos, y algunos vecinos se han quejado de esta música ( ruido?) continuo, que se amplifica por las noches, con las tormentas…
En este paseo se celebran muchos festivales, entre los que destaca el de la Luna Llena, en que los campesinos y artesanos locales venden los productos típicos de alimentos. Nos interesamos por los licores locales.
Nos explica la guía que se produce un licor fuerte, los rakija travarica o rakia que se elabora a partir de un aguardiente que proviene de la uva y posteriormente se le añaden hierbas aromáticas y amargas.
Después de la elaboración del vino, los tallos de uva prensados restantes y el orujo que se destilan en un aguardiente estilo grapa. Las cepas de uva que se utilizan en la elaboración de rakjia son blancas y muy aromáticas, como el sauvignon blanc, el moscatel y distintas variantes. Nos destaca el marrasquino que es un licor que hace de una variedad de cerezas llamadas marrascas a las que se añade azúcar, almendras y miel. Se elaboró por primera vez por los monjes dominicos de Zadar de donde viene el más estimado.
Con independencia del blanco, se hacen muchos con aromas florales, especias y frutas.Tienen un grado alcohólico entre el 45 y 65 por ciento. La guía nos cuenta que su padre hace un licor con hojas de salvia, quizá demasiado fuerte con el que únicamente pueden su padre y su tío!!!
Y seguimos hacia el centro de la ciudad, por una zona de puestos de recuerdos turísticos.
Nos situamos en un gran espacio abierto, en el que originalmente estuvo el Foro Romano. Estaba cubierto con viviendas que fueron bombardeadas y destruidas por los bombardeos británicos durante la Segunda Guerra Mundial. Esta desgracia permitió sacar a la superficie sus restos arqueológicos, que hoy se encuentran situados en este lugar, un museo al aire libre.

En uno de sus lados se encuentra la iglesia de San Donato monumento de estilo prerrománico de principios del siglo IX.

Se tiene constancia de que San Donato fue un obispo que jugó un importante papel en la diplomacia bizantina a principios del siglo IX. También fue quien llevó a Zadar las reliquias de Santa Anastasia, una de les patronas de la ciudad.
Tiene una base circular, y se sustenta sobre seis pilares y dos columnas. Tiene una galería que se supone servía para el servicio religioso.
Su interior rígido tiene una acústica excelente y es utilizado como escenario del concierto del Festival Internacional anual de Música del Renacimiento Medieval, también conocido como «Las Tardes Musicales de San Donato».

La iglesia está unida al Palacio arzobispal y por detrás, a la Catedral de Santa Anastasia. En la fachada del palacio hay tres imágenes, que representan a Júpiter en los extremos y a Medusa en el centro.

Los orígenes de la Catedral de Santa Anastasia se remontan a una basílica cristiana construida en los siglos IV y V, mientras que gran parte del edificio de tres naves actualmente en pie fue construido en estilo románico durante los siglos XII y XIII. Conserva las reliquias de Santa Anastasia que trajo Donato de Bizancio. El sitio ha sido incluido en la Lista Indicativa de Sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO .

La fachada, terminada en 1324, tiene dos órdenes: el inferior y más macizo tiene tres portales, el central está coronado por un bajorrelieve de la Virgen con el Niño y los Santos. Crisógono y Anastasia; el superior culmina en un frontón triangular. Hay un gran rosetón de estilo románico y otro más pequeño de estilo gótico.estilo. El borde izquierdo de la fachada está decorado con una estatua de un león y el borde derecho con una estatua de un toro: son símbolos de los evangelistas Marcos y Lucas, respectivamente. El portal principal ricamente decorado contiene un bajorrelieve de los cuatro apóstoles. La luneta del portal izquierdo está decorada con una estatua del cordero místico, mientras que las consolas cercanas a la bóveda contienen estatuas del ángel Gabriel y la Virgen María.


Durante el asedio de Zadar por parte de los venecianos y los cruzados en 1202, la catedral sufrió graves daños. Durante todo el siglo XIII el edificio estuvo en reparación. La planta baja y el primer piso del campanario se construyeron en 1452.

El Papa Juan Pablo II llegó a la catedral el 9 de junio de 2003, en uno de sus últimos viajes internacionales.

En una calle lateral se ve la iglesia de las benedictinas. En esta iglesia se había ido acumulando durante siglos un gran tesoro de reliquias y obras de arte sacro. Durante la Segunda Guerra Mundial ocultaron estas obras debajo del campanario y se negaron a admitir su existencia. Actualmente se exponen en un museo en este lugar.
Recorremos las calles cercanas, con poco interés, edificios de la época soviética. Están celebrando misa y no se puede entrar. Al finalizar la celebración religiosa hacemos la visita del interior. Y volvemos al autobús.
Historia reciente de Zadar
La historia posterior a 1800 es agitada. Tras la ocupación francesa fue incorporada al Reino napoleónico de Italia (1805-1809) y luego a las Provincias Ilirias, bajo administración francesa de 1810 hasta 1813, cuando pasó nuevamente a Austria.
En el siglo XIX, la ciudad fue centro del irredentismo italiano y (en menor medida) del renacer croata (el primer diario en lengua italiana y croata se publicó de 1806 a 1810 durante el Reino napoleónico de Italia). En 1900 ya sobrepasaba los treinta mil habitantes, con el 70 % de latinos. En 1920 el Tratado de Rapallo asignó oficialmente la ciudad a Italia, por su mayoría de habla italiana.
Desde 1918 hasta 1947 Zadar fue italiana, capital de la provincia homónima en la Dalmacia central.
Tras la caída del régimen mussoliniano en 1943, Zadar fue sede de una guarnición alemana (aunque quedó administrada por la República de Mussolini). Siguiendo indicaciones de Tito, Zadar fue bombardeada 72 veces por las fuerzas británicas y estadounidenses, probablemente para destruir lo que quedaba de la comunidad italiana en Dalmacia.
La ciudad de Zadar fue arrasada por bombardeos aéreos de los Aliados en 1943 y 1944, y por eso fue llamada la «Dresde italiana». Casi el 30% de la población civil italiana de la ciudad pereció a causa de los ataques hechos principalmente con bombas incendiarias.
En 1947 la ciudad adquirió oficialmente el nombre croata de Zadar.
Al final de la guerra se unió a Croacia y, con ésta, a Yugoslavia. Entre 1945 y 1947, la población de origen italiano fue exiliada y sus propiedades confiscadas casi en su totalidad, debido a las persecuciones de Tito, quien borró y eliminó con su política el legado y la cultura italiana de la Dalmacia histórica.
Zadar fue la capital de uno de los distritos de la República independiente en 1991, cuando unos disturbios antiserbios provocaron la destrucción de 350 casas y comercios de serbios de la ciudad y el ejército popular yugoslavo, junto con milicias serbias, avanzaron hacia la ciudad, que fue bombardeada y durante un año quedó aislada de Zagreb, sufriendo algunas destrucciones, inclusive de lugares históricos e iglesias.
En enero de 1993, las fuerzas croatas asumieron el control de los alrededores de Zadar (pero aún sufrió algunos ataques hasta que la guerra acabó en 1995).
Sibenik
Hay hora y media de recorrido hasta Sibenik. Llegamos a las dos de la tarde. Nos dejan en el paseo marítimo y vamos andando hacia el restaurante Gradska Vjecnica, que está situado en un lateral de la Catedral. Tenemos una agradable comida, un primer plato de mejillones y marisco con pasta, y un segundo plato de atún a la plancha.

Nos atiende aquí la guía local, Kosjenja, que en la plaza ya nos hace una introducción a la historia de la ciudad. A diferencia de otras ciudades cercanas, no fue construida por los romanos, sino por los pueblos croatas que llegaron de EUropa central entre los siglos VI y VIII.

La Catedral se encuentra en la plaza de la República de Croacia, rodeada de palacios barrocos de época veneciana. Además del Palacio Episcopal hay una estatua del constructor de la Catedral, Juan de Dalmacia. También se ubica el Antiguo Ayuntamiento, destruido durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y reconstruido de forma fiel destacando la belleza de su fachada con portales y dos escaleras que conducen a un segundo piso lleno de ventanales.


La Catedral de Santiago, construida desde 1431 hasta 1536 y declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco en el año 2000, es el monumento más importante.


Construida completamente en piedra caliza y mármol de la isla de Brac, este templo religioso en el que se combinan de forma harmoniosa diferentes estilos como el gótico y el renacentista, destaca por su fachada lateral que presenta un friso con 74 cabezas que representan a los ciudadanos que aportaron dinero para su construcción y una portada conocida como el Portal del León, escoltada por las figuras de Adán y Eva.
La construcción de la catedral comenzó en estilo gótico veneciano y fue terminada en estilo renacentista Toscano. En 1441 el consejo de ciudad eligió a Juraj Matvejev Dalmatinac (Juan de Dalmacia), educado en artes en Venecia, para ser el arquitecto principal de la catedral. Él dirigió la construcción del templo hasta su muerte en 1475. Con sus ideas y métodos exquisitos este artista grandioso del último período gótico florido cambió el concepto original de la iglesia. Él la agrandó con un cubo lateral, elevó la altura de los ábsides, y enriqueció el templo con decoraciones esculturales. La construcción continuó bajo las órdenes de constructores venecianos que culminaron la obra en 1.555.
Seguimos andando por el centro histórico repleto de callejuelas con suelo de mármol, casas y arcos de piedra y antiguas iglesias. Pasamos por delante de la Iglesia de Santa Bárbara y vamos subiendo por estrechas y empinadas callejuelas hasta llegar a la pequeña iglesia ortodoxa de la Asunción.
Se llega a la Iglesia de todos los Santos. Siguiendo por estas calles, llegamos a la Iglesia de San Juan, obra también de Juan de Dalmacia.
Otra curiosidad es la influencia de Tesla en la ciudad. Como ya hemos dicho antes, Tesla nació en un pueblo de Croacia. Una época de su vida estuvo trabajando para generar electricidad en las cataratas del Niagara. Pero al mismo tiempo quiso desarrollar un proyecto similar para llevar la electricidad en su patria. Lo intentó en Zagreb, pero no recibió el apoyo esperado. Así que desarrolló su proyecto en esta ciudad, viniendo a ser la tercera ciudad del mundo en tener iluminación eléctrica. En la foto, una reproducción de una de las farolas que se instalaron en su origen.

En lo alto hay cuatro fortalezas correspondientes a diferentes momentos históricos. La mas importante fue la Fortaleza de San Miguel. Su posición estratégicamente dominante la convirtió en parte principal del sistema defensivo de Sibenik desde la época medieval, aunque en la actualidad funciona como sala de conciertos al aire libre y desde sus murallas tienes una de las mejores vistas de la ciudad y el Mar Adriático.

Además de la de San Miguel hay otras tres fortalezas situadas en posiciones estratégicas que ayudaron a proteger la ciudad de Sibenik de posibles ataques enemigos como son la del Barón, la de San Juan y la de San Nicolás.
En la bajada llegamos a una de las plazas más importantes. Actualmente hay un parking de cuatro plantas debajo de la misma. Es una gran plaza, lugar de reunión de la gente, aunque no tiene terrazas ni bares. Como curiosidad, hay un pequeño estanque, que va marcando las horas y minutos mediante doce chorros de agua, que van cambiando cada cinco minutos.

Finalmente volvemos a pasear por el paseo marítimo disfrutando de la brisa del mar y las vistas a los restos de muralla que rodean la ciudad.
En este paseo hay varias terrazas, y aprovechamos para hacer un descanso antes de volver al autobús.
Historia de Sibenik
Sibenik es mencionado por primera vez bajo su actual nombre en 1066 en la carta del rey Petar Krešimir IV de Croacia. Acabó sucumbiendo a los conquistadores venecianos con la caída bajo el poder veneciano en 1412, después de que la ciudad fuera sitiada durante tres largos años.
Desde Finales del siglo XV los turcos amenazaron con frecuencia a Sibenik. Varias veces fue atacada desde el mar y los turcos llegaron hasta los muros de la ciudadela con su ejército, pero nunca tuvieron éxito en su conquista.
La caída de la república veneciana en 1797 dejó a Šibenik bajo autoridad de Austria después de casi 400 años de dominación veneciana, y permaneció dentro del Imperio austrohúngaro hasta 1918 en que pasó a formar parte del Reino de Yugoslavia. Durante la Segunda Guerra Mundial fue ocupada por la Italia fascista y la Alemania nazi. Después de la Segunda Guerra Mundial, formó parte de la República Democrática Federal de Yugoslavia hasta la independencia de Croacia en 1991. El 16 de septiembre de ese año, Šibenik fue duramente atacada por tierra, mar y aire por las fuerzas del ejército yugoslavo dentro de la ofensiva lanzada para evitar la independencia de Croacia.
Aunque esta ciudad fue muy importante en el pasado, actualmente con sus 40.000 habitantes tiene menos que otras ciudades como Split o Zadar. Una de las razones fue la peste que asoló la ciudad en el siglo XVII, que redujo su población a algo más de 1.000 habitantes.
Llegada a Split.
Llegamos a Split hacia las siete de la tarde y nos dirigimos al hotel President. Después de dejar el equipaje salimos hacia el centro.
Nos dirigimos a las calles céntricas, hacia el mar. Sabemos que estamos en el mejor sitio de la ciudad al ver una tienda de Zara. Por cierto, Zara era el nombre veneciano de la ciudad de Zadar, nombre croata!!! Una curiosidad más!
En una plaza van a celebrar un concierto. Está ya todo el público, sentado en sillas, en las escaleras, en todas partes. Debe ser un buen concierto.
Y en un sitio que parece agradable, en una plaza lateral a esa calle principal, preguntamos, y hay sitio. No nos complicamos más la vida y decidimos cenar allí. Se llama Fish Mama, por supuesto especulado en pescado.
Aparte de unos entrantes marinos a compartir, la mayoría prefiere hoy carne, con preferencia por el steak tartare. A algunos les gusta, para otros, como yo, de sabor está bueno, pero está preparado con exceso de líquido, y se hace pastoso. Pero nos lo comemos… casi todo.

Y de vuelta, el grupo se divide. Algunos van al hotel directamente y otros nos quedamos en una bonita terraza disfrutando de un agradable gin tonic…y poco más, antes de las doce, estamos en el hotel.
Sábado, 16 de septiembre
Y hoy nos dirigimos a Trogir, un pequeño pueblo en la Costa Dálmata de Croacia. El diminuto casco antiguo de esta pequeña localidad se encuentra en una isla de apenas 1 km² conectada por dos puentes a tierras continentales en la cara norte y por un puente a la Isla Čiovo, en la cara sur.
Por su singular trazado urbano y por la relevancia de algunos de sus edificios barrocos y renacentistas, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997.
El origen de Trogir fue el asentamiento de Tragyrion fundado por colonos griegos allá por el siglo III a.C., que pronto se convirtió en un importante puerto de la costa dálmata. Con anterioridad, los helenos ya habían colonizado otras islas cercanas como Korčula o Vis.
Más tarde, bajo el dominio de Roma, Tragurium perdió relevancia ante la pujanza de la cercana Salona, capital de la provincia romana de Dalmacia.
Pero en el siglo VII, tras el saqueo de Salona por parte de pueblos eslavos, muchos de sus habitantes se refugiaron en Tragurium (Trogir). Al estar enclavada en una pequeña isla fortificada fácilmente defendible y situada estratégicamente en mitad de las rutas comerciales, Trogir se transformó en un enclave esencial de la costa del Mar Adriático.
Durante la Edad Media Trogir, como gran parte de Dalmacia, estuvo sucesivamente bajo el dominio del Imperio Bizantino, Croacia, Venecia y Hungría. Aunque también disfrutó de periodos de autonomía como ciudad-estado entre los siglos XI-XIV.
Finalmente, en 1420 comenzó un largo periodo bajo el control de la República de Venecia, que se prolongaría por casi cuatro siglos. De esta época datan la mayoría de edificios históricos de Trogir que muestran un exquisito conjunto de arquitectura románica, gótica y renacentista.
El casco antiguo de Trogir es realmente pequeño. De hecho, su paseo marítimo no mide más de 450 metros. Abundan las callejuelas y pequeños patios.
Al llegar nos recibe la guía, una joven que habla muy bien español. Se llama Antea y conoce bien España, ha estudiado en Huelva, en Málaga, muchos otros sitios de Andalucia y del resto de España. Y nos hace la visita muy agradable. Conoce muy bien la historia de la ciudad y nos ameniza la visita con muchas anécdotas.
La Puerta Norte es la puerta principal de entrada a la ciudad desde la época medieval y está culminada por una estatua del Beato Giovanni Orsini, patrón y protector de la ciudad. Aquí lo llaman San Iván de Trogir. Entramos por esta puerta, que está junto a un antiguo palacio, hoy museo.

El clásico punto de reunión es la Plaza Juan Pablo II que es donde se encuentran la Catedral de San Lorenzo, la Iglesia de San Salvador (con un enorme reloj en su fachada y la antigua logia anexa), El Palacio Ducal (del s. XIII, hoy sede del Ayuntamiento) y el Palacio Cipico (del s. XV, con un bonito triforio gótico en la fachada que da a la calle) y la Loggia.
Es una plaza muy bonita, lástima que en sus tres cuartas partes esté ocupada por la gran terraza de un bar. Y en las calles adyacentes las terrazas ocupan casi toda la calle, con un estrecho paso para los peatones.
Es una ciudad completamente turística. En Trogir viven unos 13.000 habitantes, pero únicamente hay censados 150 habitantes en la zona antigua. Hay muchos establecimientos turísticos, y se alquilan habitaciones en todas partes.
La ciudad está repleta de turistas, y es difícil caminar por la ciudad. Posteriormente, cuando salimos de la ciudad por la Puerta Sur vemos que se encuentran atracados no menos de 12 cruceros…
Al llegar a la plaza lo primero que visitamos es el Palacio Cipico de 1457 se encuentra ubicado frente a la Catedral, junto a la plaza principal de Trogir. Era una familia muy importante de la ciudad. Es muy interesante su fachada con sus ventanales y decoraciones de la pared, sus tallas poseen detalles preciosos e incluye además el escudo de armas de la familia Cipico. Como curiosidad, el portal sur está decorado con ángeles que portan hojas con la inscripción “nosce te ipsvm” que significa “conócete a ti mismo. Actualmente hay una escuela de música.

Sin embargo el monumento más destacado es la Catedral de San Lorenzo, que se divisa desde prácticamente cualquier punto de Trogir. Comenzó a construirse hacia el 1200, pero no se dio por finalizada hasta 1589, por lo que mezcla elementos tanto románicos como góticos e incluso renacentistas o barrocos.
Destaca el portal románico de la cara occidental (1240), obra del maestro Radovan. Es una gran obra de arte plagada de cientos de figuras talladas con extrema delicadeza. Obra, la mayor parte, del maestro Radovan, cuya firma encontramos en el tímpano, algo muy poco habitual allá por el siglo XIII. En el tímpano y las arquivoltas se muestran escenas de la vida de Cristo y la Virgen. En las jambas podemos ver distintos santos, apóstoles y la representación de los trabajos que evocan las estaciones del año (agricultores, cazadores…). Mientras que en la parte interior de las jambas hay una increíble colección de animales fantásticos: sirenas, grifos, centauros…

En los pilares exteriores de la portada vemos representados a Adán y Eva sobre leones, un motivo muy habitual de las catedrales venecianas de la región.
La torre de 47 metros, con mezcla de 3 estilos arquitectónicos en sus 3 pisos. Se puede subir y se tiene una magnífica vista de la ciudad.

La otra obra a destacar es la Capilla de Juan de Trogir, restaurada en 2001. Se añadió en el siglo XV y es obra de Nikola Firentinac (Nicolás el Florentino), es considerada la segunda gran obra de la catedral y reúne todas las características del arte del renacentista. Los ángeles barrocos que custodian el sarcófago son un añadido del siglo XVIII. Juan de Trogir fue un obispo del siglo XII que impulsó mucho el crecimiento de la ciudad.

Una leyenda dice que un campesino tuvo una visión, que buscase en un pozo en el Interior de la iglesia. Allí encontraron los restos del santo.

Otra leyenda dice que los venecianos se llevaron muchos tesoros de la ciudad. Al encontrar el cuerpo de Juan de Trogir, tenia un valioso anillo. Intentaron sacarlo, pero no pudieron. por lo que acabaron cortando la mano. Y se la llevaron a Venecia. La maldición del santo cayó sobre Venecia. De los 30 barcos que partieron solo 6 llegaron a su destino, y, además, una epidemia de peste castigó a la ciudad. En recuerdo del santo tan querido, la noche del 13 al 14 de noviembre, las campanas de todas las iglesias de la ciudad, tocaron de modo simultáneo durante muchas horas. De modo que los ángeles transportaron de vuelta la mano con el anillo y la depositaron en la capilla del santo en la Catedral.

En un lateral está el Palacio Ducal en que destacan su fachada de estilo renacentista y su patio interior de estilo gótico. En el pasado solo los nobles podían acceder y fue después de 1848 cuando abrió sus puertas a todos los públicos. Este Palacio fue reconvertido en Ayuntamiento a finales del siglo XIX.



La Iglesia de San Salvador se construyó sobre los restos de una antigua iglesia del siglo XI, la Iglesia de Santa María, creada para proteger la ciudad de una plaga de peste. El edificio está liderado por un bonito reloj de 50 metros, muy característico en las ciudades de Croacia, y que sigue dando la hora hoy en día. En su interior se ha instalado un Memorial a los soldados caídos en la guerra de independencia, en los años 90.


A su lado, la Loggia Veneciana es una sala con vestigios de una época veneciana, posee restos de columnas y estatuas romanas en un marco medieval precioso. En 1471 el artista Niccolò di Giovanni Fiorentino esculpió un relieve dedicado a la Justicia en el que situó un león veneciano en su centro. Como anécdota decir que en el friso original falta el león que eliminaron después de que Mussolini afirmara que allá donde hubiera un león, esa ciudad sería italiana… ¡Dicho y hecho, el león fue eliminado! Hoy se encontraba cubierto por una tela y no lo pudimos ver. Es una de las construcciones más bonitas de la plaza y destaca su techo de madera increíblemente bien trabajado. A día de hoy se ha convertido en un lugar donde se reúnen músicos locales. Cuando llegamos nosotros hay un grupo, se denominan Klapa, y son grupos de más de tres personas que cantan a capellán canciones tradicionales. En este caso son cuatro cantantes, interpretan una bonita canción y son muy aplaudidos.

Música tradicional
El instrumento musical más importante es la tambura o tamburitza, un instrumento de cuerda utilizado en toda Croacia, principalmente en Eslavonia. La guzla, un instrumento de una cuerda similar a una mandolina, es otro de los instrumentos más utilizados en las tradiciones croatas.
Una de las tradiciones musicales más importantes es el klapa, un ensamble de tres o más personas que interpretan a capella varias canciones tradicionales que tratan temas como el amor, el vino, la patria y el mar. Existen varios festivales organizados para preservar y promover el klapa; en 2012, la Unesco lo incluyó en el Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad. Otras tradiciones musicales importantes son el canto en escala de Istria, el canto ojkanje de Dalmacia, el bécarac de Eslavonia y los ensambles Zagorje de la región norte de Zagreb.
En cuanto a la danza, el kolo es la tradición más importante del legado croata, durante el cual las personas se toman de las manos y bailan en círculos. Se suele bailar durante bodas, festivales y otras celebraciones.
Después de acabar de visitar la plaza paseamos por las callejuelas del casco antiguo repletas de casas de influencias barrocas y renacentistas, hasta encontrar rincones con encanto como plazas, patios y antiguas iglesias como la de San Pedro.
Salimos por la Puerta del Sur, a un paseo marítimo, terreno ganado al mar, hay bares y terrazas, y hay varios cruceros atracados. Siguiendo por este paseo se llega al Castillo del Kamerlengo.
Fue construido en el siglo XV por los venecianos para proteger la ciudad de los ataques por mar, esta fortaleza de planta octogonal fue residencia del gobernador de Trogir y estaba unida a la cercana Torre de San Marcos que todavía se conserva en un buen estado. En la actualidad se utiliza como sala de conciertos

El Kamerlengo era un personaje de la Corte del Papa y se encargaba de administrar las riquezas de la Iglesia, controlar los impuestos y que las propiedades de la Iglesia fueran cuidadas y utilizadas de manera eficiente.
En esta zona está el Monasterio de San Nicolás fundado en el 1064 y ocupado por monjes benedictinos desde entonces. También son dignas de mención la Iglesia de San Juan Bautista, al sur de la Catedral, la Iglesia de Santo Domingo, medio oculta entre el paseo marítimo y los callejones interiores.
Y regresamos callejeando hasta la plaza principal, a descansar en el café que ocupa casi todo ese lugar. Aprovechamos para comprar en una pastelería cercana unos dulces típicos llamados “rafioli”. Es un postre con relleno muy sabroso, en forma de ravioli o, a mi me recuerda más a la forma de una empanadilla. Es un dulce de origen croata. La fina masa de rafioli se hace de harina, yemas, grasa derretida, leche, azúcar, azúcar de vainilla, una pizca de sal y un poco del vino de postre dálmata prošek, y luego se deja reposar por un breve tiempo. Para el rico relleno es necesario mezclar el azúcar con la clara de huevo y añadir almendras tostadas molidas, y un sabor único proviene de la cáscara de limón rallada, la nuez moscada y la vainilla, como también el ron y el imprescindible maraskino.
Nos hablan de otro dulce típico. Se basa en una figura encontrada en Trogir. Es un bajorrelieve griego que representa la figura de un joven desnudo, Kairos, o sea el Dios del “momento fugaz», una oportunidad favorable que se opone al destino del hombre. Este momento favorable debe ser aprovechado (es decir, el Kairos alado y permanentemente corriendo por su mechón de cabello), de lo contrario el momento se va volando sin retorno y ya no puede ser atrapado… Este momento feliz te lo proporciona un Dulce de chocolate, llamado Kairos.


Y de vuelta a Split.
Split
Es la principal ciudad de la región de Dalmacia, y la segunda ciudad más populosa del país, con unos 250 mil habitantes, después de Zagreb, de la que dista 380 km. Es un importante puerto pesquero y base naval del Adriático, así como un centro cultural y turístico importante; la ciudad antigua es una joya arquitectónica, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1979.
A la vuelta nos dirigimos directamente a comer. Es un restaurante típico, con unas magníficas vistas sobre la bahía, la konoba Barkarola. Con esta bonita vista disfrutamos de una buena lubina regada de un excelente malvasía. Un verdadero lujo.

Y ya bien alimentados físicamente, vamos a por el alimento espiritual. En la ciudad el monumento más importante son los restos del palacio de Diocleciano.

La ciudad creció alrededor de la casa de descanso del emperador romano Diocleciano, quien nació cerca de allí en el año 245 d. C. Se retiró en el año 305 al palacio que había construido cerca de Salona y fue sepultado allí en el 313. El palacio fortificado se convirtió después en una fábrica de uniformes romanos y en el núcleo de la ciudad. A principios del siglo VII, después de que la cercana ciudad romana de Salona fuera saqueada por los ávaros (nómadas de Asia central), los refugiados convirtieron el palacio en una ciudad fortificada y el mausoleo de Diocleciano en la catedral de la ciudad. La ciudad era completamente neolatina a finales del siglo VII.

Diocleciano, nacido con el nombre de Diocles, fue emperador de Roma desde el 284 hasta el 305. Nacido en una familia iliria de bajo estatus social, fue escalando puestos en la jerarquía militar hasta convertirse en el comandante de la caballería del emperador Caro. Tras la muerte de Caro y de su hijo Numeriano en campaña en Persia, Diocleciano fue proclamado emperador por el ejército. Consiguió acceder al trono tras un breve enfrentamiento con Carino, el otro hijo del emperador Caro.
En su gobierno se ha hablado mucho de la famosa Persecución de Diocleciano que tuvo lugar entre los años 303 y 311 se convertiría en la mayor y más sangrienta persecución oficial del imperio contra los cristianos, pero no logró su objetivo de destruirlos. Es más, a partir del año 324 el cristianismo se convirtió en la religión dominante del Imperio bajo el gobierno de Constantino I el Grande. Sin embargo, a pesar de sus fracasos, las reformas de Diocleciano cambiaron de forma fundamental la estructura del gobierno imperial y ayudaron a estabilizarlo económica y militarmente, permitiendo que el Imperio perdurase más de cien años más, cuando había estado a punto de colapsarse pocos años antes.
Enfermo y debilitado, Diocleciano abdicó el 1 de mayo de 305, convirtiéndose en el primer emperador romano en dejar voluntariamente su cargo. Desde entonces vivió en su palacio dedicado al cultivo de sus jardines y huertos.
Las cuatro puertas de entrada a la ciudad: la de oro, plata, bronce y hierro
El palacio de Diocleciano era accesible desde cuatro puertas distintas que se conservan como puntos de entrada al casco histórico de Split. La puerta principal, usada por el emperador y su familia, lleva el nombre de puerta de oro. Las puertas de plata y bronce también son monumentales. En cambio, la puerta de hierro es la más pequeña modesta, ya que daba al mar.

En cambio, ahora es seguramente la más usada por los turistas. Los nombres poco tienen que ver con el material con que están construidas, ya que todas son de piedra.
Más que un palacio parece una fortaleza militar, rodeada de murallas con unas vistas estupendas del mar. La mitad del complejo era para el uso personal de Diocleciano y la otra mitad para uso militar.
Vamos paseando por el paseo marítimo, las palmeras son su seña de identidad. Combinan a la perfección con el paisaje dominado por la fachada del palacio de Diocleciano y el campanario de la catedral. Hay muchísimos bares y restaurantes para tomar algo tranquilamente con vistas al mar.
Nos detenemos en un gran cartel, hay varios iguales en el Paseo, en que se recrea como era el palacio de Diocleciano en la antigüedad. La guía nos explica su distribución y nos anticipa lo que vamos a ver cuando entremos.
Desde el paseo marítimo entramos en el palacio por la puerta de hierro, el paseo marítimo en aquella época era el mar, golpeando contra las murallas. Por esta puerta se entra al subsuelo del palacio, a los sótanos. Durante muchos años han servido de vertedero de la población, aquí se echaban las basuras. Hasta que se decidió limpiarlo y rehabilitarlo.
Ahora se exhibe en parte como museo en que se exponen restos arqueológicos y en parte parece un bazar, con comercios, recuerdos, tiendas de todo tipo.

Al salir a la parte superior el conjunto es extraño. Hay una mezcla de restos de los edificios antiguos y casas de viviendas. Es un laberinto complicado, en que se encuentra la fortaleza y el Templo de Júpiter. El emperador lo dedicó al dios romano Júpiter, aunque en el siglo VI se convirtió en el baptisterio de la catedral. Debajo se hizo una cripta dedicada a Santo Tomás y en su interior hay una estatua de San Juan Bautista. Llama mucho la atención, una vez más, el contraste de la función original con el estado actual de este monumento. Además, justo en la puerta hay una esfinge egipcia decapitada.
La parte mejor conservada es el Peristilo, o sea la plaza central del palacio de Diocleciano, desde donde el emperador saludaba y dirigía los discursos a sus súbditos. Rodeado de columnas y las secciones más bellas del templo; allí hacía sus apariciones públicas el emperador. Ahora hay un café, y en las gradas se han puesto cojines para los clientes del café. De hecho, algunos del grupo se han sentado a escuchar las explicaciones de nuestra guía, y un camarero de una forma poco amable les indica que es un sitio para tomar consumiciones.
Lo más llamativo de esta plaza es una esfinge egipcia, para acabar de rematar la mezcla de estilos. Fue cosa de Diocleciano, que hizo traer doce esfinges a Split después de sofocar una rebelión en Egipto. Solo una de ellas se mantuvo intacta después que el cristianismo se impusiera en la ciudad. Las otras once fueron decapitadas.

En esta plaza se encuentra la entrada a la catedral de Split, que se construyó originalmente sobre el mausoleo de Diocleciano. Entramos en la catedral, es un recinto pequeño, en que se va a celebrar una boda. Nos permiten pasar muy amables, están decorando la iglesia, pero no podemos permanecer mucho tiempo. Sobre la iglesia está el campanario de estilo románico-gótico y sus monumentales puertas de madera con imágenes de la vida de Cristo, obra del maestro Buvina. Se puede subir, pero na estas horas ya ninguno se atreve.

Durante este paseo vemos el emblema del equipo de fútbol más importante de Split. La guía nos comenta la rivalidad entre el HNK Hajdug Split y él Dinamo de Zagreb. Durante la Segunda Guerra Mundial los equipos de fútbol locales croatas, el HNK Hajduk Split, y el RNK Split, rehúsaron participar en la liga italiana, suspendiendo sus actividades, para más tarde unirse también a los partisanos (posteriormente el Hajduk se convirtió en el equipo oficial del movimiento de los partisanos). Hoy en día existe una gran pasión por el Hajdug…




Salimos de la muralla por la puerta de oro, en que hay un parque. Lo más visitado es la estatua de Grgur Ninski, que fue un obispo que desafió al papa durante el siglo X haciendo las misas en croata. Eso ayudó a establecer la identidad nacional y a instaurar el cristianismo en la región. Es una estatua enorme de casi nueve metros. Se dice que tocarle el dedo gordo del pie da buena suerte, por eso es algo popular que hacer en Split. Y podemos comprobar que mucha gente lo hace, se frota bien la mano en el dedo gordo del pie, incluso algunos de nuestro grupo manosean el dedo. Una costumbre muy poco higiénica…


Detrás de la estatua de Grgur Ninski es Interesante visitar el museo dedicado a uno de sus mejores escultores, Ivan Meštrovič que ha sido uno de los artistas croatas más influyentes con sus obras. Esta galería tiene la colección más grande de sus obras, con casi 200 esculturas y bocetos. El museo tiene una parte interior, en un edificio diseñado también por Meštrovič, y un jardín de esculturas exterior.
Alrededor del palacio hay muchos rincones, calles y plazas muy bonitos y cuidados.
La Plaza del Pueblo ha sido durante siglos el centro de la vida en la ciudad. Para empezar, allí está el antiguo ayuntamiento gótico de Split. Ahora es una sala de exposiciones. En los demás edificios de la plaza vivían las familias nobles más destacadas de la ciudad. Nunca han faltado comercios de todo tipo. Desde el histórico Café Central, donde se reunían los intelectuales, hasta la librería Morpurgo, una de las más antiguas del mundo.
Otro lugar importante es la Plaza de la República, una de las más bellas que ver en Split. Está rodeada de edificios neorenacentistas de color rosado con arcos, al más puro estilo de la Piazza San Marco de Venecia. De hecho, está inspirada en la arquitectura italiana. Este lugar es en el que cenamos ayer, hoy lo vemos con más luz.
El Palacio Cindro es uno de los edificios más bonitos que ver en Split. Este palacio es uno de los mejores ejemplos de arquitectura barroca de la ciudad. Fue un encargo de la familia Cindro, una familia muy conocida por su implicación en las guerras contra los otomanos durante el siglo XVII. Está en una calle bastante estrecha que deja poca perspectiva para ver bien su fachada, pero aun así llama la atención.
En el corazón de Split está Voćni Trg, una plaza donde hubo un mercado de fruta durante muchos años. Por eso se le conoce popularmente como “plaza de la fruta”. Está rodeada por edificios de gran valor histórico. En primer lugar, destaca una torre veneciana construida en el siglo XV como punto de vigilancia ante posibles ataques.
Enfrente está el palacio Milesi, otro ejemplo de edificio majestuoso del barroco dálmata. Finalmente, en el centro de la plaza hay una estatua de Marko Marulič. Es un poeta del siglo XV considerado el padre del renacimiento croata. En un restaurante cercano a esta plaza cenaremos esta noche.
En el Museo de los Monumentos Arqueológicos de Croacia se conservan todos los restos encontrados en la ciudad, especialmente de la época medieval. Tienen más de 20.000 piezas, aunque solo una cuarta parte forma parte de la exposición. Se pueden contemplar inscripciones, joyas, armaduras, armas y otros objetos de gran valor relacionados con los reyes y familias nobles de Croacia.
Camino del hotel está el Teatro Nacional de Split, es uno de los edificios más bonitos de la ciudad. Su original fachada amarilla llama la atención entre los demás edificios del casco antiguo. Se inauguró en 1893, aunque tuvo que ser restaurado en 1971 tras un incendio. Desde entonces acoge las funciones teatrales más importantes de Split. Tanto ayer como hoy, al pasar hacia las ocho de la noche, se celebra un concierto en los jardines que están delante del Teatro, hay mucha gente y deben ser muy populares.

Y volvemos al hotel a descansar un rato, hacia las seis de la tarde.

A las siete y media hemos quedado en salir a cenar. Tenemos una reserva en el Restaurante Apetit, al lado del palacio de Diocleciano, en una calle lateral del mercado de la fruta.

Nuestros amigos CarmenF y JavierZ nos envían un mensaje de que se han ido a dar un paseo en barco y presenciar la puesta de Sol. Qué romántico, me dan un poco de envidia…


Y nosotros cenamos en este restaurante, muy agradable aunque muy ruidoso. La comida nos gusta y pasamos un rato muy agradable. A la salida algunos hombres proponemos tomar una copa, y algunas mujeres prefieren tomar un helado. Gana la propuesta del helado y volvemos al hotel.

Mañana salimos a las ocho de la mañana, hay que madrugar, a las diez y media de la noche, estamos recogidos.

Domingo, 17 de septiembre
Hay 168 kilómetros a Mostar, unas tres horas de coche. Salimos temprano, a las ocho de la mañana.
Nada más salir, el conductor para en un taller. Hay una rueda pinchada y quiere cambiarla, pero es domingo y no le atienden. Llama por teléfono y consigue que alguien le atienda. Mientras le cambian la rueda, nos tomamos un café y charlamos.

Ya reparado el coche, seguimos viaje. Son las 9,30 horas, hemos perdido casi hora y media.
Bosnia Herzegovina es un país que vivió bajo el dominio otomano durante más de cuatro siglos y que fue duramente atacado durante la Guerra de Yugoslavia. Hoy en día, su población está formada por serbios ortodoxos, croatas católicos y bosnios musulmanes; tres grupos étnicos que convierten a Bosnia en un país de contrastes único en Europa.
Su nombre es una combinación de la zona norte, Bosnia, qué significa Tierra de agua, y del sur, en que un gobernante adoptó un título alemán, Herzog, que significa duque? Tierra del duque.
Bosnia y Herzegovina, tiene una superficie de 51.210 Km2 tiene una población de unos 4 millones de personas.
Su capital es Sarajevo y su moneda Marcos convertibles, aunque aceptan euros habitualmente.
Mostar se encuentra al sur del país se una de las primeras ciudades conquistadas por los otomanos en el año 1468. La influencia turca es palpable en la arquitectura, la cultura y el estilo de vida de sus habitantes. Los turcos controlaron Bosnia más de 400 años. En Mostar hay actualmente 25 mezquitas. En la época de esplendor había 36 mezquitas.
Llegamos a las 12,30 horas. El parking de autobuses está en la zona Cristiana. Al lado del convento de los franciscanos. Fue destruido durante la guerra de independencia, y se ha reconstruido. Su torre de 107 metros de alto es el edificio más alto de la ciudad.

Allí nos espera Armina, nuestra guía local. Habla muy bien español, lo ha aprendido con las telenovelas, y mejorado estudiando en Valencia. Es muy agradable, y podemos comprobar que quiere mucho a su ciudad. Es de familia musulmana y conoce muy bien la historia.

La ciudad antigua de Mostar es la parte más interesante de la ciudad. Sus calles mantienen el empedrado original y están salpicadas de restaurantes y pequeñas tiendas. ¡Un auténtico bazar dentro de Mostar! En el casco antiguo también se encuentra el icono de la ciudad: el Puente de Mostar.
Mostar recibe el nombre de su famoso puente, el Stari Most (‘Puente Viejo’) y por los guardianes que cobraban el pasaje llamados mostari. El puente fue destruido por unidades del Consejo Croata de Defensa durante la guerra de Bosnia, el 9 de noviembre de 1993 a las 10:15 horas. Slobodan Praljak, el comandante de las fuerzas croatas, fue juzgado por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) por ordenar su destrucción y otros cargos.

En 1468 Mostar quedó bajo el dominio otomano y comenzó la urbanización del asentamiento y adquirió el nombre de Köprühisar, que significa «fortaleza en el puente», en el centro de lo que era un grupo de quince casas.
La ciudad fue fortificada entre los años 1520 y 1566, y el puente de madera fue reconstruido en piedra. El puente de piedra, el Stari Most («puente viejo»), fue erigido en 1566 bajo las órdenes del gobernante otomano Suleiman el Magnífico. Parece que fue edificado por un discípulo del mismo arquitecto que construyó la Mezquita Azul en Estambul.
El Puente de Mostar
El símbolo por excelencia de Mostar es su icónico puente de piedra sobre el río Neretva. Construido en el siglo XVI por orden del sultán Solimán el Magnífico, este puente permaneció intacto durante más de 4 siglos. Según cuenta la leyenda, el arquitecto fue el único habitante de la ciudad que no estuvo presente durante la inauguración, temeroso de que el sultán cumpliera la amenaza de cortarle la cabeza si el puente se desplomaba.

El Stari Most contaba con 28 metros de longitud y 20 metros de alto, y rápidamente se convirtió en una maravilla de su tiempo. El famoso viajero Evliya Çelebi escribió en el siglo XVII: «el puente es como un arco iris volando hacia el cielo, que se extiende desde un acantilado a otro. Yo, un pobre y miserable esclavo de Alá, habiendo pasado por 16 países, nunca ví un puente tan alto. Está tirado de roca en roca, tan alto como el cielo “.
Seguimos a Armina por las calles de la ciudad vieja. Es zona musulmana. La calle principal muy estrecha, está completamente cubierta de tiendas de recuerdos, bares y tabernas. Es excesivo, realmente no se disfruta de la belleza de estas casas y calles, con tiendas de recuerdos sin ningún interés, y miles de turistas en fila india. Desgraciadamente, es un fenómeno generalizado en los lugares de mayor afluencia turística.

Hacemos un alto en la Mezquita de los Curtidores. Se construyó en esta zona porque aquí estaba el gremio de los que curtían las pieles, y se impregnaban de un desagradable olor. Para evitar que fueran a otras mezquitas, se construyó una para su uso exclusivo.

La calle desemboca en el famoso puente. El suelo de toda la calle está cubierto de piedras pequeñas, muy pulidas y que resbalan mucho. Al llegar al puente, cambia el tamaño de la piedra, más grande, pero como hace un arco con mucha pendiente, resbalan más, especialmente en las bajadas. Para tratar de reducir el riesgo, se han intercalado unos pequeños escalones cruzados para poder apoyar mejor el pie.
Pasamos el puente, nos hacemos las fotos correspondientes y seguimos la calle. Al final cambia el pavimento por una piedra más grande y segura, y se acaban las tiendas. En este barrio residencial visitamos un museo, una casa otomana, en que se puede apreciar como era su forma de vida.
Es la Casa Muslibegovic, considerada el perfecto ejemplo de casa otomana en los Balcanes y declarada Monumento Nacional de Bosnia. En el interior de este precioso edificio, rodeado de los antiguos muebles y alfombras de la casa, nos imaginamos la vida y las costumbres de los otomanos que poblaron los Balcanes.
Y regresamos a comer en uno de las restaurantes de esa calle tan concurrida. Comemos muy bien, unos entrantes de embutidos y quesos con una especie de buñuelos, muy ricos. Y de Segundo una carne guisada de ternera, con patatas, muy sabrosa. De postre un dulce de galleta con almíbar, parece que un poco demasiado dulce, y gusta mucho. Con los cafés nos sacan unos aguardientes blancos para los hombres y de cerezas para las mujeres…Ya hemos recuperado fuerzas…

Tenemos un largo recorrido a Dubrovnik. Pasamos la frontera de salida de Bosnia, un poco lento, hay mucho tráfico.
Guerra de Bosnia
Entre 1992 y 1993, después de que Bosnia y Herzegovina declarase su independencia de Yugoslavia, la ciudad fue objeto de un asedio de 18 meses.
El Ejército Popular Yugoslavo (JNA) en primer lugar bombardeó Mostar el 3 de abril de 1992 y durante la siguiente semana estableció gradualmente el control sobre una gran parte de la ciudad.
El 12 de junio de 1992, el Consejo de Defensa Croata (HVO) y el 4º Cuerpo del Ejército de la República de Bosnia y Herzegovina (ARBiH) (que fue uno de los cinco cuerpos que más tarde serían siete formados en 1992) en una acción conjunta acumularon suficiente fuerza como para forzar al Ejército Popular Yugoslavo de Mostar, quien respondió con bombardeos. Entre los monumentos destruidos estaban un monasterio franciscano, la catedral católica y el palacio del obispo (con una biblioteca de 50 000 libros), una serie de instituciones seculares, así como la mezquita Karadžoz-bey y otras trece mezquitas. Al final de la guerra se considera que quedó destruido un 90 por ciento de sus edificios.
El 18 de noviembre de 1991, la rama en Bosnia y Herzegovina de la Unión Democrática Croata (HDZ), proclamó la existencia de la República Croata de Herzeg-Bosnia, como un «todo político, cultural, económico y territorial» en Bosnia y Herzegovina. Mostar se dividió en una parte occidental, que estaba dominado por las fuerzas croatas y una parte oriental, donde se concentró el Ejército de la República de Bosnia y Herzegovina en gran medida con la mayoría de la población bosnia expulsada de sus hogares en la parte occidental de la ciudad durante la guerra. Después de la guerra, el TPIY acusó al liderazgo de la República Croata de Herzeg-Bosnia de los crímenes de guerra y contra la humanidad, incluyendo la destrucción del puente Stari Most.
Durante la Guerra de Yugoslavia, Bosnia fue el país que sufrió las peores consecuencias y la histórica ciudad de Mostar no se libró de los bombardeos. El Puente de Mostar fue derruido en 1993 y no volvió a ser levantando hasta el año 2005, cuando por fin los habitantes de Mostar recuperaron el símbolo de su ciudad.
La ciudad de Mostar nos muestra las dos caras de su historia. En el pasado el puente dividía la ciudad en dos, la zona católica en la que habitaban los croatas, y la zona musulmana en la que vivían los bosnios.
Mostar resumía el carácter multiétnico y de diversidad de credos de la antigua Yugoslavia. En esta ciudad de la región de Herzegovina vivían ortodoxos serbios, croatas católicos y bosnios musulmanes. De manera que estaba condenada a la catástrofe desde el mismo momento en que estalló el conflicto armado.
Primero trataron de dominarla los que soñaban con una Serbia imperial. Pero la alianza de bosnios y croatas lo impidió. La unión hizo la fuerza, aunque después la situación dio un giro y los croatas quisieron adueñarse de la urbe. Esas etnias vecinas desde hace siglos se tornaron enemigos encarnizados. Solo en la ciudad, se estiman más de dos mil víctimas, si bien nunca se dio una cifra exacta. En cambio sí que hay una imagen muy concreta que plasma la barbarie: la destrucción del puente Viejo o Stari Most de Mostar.
Un puente que unía desde el siglo XVI las orillas del río Neretva. Construcción soberbia que jamás necesitó reparación alguna y ni siquiera vibró cuando la cruzaron los tanques nazis en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo saltó por los aires tras un largo bombardeo croata. Totalmente intencionado, aunque absurdo desde un punto de vista militar. Se trataba de dinamitar la reconciliación entre dos pueblos.
Las crónicas cuentan que al derrumbarse, el Neretva se tiñó de rojo. Es cierto que se debió a un mineral rojizo empleado en el mortero de la construcción. Pero la metáfora era evidente: el río lloraba sangre. El simbolismo de su destrucción fue tan fuerte, que incluso antes de concluir el conflicto, la Unesco proyectó su reconstrucción.
Se descubren huellas de balazos en muchas fachadas o se llega a la plaza de España, homenaje a las tropas españolas que participaron en el conflicto. Más de 46.000 militares españoles han participado desde 1992 en las sucesivas misiones en Bosnia-Herzegovina, primero de la ONU y después de la OTAN y la UE. De ellos, 23 fallecieron. El primero fue el teniente Arturo Muñoz Castellanos, quien falleció en 1993 tras ser gravemente herido por un proyectil de mortero mientras entregaba sangre a un hospital de Mostar.
La plaza más grande de la ciudad de Mostar, desde 1995, se llama Plaza de España en honor a los soldados españoles. La plaza, que fue completamente reconstruida y restaurada, fue inaugurada en 2012 por Su Majestad, el Rey Juan Carlos I , y se erigió un monumento en memoria de los soldados españoles. Hoy existen dos placas en su memoria. En el espacio de exposición al aire libre del Alcázar de Toledo se colocó una placa conmemorativa con los nombres de los soldados españoles caídos en Bosnia y Herzegovina.
Después de la guerra, de 1996 a 2008, España apoyó la reconstrucción de Bosnia y Herzegovina y desempeñó un papel importante en el proceso de paz, fortaleciendo el sector de defensa, asistiendo a los refugiados, estableciendo una economía sostenible, estabilizando y fortaleciendo el estado de derecho. España, entre otras cosas, participó con importantes fondos en la restauración de destacados monumentos culturales e históricos en Bosnia y Herzegovina como el Ayuntamiento de Sarajevo, la Catedral de Mostar y la Plaza de España en Mostar.
En esa plaza se conserva la Gimnazija, un edificio decimonónico que sirvió de escuela para niños y niñas de cualquier etnia. Y a la vuelta de la esquina se ve la Sniper Tower desde la que dispararon indiscriminadamente francotiradores de todos los bandos. Un edificio ahora esquelético, en ruinas, un monumento que ahora solo dispara un mensaje: que no se olvide.
En ese sentido también destaca la mezquita Karadozbegova, situada a pocos pasos de la Casa Muslibegovic. Su arquitectura conserva la esencia de los grandes edificios otomanos de Europa. A su alrededor sigue existiendo un pintoresco cementerio donde se entierran a los fieles del templo.
Situación actual
El Acuerdo Marco General para la Paz en Bosnia y Herzegovina (o GFAP por sus siglas en inglés), también conocido como Acuerdos de Dayton o Protocolo de París, se refiere al tratado de paz firmado en 1995 en la base aérea de Wright-Patterson, en Dayton (Ohio, Estados Unidos), por Croacia, Yugoslavia y Bosnia y Herzegovina, que supuso el fin de la guerra de Bosnia, dentro del conjunto de conflictos armados acaecidos entre 1991 y 1995 durante el proceso de desmembramiento de la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia.
Los acuerdos fueron impulsados por el presidente estadounidense Bill Clinton, y fueron suscritos por los principales dirigentes de los estados en conflicto, como el presidente yugoslavo Slobodan Milošević (por la República Federativa de Yugoslavia), el croata Franjo Tudjman (por la República de Croacia), y el bosnio Alija Izetbegović (por la República de Bosnia y Herzegovina).
El principal objetivo del acuerdo fue promover la paz y la estabilidad en Bosnia y Herzegovina, y apoyar el equilibrio regional dentro y alrededor de la antigua República de Yugoslavia.
El Estado de Bosnia Herzegovina se estableció como unión de la Federación de Bosnia-Herzegovina y de la República Srpska, Serbia. Bosnia y Herzegovina es un estado completo, en lugar de una confederación; ninguna entidad o entidades jamás podían separarse de Bosnia y Herzegovina a menos que sea a través de un debido proceso legal .
Tiene un peculiar sistema de Gobierno. Se eligen tres presidentes diferentes, uno de cada comunidad, croatas católicos, musulmanes bosnios y ortodoxos serbios.
Durante el año, ejerce la presidencia en forma rotatoria cada uno durante cuatro meses. Y cada uno elige a su gobierno para ese periodo.
Bosnia y Herzegovina solicitó la adhesión a la UE en febrero de 2016 y obtuvo el estatuto de país candidato a la UE en diciembre de 2022, a condición de que tomara las medidas recomendadas para reforzar el Estado de Derecho, la lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada, la gestión de la migración y los derechos fundamentales.
La carretera de la costa es muy bonita, pequeñas calas con barcos, acantilados, pueblos pequeños muy cuidados…
Pasamos cerca de un lugar con recientes apariciones de la Vigen. El fenómeno de Medjugorje se debe al testimonio de seis niños que afirman que la Virgen María se les aparece desde 1981, hoy en día siguen experimentando este fenómeno que según ellos les transmite la Virgen María.. Además desde entonces se ha convertido en un lugar de peregrinaje para creyentes y curiosos.
Llegamos al Hotel Rixos. Es un hotel moderno, muy bonito, en la costa. Está a un kilómetro aproximadamente del centro de la ciudad. Tenemos una habitación estupenda, grande y muy agradable. Y una gran terraza, con vistas al mar y a la zona de piscina y para tomar el sol.


Dejamos el equipaje y nos dirigimos al centro de Dubrovnik a cenar. Nos dividimos en dos grupos unos van andando y otros en taxi, por supuesto, hay sitio y yo voy en taxi.
Hemos reservado en el restaurante Dubravka 1836, que está situado en el exterior de la muralla a la derecha de la Puerta de Pile. Es una terraza con muchas mesas, en un lugar privilegiado, vistas al mar y a la muralla. La cena es muy buena, y disfrutamos de bromas sobre el viaje.

Al terminar nos damos un paseo, entrando por la Puerta de Pile, la calle principal, hasta el final, en que se encuentra el puerto, con unas magníficas vistas a la montaña.

También hay unos magníficos helados, y hay que probarlos…Vemos un restaurante que nos parece muy agradable y tratamos de reservar para cenar mañana. Pero está completamente reservado ya. Probamos en otro cercano, y parece ser que hay éxito. Mañana os contaré.


Volvemos callejeando por calles del interior, unas calles muy bonitas. No hay casi gente y es un paseo en un entorno de una gran belleza. No cabe duda de que Dubrovnik es la estrella de este viaje… bueno, con el Parque de Plitvice.


Y de nuevo de vuelta, esta vez dos taxis. Y a dormir.
Continuo contando otra época histórica
Monarquía de los Habsburgo y Austria-Hungría
En 1538, tras las múltiples victorias otomanas, Croacia fue dividida en una zona militar y otra civil. Los territorios militares se conocieron como la Frontera Militar Croata y estaba bajo el mando directo del emperador austriaco. El avance de los turcos dentro de su territorio continuó hasta la batalla de Sisak (1593), la primera derrota otomana decisiva, que significó la estabilización de las fronteras. Durante la Gran Guerra Turca (1667–1698), las fuerzas croatas recuperaron Eslavonia, pero Bosnia occidental, que formaba parte de Croacia hasta antes de las conquistas otomanas, permaneció fuera de su control. De hecho, la frontera actual entre ambos países deriva de estos acontecimientos.
Ocupación francesa
Entre 1797 y 1809 el Primer Imperio francés gradualmente ocupó la costa este del Adriático y una parte significativa de las regiones adyacentes, acabaron con las repúblicas de Venecia y Ragusa y establecieron las Provincias Ilirias.
En 1813 los austriacos conquistaron las Provincias Ilirias y dos años más tarde, luego del Congreso de Viena, las anexaron al Imperio austriaco. Con esto se formó el Reino de Dalmacia y se reincorporó el Litoral Croata al Reino de Croacia, ahora juntos bajo la misma corona.
Lunes, 18 de septiembre
Hoy tenemos la visita a Montenegro. Pero Asun y yo ya lo conocemos, estamos cansados, y supone varias hora de carretera. Así que decidimos pasar el día tranquilos, un paseo por Dubrovnik y descansar disfrutando de este magnífico hotel.
Después de desayunar nos vamos andando a Dubrovnik. Es un paseo de veinte minutos. Por el paseo de la costa, magníficas vistas. Desde allí se puede ver nuestro hotel. Ocupa una ladera de la montaña, hasta el mar, en plantas escalonadas que ocupan toda la montaña.

En Dubrovnik damos un largo paseo, recorremos toda la ciudad varías veces. Pero demos para mañana la explicación de esta ciudad.
Y nos volvemos a comer en el hotel, un sándwich, más fresquitos, y después nos damos un paseo por las instalaciones del hotel. Hay una bonita piscina y sitio para tomar el sol. En un lado se ha instalado una plataforma con escaleras para bañarse en el mar. El agua está transparente, y hay bastante gente nadando en el mar.


Y nos vamos a descansar a la habitación
Breve introducción a Montenegro
Montenegro tiene casi 300 km de costa a orillas del mar Adriático. Limita por el norte con Bosnia y Herzegovina y Serbia; Albania por el sur; Croacia por el oeste; y con Kosovo por el este. Tiene una superficie de 13 812 km², en los que habitan unas 650.000 personas. Oficialmente existen dos capitales oficiales: la principal y ciudad más poblada que es Podgorica, y la capital monárquica e histórica que es Cetiña, a la cual se le considera la Antigua Capital Real.
Durante muchos siglos, el territorio, como Principado de Zeta, fue gobernado por una sucesión de dinastías, obteniendo su estatuto internacional como nación independiente en el Congreso de Berlín (1878), convirtiéndose luego en el Reino de Montenegro. Tras la Primera Guerra Mundial, el país alcanzó un acuerdo con Serbia para formar una federación que culminaría con la formación del Estado conocido como el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos y con el fin de la Segunda Guerra Mundial, dicho reino pasó a formar parte de la República Federal Socialista de Yugoslavia, en la que Montenegro permanecería hasta su desintegración en 1992.
Sin embargo, la tensión entre serbios y montenegrinos debido a la desigual posición que tenían ambos grupos en la República Federal aumentó con los años. Como forma de igualar la importancia de ambos estados, en 2002 se estableció la confederación de Serbia y Montenegro. Sin embargo, diversos grupos comenzaron a presionar por la independencia, la cual fue aprobada a través de un plebiscito realizado el 21 de mayo de 2006 por un 55,5 % de los votantes. Finalmente, el Parlamento de Montenegro proclamó la independencia del país el 3 de junio de 2006. Fue reconocido en los días posteriores por diversos países del mundo, incluyendo Serbia, e ingresó en la Organización de las Naciones Unidas.
Montenegro ha solicitado ser miembro de la Unión Europea. El 18 de diciembre de 2010, el Consejo Europeo decidió otorgarle el estatus de «candidato oficial» para ser miembro de la Unión.
Montenegro se convirtió formalmente en miembro de la OTAN en junio de 2017, aunque Montenegro sigue profundamente dividido respecto a la adhesión, un acontecimiento que desencadenó una promesa de acciones de represalia por parte del gobierno de Rusia.
Montenegro lleva negociando con la UE desde 2012. En 2018, el anterior objetivo de adhesión para 2022, se revisó para 2025.
En la actualidad, Montenegro es uno de los países más pobres del continente con un PIB per cápita de 7.000 dólares, pero durante los últimos años se han producido importantes mejoras.
Según los críticos las privatizaciones han fomentado la corrupción y ha enriquecido a los allegados al gobierno. En los últimos treinta años, la mayoría de las empresas estatales han sido privatizadas de forma encubierta. Ðukanović y su familia se han convertido en las personas más ricas del país. Su hermano Aleksandar, que estaba en paro, controla el capital de la mayor entidad financiera de Montenegro, el Prva Banka. Su hermana Ana, que fue juez durante las privatizaciones, posee uno de los mayores bufetes de abogados.

Montenegro utiliza el euro como medio de pago. El país no tiene moneda propia
Las protestas montenegrinas contra la corrupción comenzaron en febrero de 2019 contra el presidente en funciones Milo Đukanović y el gobierno del Partido Democrático de los Socialistas (DPS), en el poder desde 1991, dirigido por el primer ministro Duško Marković.
El primer ministro, en la actualidad Dritan Abazović, del partido United Reform Action (URA).
El nombre en montenegrino de este país es Crna Goraque que se traduce en castellano directamente como «montaña negra», como referencia al color con el que se ven los Alpes Dináricos desde el mar Adriático debido a la oscura tonalidad de los bosques que cubren dichas cumbres. Según otra teoría, se llama así por haber sido esta área montañosa, por muchos siglos, refugio de las poblaciones latino-romanas (dichas «latini nigri» en el medioevo) de Iliria, que estaban huyendo de la invasión de los eslavos.

Las llanuras costeras son estrechas, con una anchura de entre 2 y 10 km a lo largo del accidentado litoral adriático, en el que se presentan diversos estuarios y bahías, destacando la bahía de Kotor, considerado el fiordo más austral del continente.
Esta ciudad de Kotor es la que van a visitar hoy nuestros amigos.
El antiguo puerto mediterráneo de Kotor está rodeado de fortificaciones construidas durante la República de Venecia. Aunque es conocido como el fiordo más meridional de Europa, en realidad, se trata de una ría.
Aunque la declaración de Comarca natural, cultural e histórica de Kotor fue inscrita como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979, se ha convertido en un referente turístico, especialmente para cruceros, a partir de la década de 2000. Asimismo, en 2017 fue incluida en la declaración de Fortificaciones venecianas de defensa de los siglos XVI al XVII.
Vuelta de la excursión
A las cinco de la tarde vuelven nuestros amigos. Se les ha dado bien, han pasado las fronteras rápidamente, sin aglomeraciones.

En Montenegro han llegado a un pequeño pueblecito, Perast que cuenta con 349 habitantes y está situada a pocos kilómetros al noroeste de Kotor. Cerca de la población se encuentran dos pequeñas islas, el Islote Sveti Dorde (Isla de San Jorge) en el que se ubica un monasterio benedictino del siglo XII y Gospa od Škrpjela, (Nuestra Señora de las Rocas) pequeña isla artificial de 3030 m² en la que existe un antiguo santuario dedicado a la Virgen de la Roca. Cogen un barquito para pasar a la isla.

La isla es artificial, formada a partir de rocas y restos de viejos barcos hundidos trasportados por la gente. En la isla existe una tradición conocida con el nombre de Felsenwerfens que consiste en que el día 22 de julio de cada año la gente conmemora la construcción de la isla arrojando piedras al mar, lo que hace que la superficie de la isla vaya aumentando poco a poco.

En la isla destaca como construcción una iglesia construida en 1632 para sustituir a la anterior, (construida en 1452) la iglesia ha sido reformada y ampliada en 1722 y en 1979 pasó a formar parte (junto con toda la bahía de Kotor) del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Y llegan a Kotor. Es una ciudad amurallada. Ha llegado un crucero y hay mucha gente. Pasean por las calles de la ciudad. Como monumento destaca la Catedral de San Trifón. Se trata de una de las dos catedrales católicas en Montenegro.



A nuestros amigos les ha encantado, y a continuación incluyo algunas de las fotos que han hecho.
Hoy tenemos la cena en un restaurante del puerto de Dubrovnik. El restaurante Plokisar, En la terraza muy agradable. Nos depedimos aquí de los aperol spritz


Hay unos músicos tocando jazz, y al acabar la cena nos quedamos escuchando hasta que se marchan. Acaban pronto, algo más de las 10,30 horas. Así que nos volvemos paseando por el centro de Dubrovnik.
Hoy he tenido un día tranquilo, así que me ha dado tiempo a hacer un resumen de la historia reciente de estos países. Es un poco larga, así que os pido disculpas. En cualquier caso no es necesario leerlo!!!!!
Nacionalismo
En el siglo XIX se producen fenómenos nacionalistas, que en gran medida buscan la unión de estos países eslavos.
En las décadas de 1830 y 1840 surgió un nacionalismo romántico que inspiró el Movimiento Ilirio, una campaña política y cultural que buscaba la unidad de todos los eslavos meridionales en el Imperio. Su objetivo principal era establecer un idioma estándar como contrapeso del húngaro, junto con la promoción de la cultura y literatura croata.
Durante la Revolución húngara de 1848, Croacia apoyó a los austriacos, el ban Josip Jelačić ayudó a derrotar a las fuerzas húngaras en 1849 y dio paso a un proceso de germanización. Hacia la década de 1860, el fracaso de esta política se volvió aparente y en 1867 se celebró el Compromiso austrohúngaro; en este tuvo lugar una unión entre los gobiernos del Imperio austriaco y el Reino de Hungría.
La Primera Guerra Mundial
Se busca esa union, pero antes de que se pueda llevar a cabo estalló la I Guerra Mundial.
Con el estallido de la I Guerra Mundial, Croacia parecía volver a ser un títere de las grandes potencias. Una delegación croata llamada Comité Yugoslavo convenció al Gobierno serbio para que fundara una monarquía parlamentaria que gobernara ambos países. Aunque muchos croatas no tuvieran claras las intenciones de los serbios, sí estaban seguros de las de los italianos, quienes no perdieron un segundo tras la guerra para adueñarse de Pula, Rijeka y Zadar. Así, los croatas eligieron unirse a la suerte de Serbia.
Montenegro entró en guerra del lado de Serbia y los Aliados.
El Comité Yugoslavo se convirtió en el Consejo Nacional de los Eslovenos, Croatas y Serbios tras la caída del Imperio austrohúngaro en 1918. El Consejo rápidamente negoció la creación del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos con sede en Belgrado (el complicado nombre se cambió por el de Reino de Yugoslavia en 1929). El reino de Montenegro, otrora independiente, también fue incorporado.
El rey Nicolás I de Montenegro había escapado a Francia durante la guerra, pero los galos no le dejaron marchar, lo que supuso el fin de tres siglos de dinastía Petrović.
A lo largo de los años veinte, algunos montenegrinos, molestos por ser los “hermanos menores de Serbia”, así como por haber perdido su soberanía e identidad distintiva, se opusieron de forma enérgica a la unión con Serbia. El 6 de enero de 1929, el rey Alejandro proclamó una dictadura real, abolió los partidos políticos y suspendió el gobierno parlamentario, acabando así con cualquier esperanza de cambio democrático. En 1934, durante una visita de Estado a Marsella, el rey Alejandro fue asesinado por el croata de inspiración fascista Ustaše. Mientras tanto, a mediados de los años veinte, surgió el Partido Comunista Yugoslavo; Josip Broz Tito se convertiría en su líder en 1937. El alto número de miembros montenegrinos en el Partido Comunista era quizá un reflejo de su descontento con la categoría de Montenegro dentro de Yugoslavia.
Los problemas internos empezaron casi desde el principio. Igual que bajo los Habsburgo, los croatas gozaban de escasa autonomía; además, las reformas monetarias beneficiaron a los serbios. A raíz de un acuerdo entre yugoslavos e italianos, los primeros cedieron Istria, Zadar y varias islas. La nueva Constitución abolió el Parlamento croata, centralizó el poder en Belgrado y en los nuevos distritos electorales los representantes croatas habían disminuido sensiblemente.
La oposición contra el nuevo régimen fue capitaneada por el croata Stjepan Radić, que apoyaba la idea de Yugoslavia, pero más en plan federal. Su alianza con el serbio Svetozar Pribićević demostró ser una seria amenaza contra el régimen y fue asesinado en 1928. El rey Alejandro I de Yugoslavia aprovechó el ambiente de temor a una guerra civil y zanjó cualquier esperanza de cambio democrático con la instauración de una dictadura monárquica, que abolía los partidos políticos y el Parlamento. Mientras tanto, en la década de 1920 ganó empaque el Partido Comunista Yugoslavo del que Josip Broz Tito se convertiría en líder en 1937.
Un día después de la proclamación de la dictadura, el bosnio croata Ante Pavelić fundó en Zagreb el Movimiento de Liberación Croata de la Ustacha, inspirado en el ideario de Mussolini. Su objetivo consistía en crear un Estado independiente, incluso por la fuerza. Como tenía miedo de ser arrestado, primero huyó a Sofía, en Bulgaria, donde contactó con revolucionarios macedonios antiserbios. Luego se trasladó a Italia y estableció campos de entrenamiento para su organización bajo la mirada benevolente de Mussolini. En 1934 él y los macedonios asesinaron al rey Alejandro en Marsella.Italia respondió con el cierre de los campos y el encarcelamiento de Pavelić y de muchos de sus seguidores.
La Segunda Guerra Mundial
Durante la II Guerra Mundial los nazis invadieron Yugoslavia en múltiples frentes. Tras aplastar al ejército yugoslavo, Alemania e Italia dividieron el país en un mosaico de zonas de control. Los italianos controlaban Montenegro y partes de la vecina Dalmacia. Algunos montenegrinos contrarios a la unión colaboraron con los italianos con la esperanza de que se reinstaurara la dinastía Petrović. Mientras tanto, los partisanos de Tito y los chetniks(monárquicos) serbios se enfrentaban a los italianos. Durante la ocupación en la Segunda Guerra Mundial existió un estado fascista croata, otro serbio y otro en Montenegro.
Cuando Alemania invadió Yugoslavia el 6 de abril de 1941, los alemanes y los italianos colocaron en el poder a los miembros exiliados de la Ustacha; los italianos esperaban así recuperar sus territorios en Dalmacia. En cuestión de días, el Nezavisna Država Hrvatska (NDH; Estado Independiente de Croacia), liderado por Pavelić, emitió una serie de decretos destinados a perseguir y a eliminar a los “enemigos” del régimen, velada referencia a los judíos, gitanos y serbios. Entre 1941 y 1945 la mayoría de la población judía fue retenida y enviada a campos de exterminio.
A los serbios no les fue mucho mejor. La Ustacha estipulaba “el exterminio de un tercio de los serbios, la expulsión de otro tercio y la conversión del tercio restante al catolicismo”, y así fue. Cada pueblo organizaba su pogromo contra los serbios y se crearon campos de exterminio, entre los que destacó el de Jasenovac (al sur de Zagreb), donde fueron asesinados serbios, judíos, gitanos y croatas antifascistas. El número exacto de víctimas serbias es incierto, aunque es probable que ascendiera a cientos de miles.
No todos los croatas apoyaron estas políticas y algunos incluso las denunciaron. El régimen de la Ustacha solo fue apoyado mayoritariamente en la región de Lika, al suroeste de Zagreb, y al oeste de Herzegovina. El acuerdo de Pavelić de ceder buena parte de Dalmacia a Italia hizo que la Ustacha apenas gozara de apoyo en esa zona. Y tampoco tuvo mucho soporte entre los intelectuales de Zagreb.
Aparecieron los chetniks, formaciones serbias de resistencia armada lideradas por el general Draža Mihailović. Los chetniks nacieron como una forma de rebelión antifascista, pero pronto empezaron los ataques contra la Ustacha y las represalias, con masacres de croatas en el este de Croacia y en Bosnia.
La lucha antifascista más efectiva fue llevada a cabo por unidades partisanas lideradas por Tito. Con sus raíces en el ilegalizado Partido Comunista Yugoslavo, los partisanos atrajeron a intelectuales y a antifascistas de todo tipo. Consiguieron un amplio apoyo popular con un temprano manifiesto que, aunque vago, parecía concebir una Yugoslavia de posguerra basada en algo parecido a una federación.
Aunque en un principio los Aliados respaldaban a los chetniks, pronto resultó obvio que los partisanos eran los verdaderos antinazis. Hacia 1943 la ayuda militar y diplomática de Winston Churchill y de otras potencias aliadas contribuyó al control partisano de gran parte de Yugoslavia. A medida que conquistaban territorios, constituían gobiernos locales que posteriormente les facilitaron su transición al poder. El 20 de octubre de 1944, Tito entró en Belgrado con el Ejército Rojo y fue nombrado primer ministro. En 1945, con la rendición de Alemania, Pavelić y la Ustacha huyeron y los partisanos aparecieron en Zagreb.
Los que quedaban del ejército del NDH, en un último intento por no caer ante los partisanos, trataron de cruzar a Austria. Un reducido contingente británico se topó con una columna de tropas en retirada pero no aceptaron su rendición. Tras rendirse por fin a los partisanos se produjeron una serie de masacres que, junto a las inhumanas marchas a las que fueron obligados, se cobraron las vidas de miles de soldados del NDH y de partidarios de la Ustacha (más de 50 000 personas aunque el número exacto se desconoce).
Se había creado la federación comunista de Yugoslavia. Tito estaba decidido a crear un Estado en el que ningún grupo étnico dominara el panorama político. Se compuso de seis repúblicas (Montenegro, Macedonia, Serbia, Croacia, Bosnia y Herzegovina y Eslovenia) además de dos provincias autónomas: Kosovo y Voivodina. Tito hizo efectivo este delicado equilibrio creando un Estado monopartidista y haciendo una rigurosa campaña ante cualquier tipo de oposición, ya fuera nacionalista, monárquica o religiosa. Se fijó la frontera del nuevo Estado: Montenegro consiguió Kotor, pero perdió algunas zonas de Kosovo en el toma y daca que llevó a cabo Tito para crear un equilibrio entre las diversas repúblicas yugoslavas.
La etapa posterior a la Segunda Guerra Mundial
Josip Broz Tito nació el 7 de mayo de 1892 en Kumrovec, en la actual Croacia y por entonces parte del Imperio austrohúngaro
Su padre era croata, mientras que su madre era eslovena. Su familia era campesina, pero no de las más pobres del lugar. Murió en 1980 a los 87 años de edad.
Tito fue el principal arquitecto de la segunda Yugoslavia, una federación socialista que duró desde la Segunda Guerra Mundial hasta 1991. A pesar de ser uno de los fundadores del Kominform, fue también el primero en desafiar la hegemonía soviética. Fue partidario de la vía al socialismo independiente (a veces denominado «titoísmo»), y uno de los principales fundadores y promotores del Movimiento de Países No Alineados, así como su primer secretario general. Como tal, apoyó la política de no alineamiento entre los dos bloques hostiles en la Guerra Fría.
En 1948 Tito se distanció de Stalin y rompió el contacto con la Unión Soviética, lo que provocó consternación en Montenegro, dados sus vínculos históricos con Rusia. De todas las repúblicas yugoslavas, Montenegro era la que tenía el mayor número per cápita de afiliados al Partido Comunista y una alta representación en el Ejército.
Tito creó el socialismo autogestionario, muy diferente del soviético, se distanció de la URSS y de la OTAN y fue uno de los principales países del Movimiento de Países no Alineados.
Durante los años sesenta, la concentración de poder en Belgrado se volvió un asunto cada vez más peliagudo, y se hizo patente que el dinero de las repúblicas más prósperas (Eslovenia y Croacia) se estaba distribuyendo a las otras repúblicas, y no siempre de manera justa. La situación fue aún más flagrante en Croacia, que veía cómo la riqueza que le reportaba su boyante industria turística se desviaba hacia Belgrado. Además, los serbios de Croacia tenían mayor representación en el Gobierno, el Ejército y la policía.
El malestar fue in crescendo en 1971 cuando los reformistas pidieron una mayor autonomía económica y reducir los vínculos con la federación yugoslava, pero también se pusieron de manifiesto elementos nacionalistas. La Constitución promulgada por Tito en 1974 concedía mayor autonomía a las repúblicas, pero ponía las bases para el ascenso del nacionalismo y las guerras de los años Fenoventa.
En Croacia el malestar alcanzó su clímax en la denominada Primavera Croata de 1971. Dirigidos por reformistas del Partido Comunista de Croacia, los intelectuales y estudiantes exigieron que se aflojaran los lazos de Croacia con Yugoslavia. Además de pedir una mayor autonomía económica y una reforma constitucional, esgrimieron sentimientos nacionalistas. Pero la respuesta de Tito fue restringir drásticamente la liberalización que gradualmente se había conseguido. Los serbios vieron en este cambio el resurgimiento de la Ustacha y los reformistas encarcelados culparon a los serbios de su situación. Se creó el marco perfecto para el posterior ascenso del nacionalismo y la guerra de la década de 1990.
A su muerte en mayo de 1980, Tito dejó una Yugoslavia inestable. Con la economía en un estado lamentable, una presidencia que se alternaba entre las seis repúblicas no pudo compensar la desaparición del líder. El Gobierno central perdió autoridad y la economía se hundió, con el consiguiente rebrote de la desconfianza, tanto tiempo reprimida, entre los diferentes grupos étnicos. En paralelo, el nacionalista Slobodan Milošević subía al poder en Serbia. En 1989 la represión de la mayoría albanesa en la provincia serbia de Kosovo provocó nuevos temores hacia una hegemonía serbia y precipitó el fin de la Federación Yugoslava. A remolque de los cambios políticos que vivía Europa del Este, Eslovenia, en su deseo de independencia, plantó cara a las crecientes provocaciones de Milošević. Para Croacia, quedarse en una Yugoslavia dominada por los serbios sin el contrapeso de Eslovenia era insostenible.
En las elecciones croatas celebradas en abril de 1990, Franjo Tuđman, de la Hrvatska Demokratska Zajednica (Unión Democrática Croata; HDZ), se hizo con el 40% de los votos, frente al 30% que consiguió el Partido Comunista, el cual contaba con la lealtad de la comunidad serbia y de los votantes de Istria y Rijeka. El 22 de diciembre de 1990 una nueva Constitución croata cambió el estatus de los serbios en Croacia, que pasaron de ser una “nación constituyente” a una minoría nacional.
La Constitución no garantizaba los derechos de las minorías y provocó despidos en masa de funcionarios serbios. Así pues, la comunidad serbia en Croacia, que ascendía a unos 600 000, empezó a exigir su autonomía. A principios de 1991, unos extremistas serbios orquestaron varios actos de provocación para que el ejército federal interviniera. El referéndum que se celebró en mayo de 1991 (boicoteado por los serbios) se saldó con un 93% de votos a favor de la independencia croata, pero cuando Croacia se declaró como nuevo Estado el 25 de junio del mismo año, el enclave serbio de Krajina se proclamó independiente de Croacia.
La guerra
A principios de la década de 1990, tres estados de los seis que formaban parte de Yugoslavia decidieron independizarse: Eslovenia, Croacia y Bosnia.
Eslovenia y Croacia realizaron una declaración unilateral de independencia en 1991, lo que provocó una respuesta contundente de las autoridades centrales, que no estaban dispuestas a perder dos de sus territorios. El ejército yugoslavo, liderado por Serbia, inició una guerra contra eslovenos y croatas.
En 1992, Bosnia convocó un referéndum y proclamó su independencia, pero eso desató una guerra civil entre los bosnios partidarios de separarse (bosnio-croatas) y los que apostaban por permanecer dentro de Yugoslavia (serbo-bosnios).
Estos conflictos se conocen como la Guerra de los Balcanes (1991-1995), la península donde se encuentran los países implicados. En los cuatro años que duró el conflicto, murieron más de 130.000 personas (no hay cifras oficiales) y dos millones tuvieron que huir de sus casas.
Con la caída del comunismo en toda Europa del Este, Slobodan Milošević utilizó la cuestión de Kosovo para ascender al poder en Serbia en una oleada de nacionalismo. Gran parte de los montenegrinos apoyaron a sus correligionarios ortodoxos.
En 1991 Eslovenia y Croacia declararon su independencia de la federación y comenzó la guerra de los Balcanes. No se luchó en Montenegro, pero algunos grupos paramilitares montenegrinos, junto con el Ejército yugoslavo, dominado por los serbios, fueron responsables del bombardeo de Dubrovnik y de partes del litoral dálmata. Estas actuaciones no parecían servir a ningún propósito estratégico y fueron rotundamente criticadas por la prensa internacional. En 1992, cuando Bosnia y Herzegovina y Macedonia también habían optado por la independencia, los montenegrinos votaron abrumadoramente por permanecer en el Estado yugoslavo con Serbia. Cierto es que había algo de nerviosismo entre los montenegrinos por el papel que desempeñarían dentro de la Gran Serbia, y la Iglesia autocéfala montenegrina fue resucitada en 1993.
Presionada por la UE, Croacia declaró una moratoria de tres meses sobre su independencia, pero estallaron violentos enfrentamientos en Krajina, Baranja y Eslavonia. Se inició lo que los croatas denominan la Guerra de la Patria. El Ejército Popular Yugoslavo, dominado por los serbios, empezó a intervenir para apoyar a los irregulares serbios bajo el pretexto de detener la violencia étnica. Cuando el Gobierno croata ordenó el cierre de las instalaciones militares de los federales en Croacia, la Marina yugoslava bloqueó la costa del Adriático y sitió la estratégica ciudad de Vukovar, en el Danubio. Durante el verano de 1991 una cuarta parte del territorio croata cayó en manos de las milicias serbias y del Ejército Popular Yugoslavo.
A finales de 1991 el ejército federal y la milicia montenegrina atacaron Dubrovnik y el Palacio Presidencial en Zagreb fue bombardeado por cazas yugoslavos, al parecer en un intento de asesinar al presidente Tuđman. Cuando la moratoria de tres meses acabó, Croacia declaró su independencia total. Poco después, Vukovar cayó finalmente ante el ejército yugoslavo en uno de los ataques más sangrientos. Durante seis meses de enfrentamientos murieron 10 000 personas, cientos de miles huyeron y decenas de miles de hogares fueron destruidos.
El alto el fuego del 3 de enero de 1992, negociado por la ONU, fue ampliamente respetado. Se permitió al ejército federal retirarse de sus bases en el interior de Croacia y las tensiones disminuyeron. A su vez, la UE, ante las presiones de Alemania, reconoció a Croacia, hecho que fue secundado por EE UU. En mayo de 1992 Croacia fue admitida en la ONU.
El plan de paz de la UE en Krajina pretendía promover el desarme de las formaciones paramilitares serbias, la repatriación de los refugiados y la devolución de la región a Croacia. En cambio, solo afianzó la situación existente. En enero de 1993 la repentina ofensiva de los croatas en el sur de Krajina hizo retroceder a los serbios en algunas zonas y puntos estratégicos. En junio de 1993 los serbios de Krajina votaron abrumadoramente para unirse a los serbios de Bosnia, con la esperanza de que al final fueran anexionados a la Gran Serbia. Una expulsión en masa obligó a marcharse a los croatas que quedaban en Krajina.
Entretanto, en la vecina Bosnia y Herzegovina los croatas y los musulmanes bosnios se habían unido al principio ante los avances serbios. Sin embargo, en 1993 empezaron las disputas entre los dos grupos. Las fuerzas croatas de Bosnia fueron responsables de varias atrocidades en suelo bosnio, a destacar las masacres de civiles, la destrucción de mezquitas y la archiconocida voladura del antiguo puente de Mostar. Las hostilidades acabaron cuando en 1994 EE UU promovió la creación de la federación croata-musulmana, mientras el mundo contemplaba horrorizado el asedio serbio a Sarajevo.
Mientras tenían lugar estos acontecimientos en Bosnia y Herzegovina, el Gobierno croata empezó a adquirir armas en el extranjero. El 1 de mayo de 1995 el Ejército y la policía croatas entraron en la ocupada Eslavonia occidental, al este de Zagreb, y en pocos días se hicieron con la región. Los serbios de Krajina respondieron con el bombardeo de Zagreb en un ataque que se cobró siete muertos y 130 heridos. A medida que los croatas afianzaban sus posiciones en Eslavonia occidental, unos 15 000 serbios escapaban de la región pese a las garantías del Gobierno croata.
El mutismo de Belgrado durante esta campaña evidenció que los serbios de Krajina habían perdido el apoyo de sus patrocinadores serbios, lo que alentó a los croatas a avanzar rápidamente. El 4 de agosto el ejército croata lanzó un ataque contra la capital serbia rebelde de Knin. La operación militar duró pocos días, pero fue seguida de varios meses de terror, con el incendio de pueblos serbios.
En Bosnia, la guerra acabó convirtiéndose en un genocidio: las fuerzas serbio-bosnias, de religión cristiana ortodoxa, llevaron a cabo una limpieza étnica y mataron a decenas de miles de musulmanes.
Uno de los peores episodios del conflicto fue la Matanza de Srebrenica, ciudad bosnia en la que 8.000 varones musulmanes fueron asesinados, incluidos niños y ancianos. La masacre ocurrió en una zona considerada “segura” por las Naciones Unidas, que habían desplegado hasta allí a 400 cascos azules, las fuerzas de paz de la ONU.
Más de un millón de bosnios y croatas tuvieron que abandonar sus casas. La capital de Bosnia, Sarajevo, estuvo asediada durante tres años, pero sus habitantes resistieron.
En los Acuerdos de Paz de Dayton, firmados en París en diciembre de 1995, se reconocían las fronteras tradicionales de Croacia y se estipulaba la devolución de la Eslavonia oriental. La transición fue bastante tranquila, pero sus dos comunidades aún se observan con suspicacia y hostilidad.
La Croacia de posguerra
Croacia recobró cierta estabilidad. Una cláusula clave del acuerdo era la garantía por parte del Gobierno croata de facilitar el regreso de los refugiados serbios y, pese a que el ejecutivo de Zagreb convirtió este aspecto en una prioridad según la petición de la comunidad internacional, sus esfuerzos a menudo se han visto trastocados por el intento de las autoridades locales por conservar su singularidad étnica.
En el 2012 los croatas votaron su adhesión a la UE que se hizo efectiva en el 2013. En febrero del 2015 Kolinda Grabar-Kitarović sucedió a Ivo Josipović, convirtiéndose en la primera mujer en asumir la presidencia de Croacia.
Serbia y Montenegro
Al tocar a su fin la sangrienta guerra en Bosnia con la firma de los Acuerdos de Dayton en 1995, el primer ministro montenegrino Milo Đukanović comenzó a distanciarse de su antiguo aliado Milošević. Đukanović, que había sido elegido en 1991, se dio cuenta con el descenso del nivel de vida y el creciente descontento de que a Montenegro le iría mejor si tomaba un rumbo más prooccidental. Al hacerlo se convirtió en el predilecto de los líderes occidentales, que intentaban aislar y hundir a Milošević. A medida que el régimen serbio se convertía en un paria, los montenegrinos fueron recuperando su identidad propia. Las relaciones políticas con Serbia se enfriaron rápidamente y Đukanović ganó las siguientes elecciones en Montenegro pese a la vehemente interferencia de Belgrado. No obstante, Montenegro fue bombardeado (aunque no tanto como Serbia) durante los ataques de la OTAN de 1999; Podgorica y su aeropuerto recibieron directamente los impactos y murieron ocho civiles.
En el 2000 Milošević perdió las elecciones en Serbia, y en el 2001 fue arrestado; murió en prisión en La Haya durante el juicio por crímenes de guerra. En el 2003 el nombre de Yugoslavia pasó a la historia y Montenegro pasó a formar parte de una unión con el Estado de Serbia. En teoría, la unión se basaba en la igualdad entre los dos miembros, pero en la práctica, Serbia era un socio tan dominante que desde el principio se vio que la unión no era factible. Esto volvió a exasperar a los montenegrinos, que siempre se habían creído “los mejores de entre los serbios”. En mayo del 2006, una escasa mayoría votó por la independencia y se formó el moderno Estado de Montenegro.
En resumen:
Las hostilidades terminaron con la intervención militar de la OTAN y con los Acuerdos de Dayton, un tratado de paz firmado en noviembre de 1995 en Estados Unidos.
Como resultado del acuerdo, la república de Bosnia y Herzegovina quedó dividida en dos entidades: la Federación de Bosnia y Herzegovina (mayoría de población musulmana y croata) y la República Srpska (mayoría de población serbia). La presidencia del país es rotatoria y vez la ocupa un político de cada etnia.
Croacia conservó las fronteras de antes de la guerra y los más de 300.000 croatas residentes en Bosnia y Herzegovina mantienen la nacionalidad croata y el pasaporte europeo (Croacia es miembro de la UE), aunque vivan en otro país.
En 1992, Serbia y Montenegro abandonaron el socialismo y adoptaron el nombre de República Federal de Yugoslavia. La guerrilla kosovar fue una fuente constante de conflicto en el nuevo estado. La ONU se convirtió en el tutor del territorio de Kosovo en 1999 después de bombardear Belgrado.
En 2003, el país se pasó a denominar Serbia y Montenegro. Desaparecía, así, la última entidad política con el nombre de Yugoslavia.
Montenegro se independizó en 2006 y, el 17 de febrero de 2008, Kosovo declaró su independencia de Serbia (parcialmente reconocida por la comunidad internacional).
Montenegro se convirtió en el 29º miembro de la OTAN el 5 de junio del 2017 y en esa fecha Montenegro era candidato a ser miembro de la UE.
Los militares responsables de los peores crímenes, como el general serbio Ratko Mladic y el líder serbobosnio Radovan Karadzic fueron capturados, juzgados y condenados por el Tribunal Internacional de la Haya, en Holanda.
El escudo de armas de Croacia aparece descrito en una ley aprobada el 22 de diciembre de 1990. La ley recogió una propuesta presentada por una comisión presidida por Nikša Stančić, jefe del Departamento de Historia de Croacia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zagrebque a su vez había encargado el diseño del escudo a Miroslav Šutej, un diseñador gráfico.
Escudo de armas de la
República de Croacia
El ajedrezado se debe a la leyenda en la que el rey Držislav I es capturado por los venecianos y a cambio de su libertad el rey jugó tres partidas de ajedrez contra el dogo veneciano Pietro II Orseolo de las cuales ganó el rey, sus colores son rojo y blanco debido a la Croacia blanca y a la Croacia roja.
Martes, 19 de septiembre
Hoy regresamos a Madrid. Pero previamente tenemos la visita guiada a Dubrovnik. Salimos del hotel, ya llevamos el equipaje, a las 9,30 horas.
En realidad, ya hemos dado varias vueltas a la ciudad, ayer y anteayer, y Asun y yo estuvimos toda la mañana de ayer.
Dubrovnik
Dubrovnik, denominada tradicionalmente en español Ragusa, se la conoce como «la perla del Adriático», «la Atenas dálmata», ya que sus antiguos habitantes la distinguían como única, donde proliferaron grandes exponentes de la humanidad, de las artes y ciencias.
Capital del condado de Dubrovnik-Neretva, es una ciudad rodeada de murallas y fortificaciones, al pie de la montaña de San Sergio, que cae a pico sobre las aguas del Adriático. En 1979, la ciudad antigua (el recinto amurallado) fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco; la declaración fue ampliada en 1994.
El nombre eslavo Dubrovnik apareció durante el Medioevo y procede de la palabra eslava Dubrava, bosque de robles, con que era llamada una aldea fuera de la Ragusa de los Dálmatos: de hecho, estos árboles cubrían las montañas de San Sergio (en eslavo Brgat), que fue construida en las laderas del centro de la ciudad antigua.
Se cuenta que el mismo Roldán, el famoso caballero, acudió en ayuda de la ciudad asediada y la liberó del invasor. En el siglo IX, Ragusa era ya la ciudad más importante de la Dalmacia meridional y formaba una pequeña Comunidad Ragusiana bajo el amparo de Bizancio, para luego estar bajo dominio de la República de Venecia hasta 1358, cuando con el tratado de Zara (Zadar) pasa a ganar su independencia y a llamarse República de Ragusa, pagando un tributo anual al rey de Hungría y luego a los Doges de Venecia. La ciudad y su contorno municipal ocupaban apenas una superficie aproximada de 1 km², pero sus navíos ya durante el inicio del Renacimiento italiano surcaban todos los mares del Levante, desde el Adriático hasta el Bósforo. Algunos académicos italianos han llegado a considerar la República de Ragusa como la Quinta República marinera de Italia, junto con Venecia, Génova, Pisa y Amalfi, por ser originariamente de habla neolatina. En efecto, el Idioma dalmático (muy parecido al veneciano) era la lengua autóctona de Ragusa antes del año 1000.
En 1364 Ragusa firmó con el sultán del Imperio otomano un tratado de alianza y protección, el primero establecido entre un país musulmán y un Estado cristiano. Gracias a este acuerdo, Ragusa fue respetada por la invasión otomana que pasó muy cerca sin reparar en ella. Conviene subrayar una cuestión interesante. El límite histórico de la expansión turca corresponde exactamente a la frontera actual entre Croacia y Bosnia-Herzegovina. Los turcos se detuvieron en la cima de la montaña que domina como una muralla natural la ciudad, pero no descendieron. Concedieron una especie de privilegio a esta pequeña ciudad cristiana católica, activa, apaciblemente ocupada en la industria y el comercio. A cambio de la protección, Ragusa debía pagar un tributo al sultán. Una delegación se dirigía cada año a Constantinopla para cumplir la formalidad. Aquella debía permanecer un año en el lugar, sirviendo de esta manera de rehén hasta que llegase el siguiente tributo.
La ciudad consiguió mantener su independencia durante cerca de mil años. Incluso ocupada, la República de Ragusa conservó una notable autonomía gracias a la habilidad de su diplomacia.
Toda la economía de Ragusa se basaba en la navegación y el comercio marítimo, es decir, en los barcos. Navegar era tan importante que cada hombre debía plantar a lo largo de su vida cien cipreses. Después de cincuenta años, esa madera serviría para la construcción de barcos. Para ello, sumergían la madera en agua de mar y luego la ponían a secar. La sal tapaba los agujeros y la endurecía. Esta costumbre explica la abundancia de cipreses en las colinas que rodean la ciudad. En la época de su máximo esplendor (siglo XVI), la flota de Ragusa se componía de doscientos barcos. La expansión prosiguió hasta el 1 de abril de 1667, cuando un gran terremoto destruyó casi por completo la ciudad causando la muerte de unas 5000 personas (o sea, el 40 % de la población). En ese terremoto pereció la mayoría de la aristocracia de Ragusa, que estaba formada por descendientes de los dálmatas romanizados: la ciudad fue repoblada principalmente por eslavos del interior y desde entonces perdió sus características neolatinas.
Hoy tenemos la visita guiada, antes de dirigimos al aeropuerto, de vuelta para Madrid.
Salimos a las nueve y media de la mañana del hotel y entramos en la ciudad antigua por la puerta de Pile. Este arco monumental era la entrada principal. La entrada está formada por un puente de piedra, sobre el antiguo foso que rodeaba la muralla, que conduce a una puerta exterior de estilo renacentista en forma de torre y culminada con la estatua de San Blas, protector de la ciudad. Después de bajar una pequeña rampa hay un mapa de la ciudad y un plano con los daños que produjo el Ejército yugoslavo durante la Guerra de la Independencia de Croacia. A continuación hay una segunda puerta más antigua de estilo gótico.


Fuera de la muralla, a la derecha de la puerta de Pile y callejeando entre antiguas casitas bajas de pescadores se llega al Fuerte de Lovrinejac o de San Lorenzo

Es conocido como la Fortaleza Roja en Juego de Tronos. Esta fortaleza está ubicada a 37 metros sobre el nivel del mar, sobre un acantilado, se construyó en el siglo XI para defender el puerto más antiguo de la ciudad de los ataques por mar, sobre todo de la flota veneciana.
Después de subir unos 200 escalones se accede a varias terrazas con cañones y unas increíbles vistas de las murallas de Dubrovnik y de la Bahía de Pile, otro punto importante en Juego de Tronos.
Recorrer el casco histórico
El casco antiguo de Dubrovnik es Patrimonio de la Humanidad desde 1979 y el principal atractivo de la ciudad. Sin embargo, durante la Guerra de los Balcanes, en 1991, fue severamente dañado. Se estima que cayeron más de 2.000 bombas.
La calle Stradum es la principal de Dubrovnik. Es una calle peatonal con suelo de piedra caliza es la principal arteria comercial de la ciudad y atraviesa todo el centro histórico desde la Puerta de Pile hasta la Puerta de Ploce. A lo largo de toda la calle hay muchísima gente, ya que todos los días llegan varios cruceros. Hay terrazas, pastelerías, tiendas de recuerdos y edificios históricos. Pero está muy bien colocado, los comercios no ocupan la calle ni tapan las fachadas. Es uno de los conjuntos arquitectónicos más bonitos.
Esta calle mide 280 metros y los edificios que la flanquean, todos ellos mellizos, cumplen con la función de haber sido almacén comercial en sus pisos más bajos y residencia en los más altos.

En los bajos de los edificios barrocos de piedra blanca situados a ambos lados de la calle hay heladerías, tiendas de souvenirs, joyerías, restaurantes y terrazas donde tomar algo.
LA BELLA FUENTE DE ONOFRIO
Entramos por la puerta de Pile, al final de la calle Stradun. Allí se encuentra la fuente de Onofrio, una infraestructura levantada en el siglo XV, cuando la ciudad decidió acometer una obra fundamental para su supervivencia: dotar a los vecinos de unos surtidores de agua potable. Esta obra permitiría a Dubrovnik sobreponerse a cualquier sitio y garantizar la salubridad de sus calles y edificios. Para ello, se le encargó al arquitecto napolitano Onofrio della Cava un acueducto que atravesara las murallas y que finalizase en una gran fuente. El diseño final fue una enorme estructura poligonal que ejercía de depósito y, también, de surtidora de agua gracias a las 16 caras (literales y metafóricas) de la misma. Hoy en día sigue cumpliendo esta función, ya que aquí el viajero se puede refrescar y beber.
Aunque la fuente sufrió graves daños durante el terremoto de 1667 y la guerra de Independencia, todavía mantiene las máscaras originales.

Subir a las murallas de la ciudad
A pocos metros de la fuente, al lado de la Iglesia de San Salvador, se encuentra la subida a las imponentes murallas de 2 kilómetros de largo y casi 25 metros de alto. Es uno de los mejores recintos amurallados de toda Europa, gracias a la magnífica reconstrucción que se llevó a cabo tras la Guerra de los Balcanes. Fueron construidas en el siglo XIV y en algunos puntos alcanza una anchura de casi 6 metros. El perímetro amurallado mide casi 2 kilómetros y tiene 120 cañones.
El recorrido completo dura unas 2 horas, y se pasa por diferentes torres y fortalezas estratégicamente colocadas aunque lo mejor son las vistas de los tejados rojos de terracota del casco antiguo del que sobresalen diferentes campanarios y de fondo, el azul del Adriático.
Al lado de la fuente se encuentra el Monasterio Franciscano. El complejo se erigió en el siglo XIV aunque, debido a diversos conflictos bélicos y terremotos, ha tenido que ser reformado en varias ocasiones.

Entramos para contemplar el claustro de estilo gótico decorado con más de 100 columnas y capiteles con relieves de animales, vegetales y máscaras, y un pozo de piedra, ubicado en el centro, con la figura de San Francisco.


Hay partes del monasterio como su biblioteca que no se puede visitar, no así la farmacia Mala Braca, de 1317, considerada la más antigua de Croacia y la tercera de Europa, que todavía sigue funcionando y conserva mobiliario y utensilios de la época.


Al salir del monasterio se puede entrar en la Iglesia de San Salvador que conserva un pórtico de estilo gótico original y alberga la tumba del Ivan Gundulic, el poeta más famosa de la lengua croata. Hoy en día se suele utilizar como sala de conciertos.

Siguiendo por la bulliciosa calle Stradum, al final, que en realidad es el principio se llega a la Plaza Luza, antiguo mercado medieval.
En esta plaza se encuentran numerosos edificios históricos como el Palacio del Rector, el Palacio Sponza, la Catedral de Dubrovnik, la Torre de la Campaña, el edificio de la Guardia Principal y la iglesia de San Blas.
La plaza tiene en el centro la columna de Orlando. Se trata de un curioso homenaje a un caballero que en el siglo VIII derrotó a los piratas sarracenos y garantizó la paz de la ciudad. Eso sí, la escultura, pese a haberse esculpido en el siglo XV y ser la más antigua de Dubrovnik, ha sufrido numerosas restauraciones debido a lo expuesta que está a los vientos y a las tormentas que se arremolinan en estas coordenadas. Fue usada para castigar, flagelar y humillar a los delincuentes expuestos al escarnio público. En este momento se encuentra cubierta, están pensando en cómo restaurarla.

En un lateral una pequeña fuente, también de Onofria pero mucho más pequeña.

La Torre de la Campana o del Reloj, situada al lado del edificio de la Guardia Principal tiene una bonita fachada barroca, es otro de los edificios más importantes de la Plaza Luza además de estar entre los más famosos que ver en Dubrovnik.
Cada hora en punto se puede ver en lo alto de esta torre de 31 metros de piedra caliza como dos estatuas de bronce cubiertas por una pátina verde, conocidas como Maro y Baro, que golpean la campana marcando la hora exacta. Las figuras originales se encuentran en el museo del Palacio del Rector.
La Iglesia de San Blas, que sorprende por su recargada fachada de estilo barroco veneciano coronada con 3 estatuas que contrasta con el estilo de otros edificios de la Plaza Luza, es una de las iglesias más conocidas que visitar en Dubrovnik.
Consagrada a San Blas, patrón de la ciudad de Dubrovnik, este templo fue construido sobre una iglesia románica destruida por un incendio del que se salvó solo una imagen de plata de San Blas del siglo XV, situada en el altar mayor y que lleva en su mano izquierda una maqueta de la antigua ciudad medieval de Dubrovnik, tal como era antes del terremoto de 1667.

Dice la leyenda que a San Blas se le apareció un ángel en sueños y le advirtió de la inminente llegada de los venecianos. Dio el aviso, les dio tiempo a preparar la defensa, y salvó la ciudad.
A su lado destacan dos edificios de estilo italiano. El primero es el palacio Sponza un prodigio del siglo XVI y tiene una mezcla de estilos gótico y renacentista. Originalmente fue la aduana de la ciudad y hoy en día alberga el Archivo de Dubrovnik.

El segundo, el palacio del Rector, es el edificio más importante de Dubrovnik, ya que fue sede del gobierno de la ciudad. En la actualidad alberga el museo de Historia de la Ciudad. Se construyó en el siglo XV y, al igual que otros edificios de Dubrovnik, fue dañado por el terremoto de 1667 y posteriormente restaurado. Su interior es la clara demostración del poder que ostentaba esta figura, principal gobernante de la ciudad, en cuyas estancias vivía y regía.o
Entramos a visitarlo, el patio central, la escalera y sus diferentes aposentos.



LA CATEDRAL DE LA ASUNCIÓN
Al salir del Palacio del Rector nos encontramos de frente con la Catedral de la Asunción. La catedral fue construida entre los siglos XVII y XVIII sobre una antigua iglesia bizantina destruida durante el terremoto de 1667. Destaca entre todos los tejados de Dubrovnik por su majestuosa cúpula de color azul.


En el interior hay varias pinturas como «La Asunción de María» de Tiziano y una Madonna que se atribuye a Rafael, además del Tesoro, donde se encuentran las reliquias de San Blas en tres cofres.

Muy cerca de la catedral están las escaleras de los Jesuitas que fueron diseñadas inspirándose en las de la Plaza de España de Roma.

Subiendo la escalera se entra en la Iglesia de San Ignacio, el templo jesuita cuya fachada es casi una réplica idéntica de la casa madre de esta congregación en la capital italiana.
Después de subir y bajar las escaleras de los Jesuitas paseamos por las callejuelas empedradas del centro histórico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y que es, sin ningún tipo de duda, otra de las mejores cosas que hacer en Dubrovnik.

Muy cerca está la Plaza de Gundulić que tiene una escultura en el centro de Ivan Gundulić, uno de los mejores escritores de Croacia, para después continuar por la calle Ulica od Puča, que va paralela a la de Stradun y está repleta de restaurantes y heladerías como la famosa heladería Peppino’s. También se encuentra llena de puestos, un pequeño mercado.

Volviendo a la plaza Luza, antes de salir por la puerta de Ploce, se encuentra el Monasterio de Santo Domingo. Construido por los monjes dominicos durante los siglos XIII y XIV combinando los estilos románico, gótico y barroco, tiene en un precioso claustro rodeado de arcos y naranjos, y con un pozo de piedra. La biblioteca alberga manuscritos y antiguos escritos, y un museo con una valiosa colección de pinturas de los siglos XV y XVI.
Después de la visita al monasterio hay una monumental escalinata de piedra para entrar en el interior de la Iglesia de Santo Domingo que guarda el Crucifijo de Paolo Veneziano (siglo XIV).
Para salir del centro histórico cruzamos la fantástica Puerta de Ploce, situada a la parte este de las murallas, que es otro de los puntos de interés que visitar en Dubrovnik.
Esta doble puerta comunicada por un puente de piedra y un puente levadizo sobre el foso que rodea la ciudad está protegida por la fortaleza de Revelin y fue construida 80 años después de la Puerta de Pile.
Además de las fantásticas vistas al Puerto Viejo merece la pena fijarse en la escultura de piedra de San Blas.
Puerto Viejo de Dubrovnik
Se puede recorrer el puerto, bordeando la muralla y observando los diferentes barcos de recreo y pesca, los puestos de souvenirs. Hay varios restaurantes muy agradables, restaurantes con vistas al mar como el que estuvimos cenando anoche.
En el puerto se ofrecen cruceros a diferentes sitios. Uno de los más populares es una excursión en barco a la Isla Lokrum, situada enfrente de la ciudad amurallada, a apenas 600 metros de distancia del puerto viejo. Esta isla de apenas 2 kilómetros cuadrados esconde preciosas playas de aguas cristalinas y varios tesoros como las ruinas del histórico Monasterio Benedictino, construido por monjes horticultores en el siglo XII, y los jardines de Maximiliano, donde los monjes cultivaban sus plantas.
Otra excursión muy habitual es subir en teleférico al mirador del Monte Srd para tener las mejores vistas de la ciudad amurallada y comer en el restaurante Panorama que ofrecen unas panorámicas espectaculares.
Terminamos la visita y vamos directamente al aeropuerto. El vuelo sale a las 15,35 horas.
Y nos despedimos en espera de buscar un nuevo destino del grupo para el año que viene. Ha sido un viaje muy agradable, aunque un recorrido un poco duro. Pero hemos pasado unos días muy divertidos, muchas bromas, muchos kilómetros y buena comida…mucho vino… y algún aperol spritz.
Muchas gracias, amigos…
Resumen histórico
Durante estos días he publicado la historia de esta zona en varios capítulos. Es una historia complicada de explicar, porque cada zona tiene aspectos exclusivos, pero sin embargo, en otros momentos la historia ha sido bastante generalizada para algunos o todos ellos.
Para tratar de simplificar al lector no demasiado interesado en la historia, a continuación voy a facilitar un resumen esquematizado de la historia de los países yugoslavos… rogando disculpéis todos los errores, que sin duda, hay en el texto.
Breve resumen de historia de Croacia
A principios del siglo VII los croatas llegaron a la zona y dos siglos más tarde se organizaron en dos ducados. En el año 925, Tomislav se convirtió en el primer rey, elevando el estatus del estado a un reino.
El Reino de Croacia mantuvo su soberanía por casi dos siglos, y alcanzó su apogeo durante el reinado de Pedro Krešimir IV y Demetrio Zvonimir.
Croacia formó una unión con Hungría en 1102. En 1527, amenazado por la expansión otomana, el parlamento croata eligió a Fernando I de Habsburgo como sucesor del trono croata.
Sin olvidar que en algunas zonas la dominación, presencia o influencia de los venecianos duró más de 400 años (de siglo XV al XIX).
En 1918, tras la Primera Guerra Mundial, formó parte del efímero Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, el cual se había separado de Austria–Hungría, y que posteriormente se transformó en el Reino de Yugoslavia.
Durante la Segunda Guerra Mundial se fundó un Estado títere de la Alemania nazi.
Luego de la guerra, Croacia fue un miembro fundador y elemento federal de la Segunda Yugoslavia, un Estado socialista. Federación de 6 países: Serbia, Croacia, Montenegro, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia y Macedonia.
En junio de 1991 Croacia declaró su independencia, la cual fue reconocida el 8 de octubre de ese año. La guerra croata de Independencia tuvo lugar en los cuatro años sucesivos a la declaración.
Perfecto!!
?
¡Qué bonito! ¿Alguna especialidad culinaria?
Sigue así, podremos recordarlo cuando queramos y volveremos a disfrutar del viaje. Ánimo!
¡¡¡Que bonito todo!!!
Súper interesante,lo que más me gusta es el Anfiteatro de Pula.
Y que fotones!!!
No me puedo creer todo lo que estáis aprendiendo y lo que nos mostráis. ¡impresionante! Venid de vuelta con muchas historias que contar y nos lo explicáis con detalle.
Una verdadera lección de historia todas las experiencias, me gusta leer sobre todo sobre la perspectiva de los croatas de la 2ª Guerra Mundial. Seguid así!